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lunes, 16 de octubre de 2017

Pandemia. Franck Thilliez



     "—Perfecto. He recibido una llamada de la prefectura del norte. Ve inmediatamente a la reserva ornitológica de Marquenterre, en la bahía de Somme. La razón oficial del cierre del parque es un problema de mantenimiento. IVE, exige la mayor discreción. Tomad el coche de Johan, él ya está al corriente. Protocolo habitual. 
     —Muy bien. ¿Y cuál es la verdadera razón del cierre del parque? 
     Alexandre Jacob contaba con una habilitación personal de seguridad de defensa y no era el más hablador del servicio. 
     —En una reserva de pájaros, ¿qué crees que se puede encontrar?"

     Aunque Latidos no me gustó demasiado, su autor sí que siempre me había agradado, por eso y porque no concluía la trama tenía ganas de que saliera este libro al mercado. Hoy traigo a mi estantería virtual, Pandemia.

     Amandine es una microbióloga a la que llaman cuando aparecen unos pájaros muertos. Por otro lado unhombre aparece asesinado junto a su perro y Sharko es requerido para la investigación. Pronto se da cuenta de que es mucho más que un asesinato fortuíto y además, pronto verá su equipo diezmado a causa de la gripe. Una gripe que les relacionará terriblemente con lospájaros muertos ya que eso significa que ha saltado a la especie humana. Los casos se complican y parecen entrelazarse y comienza la carrera.

     Estamos ante un nuevo volumen de la saga de Sharko y Henebelle y esta vez es prácticamente imprescindible haber leído el anterior, Latidos, ya que la historia continúa incluidos algunos personajes nuevos. Es cierto que también hay un nexo con Atomka, pero ahí es mucho más fino que con Latidos, cuya historia queda resuelta al terminar este nuevo título. Es decir, quien no haya leído Latidos, puede dejar de leer esta entrada. He avisado.
     Llegué a esta novela con esperanzas. Si bien creo que eso de llamar al "malo" El hombre de negro, es un alias demasiado setentero que se me antojaba más irrisorio que intimidatorio, tenía esperanzas en Thilliez y su capacidad para crear personajes. Una esperanza que, apenas comencé a leer esta entrega, dio al traste, ya que todo el mundo parecía seguir estremeciéndose por lo que significaban esas palabras. En cuanto a la trama he tenido la sensación de ir a la deriva junto a un autor que mordía demasiadas manzanas sin tener claro con cuál debería quedarse. Y es que, me parece bien la gripe, pero si se decide por ella es hasta las últimas consecuencias y aquí el autor va saltando de punto a punto hasta ver si es capaz de encontrar lo más terrible del mundo dejando un montón de hilos abiertos que resuelve a golpe de plumazo sacrificando de este modo la buena fe de un lector que se queda sin más de una explicación. Sigo pensando que, al igual que su predecesor, es una novela apresurada, y esta vez hablamos de un libro de seiscientas páginas, pero es difícil despegarse esa sensación cuando vamos viendo como se dan tumbos entre demasiados elementos habituales en las novelas de este género en los últimos tiempos. Os aseguro que cuando vi como tiraba del recurso deep web sin ningún pudor, casi me atraganto con la palabra pastiche.

     En cuanto a los personajes, Thilliez parece seguir relegando a Henebelle, ya sea por un motivo u otro, a un segundo plano en las investigaciones a la vez que metemos un poco la cabeza en la vida doméstica de la pareja protagonista. No es la primera vez que un autor que tiene una pareja protagonista, opta por esto pero, si soy sincera, espero que recapacite y nos devuelva a la Lucie que todos conocíamos incapaz de parar quieta un momento y más preocupada de si recibía un disparo Franck que del punto al que le gusta comer un filete. Como en el anterior, parece encontrar otro personaje femenino en el que apoyarse, en este caso Amandine una mujer cuyas excentricidades y profesionalidad se unen pero que tampoco ha terminado de convencerme, me ha dejado dudas.

     Latidos es una novela cuyo mérito es tener un buen ritmo, consiguiendo distraer al lector que decida no pararse a pensar. En mi caso ha sido una decepción ya que, como comentaba al principio, esta saga es de las que más me gustan y no he quedado conforme en general ni con la historia ni con su desenlace. No obstante no diré que me planto ya que es casi seguro que le de otra oportunidad con el siguiente volumen de la saga que llevará por título, si no cambia en la traducción, Sharko.

     Y vosotros, ¿con qué libro comenzáis la semana?

     Gracias.

lunes, 10 de julio de 2017

Latidos. Franck Thilliez


     "Una joven automovilista de veintitrés años, implicada en un accidente de coche, ha sido encontrada muerta varias horas después del suceso, a un kilómetro escaso de su domicilio familiar, a las afueras de Quiévrain."

     Hace ya unos cuantos años que vengo siguiendo la saga de Thilliez protagonizada por Sharko y Lucie, así que era cuestión de días que comprase Latidos.

     En esta ocasión conocemos a Camille, una mujer de la gendarmerie que ha sufrido un trasplante al corazón. Ella comienza a sentir deseos que antes no tnía, que interfieren en su vida, y eso hace que investigue sobre percepciones sensoriales en donantes y comience a buscar al que fuera propietario del corazón que ahora late en su pecho. Mientras tanto, Sharko y Lucie disfrutan de sus gemelos cuando llaman al primero por una joven encontrada encerrada bajo un árbol. Ciega, desnutrida y sin nombre, será el comienzo de un caso espantoso en el que se cruzará con Camille.

     Esta vez, Thilliez parece haber optado por darle protagonismo a una tercera persona frente a la ya conocida pareja de Sharko y Lucie. Camille, no sólo lleva una gran parte de la carga del libro, sino que no la pierde frente a la aparición de los protagonistas de la salva, sirviendo además como llave para conocer a otros personajes un poco mejor. Sin embargo, Thilliez en esta ocasión ha caído en un tema ya tratado en muchas ocasiones y le ha faltado una cierta originalidad en el enfoque. Si bien es cierto que esa suerte de toque paranormal en la hipersensibilidad de Camille le da un cierto interés sin restarle seriedad a la trama, luego Thilliez opta por asegurar un argumento que, al destaparse demasiado pronto, se convierte en una caza. Esto provoca que el ritmo sea irregular, a ratos incluso lento, pese a sus intentos por mostrar un interés surgido en un instante, por el bienestar de Camille a quien, teniendo en cuenta la trayectoria de otros personajes de la saga, ha querido meter "hasta la cocina" demasiado rápido.
      Si nos basamos en la trama, Thilliez deja lagunas, le falta argumentar con un poco más de base algunas de sus opciones, y el final es demasiado abierto como para poder establecer si es un libro redondo o no. En definitiva, Latidos no es ni de lejos la mejor de las novelas de un escritor que, hasta este momento, se caracterizaba por la meticulosidad en la documentación y la precisión a la hora de narrar y que, en este caso, ha perdido esa sincronización al acercarse más al drama personal que a la novela negra, quedándose en, simplemente, oscura.

      No dudo que Latidos sea una buena opción para quienes no conozcan otras obras del autor, de hecho, podría leerse sin haber leído los anteriores, aunque la trama personal de su pareja protagonista se vería seriamente perjudicada. Sin embargo, para mi ha supuesto una decepción y se queda en, simplemente, entretenida. Sin más.

     No cabe duda de que, a medida que las sagas suman libros, mantener la calidad se vuelve un reto. Decidme, ¿vosotros sois lectores de sagas o preferís libros autoconclusivos?

    Gracias.