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martes, 16 de agosto de 2016

Sonetos. William Shakespeare. Versión de William Ospina


CXXXVI  
136
If they soul check thee that I come so near, 
Si tu alma te reprocha que yo tan cerca llegue,
Swear to thy blind soul that I sas thy"Will", 
Júrale a tu alma ciega que yo soy tu ansia ardiente,
And will, thy soul knows, is admitted there; 
Y el ansia, tu alma sabe, se acepta allí que juegue;
Thus far for love, my love-suit, sweet, fulfil, 
Por mi amor, esta súplica, cólmala dulcemente,
"Will" will fulfil the treasure of thy love. 
Y colmará el deseo tu amor y su riqueza,
Ay, fill it full with wills, and my will one, 
Llénalo, ay, con tus ansias y mi ansia desolada,
In things of great receipt with ease we prove 
Porque es siempre más fácil moverse en la grandeza
Among a number one is reckon'd none: 
Y entre lo numeroso, lo uno es casi nada:
Then in the number let me pass untold, 
Deja, pues, que en lo múltiple, callado esté, si quieres,
Though in thy store's account I one must be; 
Pero entre tus riquezas conmigo siempre cuenta;
For nothing hold me, so it please thee hold 
O tenme a mi por nada, siempre que consideres
That nothing me, a something sweet to thee: 
Que esta nada que soy te agrada y te contenta:
Make me but my name thy love, and love that still, 
Haz solo de mi nombre tu amor, y ámalo, y creo
And then thou lovest me, for mi name is "Will". 
Que me amarás entonces, pues mi nombre es deseo.


     En el quinto centenario de la muerte de William Shakespeare, era lógico suponer que alguna obra vería la luz reeditada, y así ha sido. Por eso, hoy traigo a mi estanteria virtual, los Sonetos de William Shakespeare.

     Los Sonetos de Shakespeare vieron la luz en 1609 y aún hoy siguen corriendo ríos de tinta sobre ellos. Recorre en ellos todos los estadíos que uno puede sentir en el amor: del enardecimiento a la pasión pasando por los celos, la decepción o el alejamiento, no duda en hacer de esos 154 sonetos un recorrido completo por una de las pasiones más humanas. Los sonetos del poeta, llamemos poeta a ese supuesto protagonista que relata su vida a golpe de verso, por no poder confirmar si son experiencias reales vividas por el autor, o si tal vez estamos ante una obra de teatro de protagonista encubierto, van dirigidos en un primer momento a un joven. Ese joven reune todas las virtudes, y aunque da pistas, siempre nos deja una duda sobre si llegaron a lo carnal, cosa que en realidad tampoco es importante. La Dama oscura a la que se refiere la última parte es, en cambio, mucho más carnal y pecaminosa incluso, reflejándose de este modo dos amores dispares tanto por el género del objeto de ese amor, como por la personalidad y el halo adjudicado a cada uno de los amados.

     Correspondería ahora hablar de métricas y rimas, pero baste decir que el autor es William Shakespeare para que quede explicado todo ello sin necesidad de justificar la perfecta ejecución de cada soneto. Apuntar, como mucho, que la sencillez del lenguaje acerca sentimientos comunes al lector y nos obliga casi a pensar que estamos ante algún tipo de confesión medio descubierta o apenas encubierta del autor hacia estas dos personas a las que se refiere. Y vuelven a correr ríos de tinta buscando la supuesta identidad de cada uno de ellos. Dice la teoría más aceptada, que el joven que ocupa la mayor parte del texto es Henry Wriosthesley, mecenas de las letras. Teoría que se ve relativamente fortalecida por el encabezamiento elegido por el primer editor de los sonetos, que no por el autor de los mismo, ya que rezaba lo siguiente: Al inspirador único de estos sonetos, el señor W. H., desea toda la felicidad y esta eternidad prometida por nuestro inmortal poeta, el que con sincero deseo aventura esta publicación. Dicho lo cual, que cada uno juzgue si lo considera necesario. Y lo mismo podría contar en el caso de la dama.

