miércoles, 22 de junio de 2011

La conjura de los necios. John Kennedy Toole

      Bueno, hoy el blog no quiere que hable de este libro, este va a ser mi tercer intento. Deseadme suerte.



" Soy capaz de tantas cosas y no se dan cuenta. O no quieren darse cuenta. O hacen todo lo posible por no darse cuenta. Necedades. Dicen que la vida se puede recorrer por dos caminos: el bueno y el malo. Yo no creo eso. Yo más bien creo que son tres: el bueno, el malo y el que te dejan recorrer. El bueno lo he intentado andar y no me ha ido bien. Juro que ha sido así."
Haré primero referencia al título de la obra que proviene de una cita de J Swift:
      "Cuando un verdadero genio aparece en el mundo, lo reconoceréis por este signo: todos los necios se conjuran contra él".
      Cuando comencé a leer este libro me sucedió algo inaudito.. su personaje principal, Ignatius, me cayó mal. No fue es indiferencia o la sensación de personaje plano, que no lo es en absoluto. Ni siquiera se debía a si me parecía un buen tipo o no. Simplemente me caía mal, desde las primeras páginas. Así que me armé de valor y una buena dosis de paciencia, y decidí que no era normal, que me iba a intentar poner "de su lado" y darle una oportunidad. No funcionó, lo acompañé en su casa, escribiendo, en sus aventuras luego intentando encontrar empleo en Nueva Orleans, lo ví en sus extravagancias y conocí a su amiga Mirna, descubrí su lado de antihéroe y su lado quijotesco y me reí, me reí mucho, pero...cuando terminé el libro me caía aún peor. Nada, que no había forma, no tenía feeling con Ignatius ni me importaba su sobrepeso ni sus problemas intestinales ni siquiera lo que escribía en su cuarto o lo que odiaba tanto del mundo, claro que.. tampoco me daba pena su madre cuando tuvo que soportarlo. Veo su lado caballeresco y sus luchas en un mundo moderno a su modo, medieval, buscando el mundo que sueña..y... sigo pensando que el necio del libro es él.
      Pese a ello es un libro divertidísimo, roza muchas veces el sarcasmo, y riquísimo en descripciones espléndidas no ya de personas, sino de situaciones que consigue hacer que las veas a través de una ventana. Muy rápido en su prosa nos critica la sociedad norteamericana a través de la burla consiguiendo, pese a todo, mantener una coherencia que nos hace seguir pendientes de las peripecias de su protagonista.
      Es un libro de lo más recomendable, aunque claro, para leerlo..... tienes que conocer a Ignatius.
      Gracias