Mostrando entradas con la etiqueta La familia de Pascual Duarte. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta La familia de Pascual Duarte. Mostrar todas las entradas

martes, 13 de agosto de 2013

La familia de Pascual Duarte. Camilo José Cela




     "Yo, señor, no soy malo, aunque no me faltarían motivos para serlo. Los mismos cueros tenemos todos los mortales al nacer y sin embargo, cuando vamos creciendo, el destino se complace en variarnos como si fuésemos de cera y en destinarnos por sendas diferentes al mismo fin: la muerte. Hay hombres a quienes se les ordena marchar por el camino de las flores, y hombres a quienes se les manda tirar por el camino de los cardos y de las chumberas. Aquéllos gozan de un mirar sereno y al aroma de su felicidad sonríen con cara de inocente; estos otros sufren del sol violento de la llanura y arrugan el ceño como las alimañanas por defenderse. Hay mucha diferencia entre adornarse las carnes con arrebol y colonia, y hacerlo con tatuajes que después nadie ha de borrar ya."

      Hoy traigo a mi estantería virtual un libro que conocí porque pertenecía a las listas de lecturas escolares. Conocido por todos y con un autor capaz de no dejar a nadie indiferente a su presencia. Hoy traigo, La familia de Pascual Duarte.

     Conocemos a Pascual Duarte, un hombre que está en la cárcel esperando la muerte por los crímenes cometidos. Desde allí nos va relatando su difícil vida desde una infancia en la que era golpeado por su padre alcohólico, nos habla de su hermana que acaba prostituta, su hermano pequeño, fallecimientos, bodas, y momentos fugaces de felicidad como el nacimiento de su propio hijo, en una vida que parece empeñada en ponerle en el camino desgracias.

     Siempre digo que orquestar las lecturas de una clase es muy difícil. Elegir los autores representativos, acertar con las elecciones y, además, conseguir despertar un interés o incluso una pasión por la lectura se me antoja una labor complicada. Muchas veces, era suficiente ver que un título se marcaba como "obligada lectura" para que nos posicionásemos en su contra; aunque luego reconozco que la inmensa mayoría me gustaron. Aún así, he vuelto a muchos de ellos en la edad adulta, con curiosidad principalmente por saber si mis impresiones de antaño coincidían. Y en este caso así ha sido, ambas veces me ha parecido una gran obra.

     Pascual Duarte nos cuenta sus memorias, con una visión propia e influenciada por su vida y sus creencias. De este modo asistimos a un lenguaje directo de los campos extremeños, que nos ayuda a terminar de cerrar la descripción de un personaje. Un hombre marcado por la dureza y la crueldad de los campos y la vida que no le da tregua salvo a pequeñas dosis. Nos habla de creencias, de costumbres, de honor: la importancia del honor, algo que hoy se nos antoja trasnochado en muchas ocasiones. Pero no lo era en los años veinte y así nos lo hace ver sobre todo cuando habla de las mujeres de su familia. Porque nos cuenta todo lo que recuerda en el orden que su cabeza va hilando pensamientos, como si estuviera hablando con un amigo ante el que necesita desahogarse. Y poco a poco nos sentimos así, confidentes de excepción, impactados por la dureza de la vida rural y por la violencia que destila la vida de este hombre.

     Autor polémico que despertaba sensaciones encontradas, principalmente entre su obra y él mismo, conseguía no dejar indiferente a nadie ante sus palabras bien fuera escritas o simplemente pronunciadas. Nos dejó una puerta al tremendismo con descripciones certeras de pasajes que nos acompañarán en la memoria y una obra convertida ya en un clásico de la literatura dentro de nuestras fronteras. Una opción más que recomendable para conocer a este autor con un libro cortito del que no puedo decir que se lea en un suspiro. Más de una vez, incluso conociendo la historia, tuve que pararme a tomar aire por leer una vida que no le permitió hacerlo a su protagonista.

     Hoy dejo campo libre para interpretar mi duda, ¿qué pensáis vosotros de Camilo José Cela?

     Gracias

miércoles, 21 de septiembre de 2011

Mazurca para dos muertos. Camilo José Cela



     "Llueve mansamente y sin parar, llueve sin ganas pero con una infinita paciencia, como toda la vida, llueve sobre tierra que es del mismo color que el cielo, entre blando verde y blando gris ceniciento, y la raya del monte lleva ya mucho tiempo borrada.
-¿Muchas horas?.
-No, muchos años. la raya del monte se borró cuando la muerte de Lázaro Codesal, se conoce que Nuestro Señor no quiso que nadie volviera a verla".



     "No es lo mismo estar dormido que estar durmiendo, porque no es lo mismo estar jodido que estar jodiendo"

     Hay frases que persiguen a quienes las dijeron incluso después de muertos. Este es uno de los casos más claros que conozco. Camilo José Cela gustaba de abrir la boca sin medir demasiado aquello que salía de ella exactamente igual que cogía la pluma, sin pararse a medir las consecuencias de lo que escribía. en el segundo caso nos beneficiamos todos ya que trató con pulso firme temas que, en el momento que lo hizo, nadie más los ponía sobre el papel con una claridad tan meridiana. Ahora, en el caso de la boca.. se llevó está frase a la tumba, y me atrevería a asegurar que bien poco lo importó.

     Estamos ante el autor de La familia de Pascual Duarte o La colmena, referentes literarios indiscutibles, tanto o más que el que me he decidido traer hoy, pero Mazurca para dos muertos es, normalmente, menos conocida, sobre todo a nivel curricular y, bajo mi modesta opinión, refrendada por el Premio Nacional de Literatura, una clarísima muestra de la solidez de su autor.

     Esta novela toma el título de un asesinato y un suicidio, aunque esto es casi anecdótico, en una novela que habla de vidas señaladas en las que irrumpe la Guerra Civil en una Galicia rural en la que siempre llueve y los días se suceden al son de los carros que pasan siempre por los mismos caminos, Nos encontramos con un relato a ratos caótico de un realismo tremendo en el que las notas de humor negro las disemina con sumo cuidado para que nos paremos a recogerlas.
     Nos enseña una España desunida, marcada por la censura, sin libertad y abre el concepto de identidad que hoy se ha dado en llamar memoria histórica. Rompe el concepto clásico de la novela al dar muchas voces a un pueblo en el que nos quedamos con lo anecdótico para hablar poco a poco de amores y venganzas hasta dar paso a las soluciones racionales que, como suele ser habitual en estos casos, pasan por lo jurídico.

     Es complicado hoy en día convencer a alguien para que lea a Cela, por sus temas, su aridez, su imagen pública... Los motivos son tantos que se me escapan como para rebatirlos todos. Sin embargo, os aseguro que es toda una experiencia recibir como un jarro de agua fría una realidad contada con tantísima claridad como acostumbraba a hablar y con una expresión mucho más cuidada. A fin de cuentas, tantos ejemplos voy poniendo de literatura imprescindible, ya era hora que trajese a uno de nuestros más premiados literatos. Sólo por eso, merece una oportunidad, bueno.. y por descubrir su ya famosa sonoridad.
     Quien sabe.. tal vez os pase como a mí y repitáis.

     Gracias