     Un lector de poesía, quiere leer poesía. Y entonces se complica la cosa, porque llega el problema del idioma. Traducir un poema, respetar la rima, los silencios, la musicalidad, el espacio entre cada una de las pequeñas pausas y efectos creados por su autor... Y ahí entra Ospina, para los lectores que disfrutan con las letras. Ya ha demostrado que es un escritor de estilo, además de serlo de cada una de sus historias, y tras un prólogo que os recomiendo no os saltéis, Ospina no defrauda, dejando una lectura a doble placer. Si alguien lo pone en duda que haga la prueba y siga estas instrucciones básicas para leer el poema: coja el lector un poco de aire, y comience a leer, sin recitar, procurando no engolar el tono ni forzar la lengua... sólo dejarse llevar con la misma calma que una tabla a la deriva cuando baja la marea; y disfrute de cada sonido, la musicalidad... y el significado, irá llegando solo. Hecho esto, en la página de al lado nos encontramos con el poema original, a la izquierda. Ahora que estamos entrenados, repitamos la operación y volvamos a recitar sin importarnos si nuestra pronunciación es pura o si captamos el significado de cada palabra, ese ya nos lo había dado Ospina en la primera lectura, y dejémonos llevar. Seamos, por un breve intante en nuestra vida lectora, auténticos lectores de poesía. Sin prejuicios, sin poemas, sin excusas. Merece la pena.Y en bilingüe, una joya.

     Y vosotros, ¿sois lectores de poesía?

     Gracias.

jueves, 28 de noviembre de 2013

El sueño de una noche de verano. William Shakespeare


     "El rey celebra aquí sus fiestas esta noche. Cuida de que la reina no se presente ante su vista, pues Oberón está muy enfurecido contra ella porque lleva de paje a un hermoso doncel, robado a un monarca de la India. Jamás había tenido ella un cautivo tan encantador; y el celoso Oberón habría querido hacer al muchacho caballero de su séquito, para recorrer los bosques inaccesibles, pero ella retiene por la fuerza al amado mozalbete, le corona de flores y cifra toda su alegría en él. Y por eso ahora nunca se encuentra en gruta, pradera, clara fuente o a la brillante luz de las estrellas sin que se querellen. De modo que todos sus duendes, llenos de miedo, se deslizan dentro de la corteza de las bellotas y se esconden allí."

     Creo que fue viendo El club de los poetas muertos que me fijé en el título que os traigo. Después, pasado el tiempo, me dio pereza porque pensé: "teatro". Sin embargo, como todo lo que me llama la atención siguió ahí, en un rincón de mi mente, hasta que me decidí a lanzarme. Y por eso, hoy traigo a mi estantería virtual, El sueño de una noche de verano.

     Hoy nos vamos de boda. Se casan Teseo e Hipólita, y en la boda asistiremos a las desventuras y aventuras amorosas de dos parejas mientras se mezcla el mundo real con el de las hadas. De hecho, os pongo en antecedentes: Hernia está enamorada de Lisandro, pero su padre quiere que se case con Demetrio quien es a su vez amado por una amiga de su novia. Es más, él abandonó a esta amiga, Elena, por Hernia, quien tiene cuatro días para cumplir la voluntad de su padre o morir, así que planea fugarse con Lisandro. Pero claro, ella se lo cuenta a su amiga Elena... ¿imagináis?
Y por otro lado llegamos al bosque, a ese que planean ir los huidos, y en él nos esperan Oberón y Titania, los reyes de las hadas, enfadados por un paje. No sólo eso, Oberón quiere echar en los ojos de su esposa un líquido que hará que se enamore de quien vea primero al despertar, él la adora. Y será a ese bosque al que lleguen Lisandro y Elena y la buena voluntad, o no tan buena, la que provoque el enredo. Porque hay líquidos que "los carga el diablo".

      A estas alturas ya es evidente que hay un enredo y de los gordos, ¿no? amores cruzados, situaciones desesperadas y, como no, batallas dialécticas llenas del ingenio al que nos tiene acostumbrados el autor. Soy consciente de que el teatro es un género que muchas veces asusta y que hay además autores que nos "intimidan" por todo lo que representan, pero sigo defendiendo que hay clásicos a los que merece la pena acercarse. Y poco importa en realidad si es a través de la lectura o de una representación teatral. Pero ahora que parece que llevamos una temporada en la que hadas, duendes y magia entran y salen de cualquier estantería sin pudor alguno para sus dueños, puede que sea el momento adecuado para reírnos un rato de la mano de Shakespeare.

