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sábado, 24 de marzo de 2012

Entrevista a Félix J. Palma


     Este autor es colaborador en diversas publicaciones, dedicado inicialmente a la literatura fantástica, ya tenía un hueco hecho con su paso por el relato, con los que ha conseguido premios como el Tiflos, el Gabriel Aresti o el Alberto Lista.
     Ya con su novela Las corrientes oceánicas consiguió el Premio Luis Berenguer y, una vez empezada la trilogía que ahora tiene entre manos, se llevó el premio XL Ateneo de Sevilla con su primera entrega, El mapa del Tiempo.
     Ahora nos presenta la segunda, El mapa del cielo, bajo la frase Ten cuidado con lo que deseas… puede hacerse realidad

     -   ¿Cuándo y cómo nace su pasión por escribir?
     - Podría decirse que mi pasión por contar historias nace de niño y la de escribir de adolescente, cuando encontré el modo de hacerlo. Yo quería contar historias que produjeran en los demás los mismos sentimientos que yo experimentaba con las películas. Pese a mi poca edad, tenía la certeza de que nada me haría más feliz en la vida. Y como no tenía ninguna relación con el mundo del cine, ni sabía dibujar para contar mis historias en cómics, que era lo que leía por entonces, desempolvé una vieja máquina de escribir de mi padre y me puse a aporrear las teclas. Eso me llevó a leer, paradójicamente. Y empecé a devorar las novelas que había por mi casa para aprender los rudimentos de la escritura.
     - Comienza publicando en revistas de ciencia ficción, ¿en qué momento se plantea dar el salto?
     - En cuanto comprendí que escribiendo ciencia ficción no podría pagar las facturas, pues desgraciadamente en nuestro país no existe la figura del escritor de ciencia ficción profesional. Gracias a los cuentos de Cortázar descubrí una fantasía cotidiana, mucho menos estridente y más digerible para el lector corriente al que yo quería dirigirme, y empecé a imitar al maestro argentino
         - “Ten cuidado con lo que deseas… “ ¿Se han cumplido sus deseos literariamente hablando?
     - Siempre digo que con el éxito de El mapa del tiempo y El mapa del cielo se han cumplido todos mis sueños de niño, de aquel niño que tendido en la hierba soñaba con ser escritor y que lo leyeran en todo el mundo. Eso es lo que se ha cumplido, y lo mejor tal vez haya sido que me ha sucedido tras diez años escribiendo, porque me permite asimilar todo lo que me está sucediendo con la cabeza muy fría. Si me hubiera ocurrido con mi primer libro, pensaría que lograr el éxito escribiendo es algo demasiado fácil.
      - Los ejes de la novela son el tiempo y su percepción, abre la posibilidad de viajar en el tiempo, ¿tal vez reescribir la historia?
      -  De reescribir la historia, y por lo tanto, crear universos paralelos, que es algo que siempre me ha atraído mucho. Pensar que todo lo que puede suceder sucede, que cada vez que tomamos una decisión, por ínfima que sea, estamos creando un abanico de mundos, es algo que me fascina, y sobre lo que he escrito mucho, tanto en mis novelas como en mis cuentos.
      -  No es una novela de ficción al uso, tiene aventuras, y una historia de amor… ¿Dónde la encajamos entonces?
     - Podría calificarla como novela fantástica, pero sería limitarla, ya que también participa de la novela detectivesca o romántica. En realidad, es una mezcla de géneros. Pero creo que la etiqueta que más se le aproxima sería la de novela de aventuras, ya que es un tributo a la literatura que practicaron en el siglo XIX autores como Stevenson, Dumas, Verne o el propio Wells.
     - Realmente es un homenaje a Wells, ¿Cómo surge la idea de una Trilogía así?
