domingo, 12 de junio de 2011

Los episodios nacionales. Benito Pérez Galdos



      Siempre digo que no me gusta empezar más de un libro de forma simultánea, pero, de un tiempo a esta parte suelo tener un libro en la recámara. He tomado por costumbre colocar en la mesilla uno de esos clásicos que tenemos clara su calidad, pero siempre parece asomar otro que se le anteponga. Bien, en este caso estoy terminando Los episodios nacionales. Clásico donde los haya me dispuse firmemente a leerlo, cual niño de 12 años que tiene que enfrentarse a El Quijote, sin tener demasiado claro si estos cuarenta y seis tomos iban a resultarme fáciles de leer o se me iban a atragantar por el camino.
No soy de letras, quien lo diría, y la historia nunca ha figurado entre mis asignaturas predilectas allá en mis años escolares. Pero.. tenía que hacer la prueba.
          Bien, el resultado ha sido que a lo largo de 5 grandes series he visto como un brillante Galdós hace un repaso a la historia de España de los últimos años. Intentaré contaros más o menos el hilo conductor..
La primera serie nos cuenta las andanzas amorosas de Gabriel, bien en la Guerra de Independencia, bien pasando por Trafalgar, mostrándonos en este personaje una generación y una visión del país en ese momento. Para la segunda echa mano de un soldado que vive uno de los momentos más complicados de la historia de una España convulsa y belicosa y terminar en la tercera serie con una Guerra Carlista y la Regencia, llevadas ahora por Fernando (es mi serie favorita esta). Llega después a una época ya más contemporánea a la del autor donde nos va contando las vivencias, mucho más cercanas durante el reinado de Isabel II para terminar su quinta serie con un narrador en primera persona que me ha dejado con la sensación de obra inacabada, o tal vez con ganas de seguir leyendo.
      Si alguien, siguiendo la moda de Pérez Reverte ha leído Trafalgar.. debería de echar un vistazo a la obra de Perez Galdos y cómo nos cuenta la guerra en el mar. En todo caso, recomiendo echar mano de los clásicos, aunque a pesar de los años, nos sigan sonando escolares porque muchas veces, descubriremos libros magníficos o, en este caso, toda una colección de ellos.
      Gracias