     Mi recomendación de hoy pasa por una comedia de enredo en la que, además aparecen unos cómicos. Una historia llena de simbolismos también y con alguna parte en verso ágil, endiablado incluso en una obra que dura veinticuatro horas. Una obra que todos conocemos, al menos por encima, y que realmente pocos se han atrevido con ella. Magia, mitos y bosques encantados llegan a mis estantes y pensadlo, en realidad conocemos más obras de Shakespeare de las que pensamos en un primer momento.

     Por cierto, de la obra de Shakespeare, ¿tenéis alguna favorita ya sea leída o vista? A mi me encanta Hamlet.

     Gracias

sábado, 5 de enero de 2013

Noche de Reyes. William Shakespeare




     "Viola: Yo no le dejé un anillo.¿Qué pretende esta dama? No quiera la fortuna que mi aspecto le haya encantado. Me miró de tal modo que parecía que los ojos le extraviaban la lengua, pues habló distraída, en forma atropellada. Me ama, estoy segura. La astucia de su pasión me invita por medio de este rudo mensajero. ¿No quiere saber nada del anillo de mi amo? Pero él nada le envió.
     Su hombre soy yo. Si esto es así y lo es ¿pobre señora! Haría mejor enamorándose de un sueño. Disfraz, veo que eres un artilugio donde actúa el hábil enemigo. Qué fácil le resulta al seductor que engaña grabar sus formas en el alma de cera de todas las mujeres. ¿Ah, la fragilidad! Esa es la causa. No nosotras; pues como fuimos hechas, así somos. ¿En qué acabará esto? Mi señor la ama con ternura. Mientras yo, pobre monstruo, por él estoy chiflada, y ella, en forma equivocada, pareciera estar loca por mí."

     La noche de Reyes es la noche de la ilusión, y estaba buscando un vínculo literario que me pareciera adecuado. La noche de Reyes, del domingo esta vez, es decir estrictamente la noche del día de reyes, se entregará el Premio Nadal de novela 2013. Así que, diga lo que diga, la noche de Reyes es una noche literaria. Aunque no todos los regalos sean libros. Y el libro que hoy traigo a mi estantería virtual se titula precisamente así, Noche de Reyes.

     Nos trasladamos al reino de Iliria, allí dos hermanos gemelos llamados Sebastián y Viola naufragan y quedan separados al acabar ella en un bote, él en un barco. Viola llega al citado reino y entra al servicio del duque de Orsino haciéndose pasar por un muchacho. Su intención última es casarse con él, pero se ve convertida en su confidente y celestina puesto que el duque está enamorado de la condesa Olivia, empecinada en rechazarlo. Olivia, al conocer a Viola disfrazada de hombre y bajo el nombre de Cesario... se enamora. Cuando esto ocurre, todo se complica. Incitan al duque a retar en duelo a Cesario, que es en realidad Viola, mientras que el mayordomo de Olivia se da cuenta de que lo que le había afirmado la criada era mentira, ¡la condesa no estaba enamorada de él! Y es en este enredo que llega Sebastián a Iliria y se encuentra con el duelo embrollándose todo más aún. Además al ser gemelos la condesa confunde a Sebastián con Cesario y Orsino al ir a visitarla se encuentra con esta situación pensando que el marido de la condesa no es otro que Cesario...

     Bueno, como veis en la sinopsis es una comedia de enredos. Shakespeare se movía como nadie en estas comedias de situación donde todos se embrollan sin saber con quién hablan o de quien le han comentado qué cosa. Es una situación divertida porque además lo hace dejando claros los puntos para el lector, que se convierte en un espectador divertido. Poco o nada tiene que ver con la Noche de Reyes que celebramos hoy,  ya que Shakespeare fue mucho más literal. La escribió como homenaje literal de la visita del Duque de Bracciano a la reina Isabel y su primera representación data precisamente de la fiesta de la Epifanía. Así que si algo queda claro en esta historia en la que nadie es lo que parece, y sólo nos podemos creer la mitad de lo que dicen... es que hasta el título nos puede llevar a confundirnos si no tenemos cuidado.