     - De un modo absolutamente casual. Aunque Wells es uno de mis autores favoritos, en ningún momento me planteé escribir una novela donde pudiera rendirle ningún homenaje, y mucho menos tres. El germen que desencadenó la escritura de la primera fue mi relectura de La máquina del tiempo, una de sus novelas más conocidas. Yo la había devorado de niño y me había entusiasmado, pero al releerla de adulto me sorprendió no sentir la misma emoción. Comprendí que parte de la fascinación que había ejercido en mí esa novela se debía a que el niño que yo era entonces creía que aquella máquina podría ser real y pronto podría ver el futuro. Pensé que esa debía de ser la excitación que habrían sentido los contemporáneos de Wells. Y me los imaginé cerrando su novela con la convicción de que los inventores no tardarían demasiado en hacer realidad aquel artefacto capaz de moverse por el tiempo y pensando ilusionados que en cuestión de meses podrían viajar al pasado o al futuro en un vehículo a vapor que, acorde con la estética de la época, estaría erizado de pistones, engranajes y bielas. La imagen no se me iba de la cabeza, y eso sólo podía significar que había encontrado el germen de una novela. Una novela en la que Wells, naturalmente, no podía faltar.
      - Es un hombre muy organizado, de hecho siempre dice que hace una estructura previa de sus novelas. ¿También en el caso de una trilogía? ¿Ya tiene la siguiente o hizo una global para las tres?
     - No, cuando escribí El mapa del tiempo no pensaba en una trilogía, pero luego, durante los meses de promoción que siguieron, me di cuenta de que la misma fórmula que había usado para El mapa del tiempo podía aplicarla a otras de las obras de Wells, como La guerra de los mundos. Y así, como por arte de magia, apareció en mi cabeza la estructura que podría tener la trilogía, e incluso su cierre, usando El hombre invisible en su tercera parte.
     - ¿Cuánto le llevó la documentación?
     - Bastante tiempo, porque no solo tengo que documentarme sobre la época, sino también sobre los personajes reales que pulularon por ella. Al principio, tuve miedo, porque yo rara vez me había documentado para alguna historia: hasta ese momento todo lo que escribía solía transcurrir tanto en España como en la actualidad. Pero ahora debía documentarme sobre la época victoriana y, sobre todo, pensar como un inglés de finales del siglo XIX. No sabía si sería capaz de ello, pero la idea me atraía tanto que decidí asumir el riesgo. Y para la documentación consulté muchos libros sobre la época, tanto ensayos como novelas, y vi muchísimas películas, que son una fuente estupenda de datos para las descripciones. Recuerdo que la descripción del barrio de Whitechapel de El mapa del tiempo la hice estudiando la ambientación de películas como Desde el infierno, la adaptación de la excelente novela gráfica de Moore protagonizada por Johnny Depp.
     - Y.. ¿algo de la tercera parte? ¿cómo será el cierre?
     -  Espero tenerla lista para el 2014, y te puedo adelantar que descubriremos cómo el agente Clayton perdió su mano, que Conan Doyle tendrá un protagonismo crucial dentro de la trama, que versará en gran parte sobre el mundo del espiritismo, y que el lector podrá descubrir al fin quién es el misterioso narrador que está contando la historia.
     -  Finalmente no puedo irme sin preguntar qué está leyendo ahora Félix J. Palma
     -  Las memorias de Arthur Conan Doyle y los relatos y novelas de Sherlock Holmes, ya que estoy sumergido en plena documentación para la tercera parte.

     Muchas gracias por el tiempo invertido en responder a mis preguntas. Para mí ha sido todo un placer.

     No puedo evitar añadir a pie de entrevista que, si algo podía haber adelantado que impacientara a una lectora aquí presente, es la posibilidad de conocer al narrador de estas novelas. Que cobra fuerza en ellas como un personaje más por su peculiar verborrea.

     Gracias, como siempre, a todos los que pasáis por aquí, verdaderos artífices de este espacio.

     Bibliografía:
     - El vigilante de la salamandra
     - Las interioridades
     - Los arácnidos
     - Las corrientes oceánicas
     - El mapa del tiempo
     - La hormiga que quiso ser astronauta
     - El menor espectáculo del mundo
     - El mapa del cielo