     Sin ser una de sus obras más famosas me ha gustado mucho toparme con el humor shakespiriano. Esa mezcla de malentendidos, enamoramientos y maledicencias que rozan la crueldad de la burla consiguen sobrevivir con dignidad pese al tiempo transcurrido y el lector no puede hacer otra cosa que sonreír. En esta época del año, parece que sólo hay historias de corte triste, o melancólico, y realmente estamos en fiestas. Por eso hoy me decanté por una historia que me hace reír, por buscar el lado divertido al día del año que posiblemente coseche más sonrisas. Sobre todo entre los mas pequeños. Un título que merece la pena ser descubierto de un autor del que queda poco por decir y todo lo que se diga es poco.

     Esta vez no os pregunto por Shakespeare, ni por comedias o dramas, ni tampoco por lo que pediréis a los Reyes Magos. Esta vez... viendo como Papa Noél llega cada vez a más casas os digo, ¿Reyes Magos o Papá Noél? Yo lo tengo bastante claro, sólo hay que ver la fotografía.


     Gracias

martes, 11 de diciembre de 2012

Otelo. William Shakespeare




     "La reputación es un prejuicio inútil y engañoso, que se adquiere a menudo sin mérito y se pierde sin razón."

     Pese a que leer teatro es complicado, hay obras que nos llegan hasta la puerta de casa. Bien sea en cine, en teatro o en listas escolares, acaban por ponerse delante de nuestra vista. Por cierto que si echo la vista atrás bien poco teatro se ha asomado a esta estantería, y es por eso que hoy traigo a mi estantería virtual, Otelo.

     Otelo es un general moro al servicio de Venecia que enamora a Desdémona casándose en secreto. Desdémona ya tenía por enamorado a Rodrigo, un rico caballero, creándose así un enemigo el marido. Tenía Otelo a otro enemigo en casa, Iago, un hombre que estaba a su servicio y no se vio contento con el ascenso de un compañero. Así que ambos acuden al padre de la joven que lo acusa de brujería mientras Otelo lucha por la ciudad. Al ver que su plan no resulta, ideará Iago  uno nuevo desencadenando una tragedia con él.

     Decir a estas alturas que Otelo es una obra en la que se representan los celos es no descubrir nada nuevo. Os contaré que se basa en un cuento de Cintio recogido en Hecatónmitos, concretamente en Un capitán moro. Conocemos además de varias versiones cinematográficas hechas a partir de la obra de Shakespeare, una famosa ópera. Por eso decía antes, que hay títulos que se empeñan en ponérsenos delante.

    Uno de los mayores placeres al acercarse a los personajes Shakespirianos, ya sea en su forma escrita o representada, es la riqueza con la que su autor los representa. En esta tragedia dominada por las pasiones, se desgrana el amor, la amistad y la desconfianza para dar paso a la venganza y el resentimiento y volver a morder la cola del remordimiento. El descenso de su personaje central a la desesperación hace que el lector o espectador no tenga tregua, adelantándose siempre un paso a unos acontecimientos que, lejos de sorprender, lo que buscan es que nos removamos incómodos en el sillón. A lo largo de cinco actos viviremos una acción ininterrumpida que culmina con un broche redondo que justifica las alabanzas de público y crítica.

     Al igual que puede pasar hoy una lengua viperina que encuentra donde morder, empaña cualquier tipo de relación que toque. Esta vez no hablo de relaciones románticas, sino que cualquier relación puede sucumbir a esa desconfianza.

     A fin de cuentas, la confianza es más fácil perderla que ganarla, ¿verdad?, ¿o no somos tan desconfiados como nos vendemos?

     Gracias

martes, 24 de abril de 2012

Mucho ruido y pocas nueces. William Shakespeare

  


    "BEATRIZ.-Contra mi voluntad me han enviado a llamaros a la mesa.
     BENEDICTO.-Bella Beatriz, os agradezco la molestia.
     BEATRIZ.-No me he tomado más molestia para merecer ese agradecimiento de la que os cuesta el agradecérmela. Si la misión me hubiera sido molesta, no habría venido.
     BENEDICTO.-Entonces, ¿os complacéis en la embajada?
     BEATRIZ.-Sí, tanto como vos en enarbolar la punta de un cuchillo y oprimir con él una corneja. Veo que no tenéis apetito, signior. Pasadlo bien. (Sale.)
     BENEDICTO.-¡Ah! «Contra mi voluntad me han enviado a llamaros a la mesa.» Esto encierra doble sentido. «No me he tomado más molestia para merecer ese agradecimiento de la que os cuesta el agradecérmela»; que es como decir: toda molestia que me tome por vos es tan grata como vuestro agradecimiento. ¡Si no me compadezco de ella, soy un rufián; si no la amo, un judío! ¡Voy a procurarme su retrato!"


     Después de la resaca del día del libro no sabía por qué obra decidirme para que no pareciera que empiezo con mal pie o con bueno, con un cultismo demasiado exagerado, un homenaje puesto por nombre y no por entusiasmo o tantas otras variables que puede haber para poner una obra. al final, he apostado sin arriesgarme, a lo seguro, y me he decantado por Shakespeare. Hoy traigo una obra que me ha hecho reír siempre, tanto escrita como su versión cinematográfica con una Emma Thompson genial en el papel de la bella y deslenguada Beatriz. Hoy traigo a mi estantería virtual, Mucho ruido y pocas nueces.


     En esta obra conocemos entre jardines a Benedicto y Beatriz, dos personajes enfrentados con carácteres aparentemente opuestos, mordaces, irónicos y desencantados con el amor. A su alrededor se teje una trama de amores, príncipes y engaños donde ambos terminarán viéndose unidos por las circunstancias de la mano de chispeantes diálogos.


     Esta obra pertenece a las comedias de Shakespeare, tal vez son más conocidas sus tragedias, pero no por ello hay que desestimar estas ya que muchas veces se ha dicho eso de que es más fácil hacer llorar que reír. El autor tomo como inspiración uno de los cantos de Orlando Furioso y nos presenta una obra en la que aparece el Príncipe de Aragón en una época en la que Sicilia todavía estaba bajo su dominio.


     Pese a las intrigas y traiciones que se van produciendo mantiene Shakespeare un tono de comedia ligera en el cual abundan los dobles sentidos y las ironías, poco escondidas, en realidad expuestas para deleite del lector que les imprime la velocidad justa en la lectura para dotar de fuerza a unos personajes ya de por si magnéticos. Queda por tanto el eje de la obra, dramático, no os vayáis a pensar lo contrario, hay un embuste bastante serio que trastocará gravemente la vida de los que se nos presentan como protagonistas, relegado a un segundo plano a medida que Beatriz y Benedicto van apareciendo en escena, logrando ser ellos el foco de atención, llevándonos entre páginas buscando ansiosos con a mirada cual es su siguiente frase y la reacción que provocarán con ella. No sólo el uno al otro sino también a quienes los rodean.
     Encontramos también las figuras y valores clásicos del autor y la época, reflejados en las costumbres, la importancia de los convencionalismos, la lealtad, la amistad y el amor. Fielmente reflejados en unos papeles cosidos a medida de cada uno de los personajes. Una obra que, si sólo os habéis acercado al autor con Hamlet, romeo y Julieta u Otelo, os sorprenderá gratamente por el ritmo que imprime desde casi las primeras páginas.


     ¿Ya conocéis esta obra? Y comedias ¿leéis? 


     Gracias


     Si pese a todo lo que os cuento, no termina de atraeros la idea, os dejo un fragmento de su fantástica adaptación cinematográfica. Entiendo que es teatro, un género más complicado de leer, más pesado incluso, y mucho más fácil de llevar a la pantalla. No dejéis pasar la película, os pongo la versión original de la interpretación del texto del principio.


     

domingo, 23 de octubre de 2011

El paraíso perdido. John Milton



     " La potestad suprema le arrojó de cabeza, envuelto en llamas, desde la bóveda etérea, repugnante y ardiendo, cayó en el abismo sin fondo de la perdición, para permanecer allí cargado de cadenas de diamante, en el fuego que castiga; él, que había osado desafiar las armas del todopoderoso, permaneció tendido y revolcándose en el abismo ardiente, juntamente con su banda infernal, nueve veces el espacio de tiempo que miden el día y la noche entre los mortales, conservando, empero, su inmortalidad. Su sentencia, sin embargo, le tenía reservado mayor despecho, porque el doble pensamiento de la felicidad perdida y de un dolor perpetuo le atormentaba sin tregua. Pasea en torno suyo sus ojos funestos, en que se pintan la consternación y un inmenso dolor, juntamente con su arraigado orgullo y su odio inquebrantable. De una sola ojeada y atravesando con su mirada un espacio tan lejano como es dado a la penetración de los ángeles, vio aquel lugar triste, devastado y sombrío; aquel antro horrible y cercado, que ardía por todos lados como un gran horno. Aquellas llamas no despedían luz alguna; pero las tinieblas visibles servían tan sólo para descubrir cuadros de horror, regiones de pesares, oscuridad dolorosa, en donde la paz y el reposo no pueden habitar jamás, en donde no penetra ni aun la esperanza. "


     Como siempre que me decido con la poesía me cuesta mucho decidirme con una obra. Hoy traigo una obra magna que, tras haber traído La divina comedia por un lado y a Shakespeare por otro... no podía faltar.
     Tal vez no le veáis relación, pero si digo que traigo El paraíso perdido.. las cosas empiezan a encajar.
Se que tras leerme, algunos de vosotros tal vez os animéis y otros muchos tendréis bastante claro que no es una obra para vosotros pero aún así, sería una pena para cualquier amante de la literatura no acercarse mínimamente a este libro. Su autor, conocido por El paraíso perdido, tiene una extensa obra en la que se dedica principalmente a defender las libertades ideológicas y religiosas. Os diré a modo de anécdota, y en este caso he tenido que seleccionarlas, porque da para mucho, que Milton se quedó ciego y este poema se escribe por un secretario al que, según palabras del propio autor, escribe de día lo que el le dicta que soñó por la noche.

     El Paraíso perdido, nos cuenta en 12 cantos justo lo que su título promete, la pérdida del Paraíso, la caída de Lucifer, la desobediencia de Adán y la expulsión de ambos, justificando de algún modo la decisión de Dios.

     Eso es un resumen muy, muy resumido. Porque esta obra es mucho más. Ya en su inicio, vemos el infierno, donde Satán figura como rebelde e intenta con una palabrería asombrosa, llevarse consigo su grupo. Es entonces cuando, al no poder enfrentarse a Dios, fija su vista en Adán... el resto es historia.
Pero no es sólo la historia de todos conocida. Empecé diciendo que es un poema épico. Es así porque recuerda más a Odiseas que a Biblias el camino que Milton recorre en esta obra considerada una obra cumbre de la poesía inglesa y de la literatura universal. Ha recibido interpretaciones religiosas, políticas, épicas... de todo tipo en realidad y, precisamente por eso me fijé en este título. Ha tenido grandes detractores también, y, para mí, cualquier cosa que no genere indiferencia... merece la pena ser vista más de cerca.

     Tengo que decir que su lectura me fascinó, me embarqué en ella sin prisa y me encontré disfrutando tremendamente del camino, releyendo algunas partes puesto que era un libro que combinaba con otros, lo usaba para ratos tranquilos, las noches principalmente. Lo suelo hacer con obras que por sus dimensiones o su temática pienso que puedo cansarme de ellas y no disfrutarlas en su justa medida. Tal vez por eso, o por el lenguaje utilizado que te envuelve. O por esa figura de Satán fascinado por el hombre, que intenta seducir a Eva. O acaso fue El hijo de Dios a quien no se nombra puesto que no ha nacido pero que es de vital importancia en la historia, a fin de cuentas.. no hay historia épica sin héroe. La verdad que sobran motivos para rendirse a El paraíso perdido.

     Por estas razones y otras muchas disfruté tremendamente de esta obra y, precisamente por ellas, me queda grande esta entrada, como la de tantos otros libros que he ido acercando a mi estantería virtual. Pero voy a seguir sin poder resistirme a traerlos, a ratos. Y vosotros, este tipo de libros, magníficos en sí mismos ¿los tenéis en vuestras estanterías?

     Gracias