jueves, 15 de diciembre de 2016

El duelo es esa cosa con alas. Max Porter


     "Llenaremos esta casa de libros y la llenaremos de juguetes y lloraremos como niños abandonados en el parque."

     Esta vez fue el texto de la cubierta el que me obligó a compara la obra. Me pareció sincero y estremecedor, humano y honrado a la vez. Por eso, hoy traigo a mi estantería virtual, El duelo es esa cosa con alas.

     La esperanza es esa cosa con plumas, dijo Emily Dickinson mientras Poe hablaba de un cuervo o Ted Hughes, presencia constante en esta historia, también tuvo su pájaro. Y supongo que todos ellos también tuvieron su duelo. Eso es lo que le pasa al protagonista de esta historia, un padre de familia que está escribiendo un libro sobre la obra de Hughes y tiene dos hijos, que la vida le golpea arrebatándole a su mujer, y tiene que enfrentarse al dolor, a la pérdida y a esos terribles vacíos cotidianos que jamás abandonan a quien pasa por algo así.

     El duelo es esa cosa con alas en un libro escrito a tres voces: la del padre, la de los niños, la del cuervo... Escrito casi como un poema, es un testimonio del dolor súbito e inabarcable que se instala dentro de quienes son golpeados por la tragedia. Es una sucesión de recuerdos del padre, un lugar en la cocina, un aroma, la angustia ante el olvido de un pequeño gesto; y también es el presente de esos niños que pierden a su madre; su rabia, sus juegos, su mirada escrutadora. Y es, por encima de todo, la voz de un cuervo que cobija a esa familia. Si el cuervo de Poe graznaba "Nunca más" este anuncia sus intenciones con un "No me iré hasta que no me necesites más". Ese cuervo cuyos significado simbólico se ha discutido tantas veces, llega a un hogar destrozado, tapando ese vacío repentino con un terrible dolor, un luto, el duelo. Y lo hace con voz protectora, de lugar necesario, a veces cruel y a veces humano, como la propia vida que se empeña en seguir avanzando sin dignarse a detenerse un solo instante cuando sufrimos una tragedia. El propio padre lo dice declarándose el epicentro de una galaxia formada por visitas de personas con buenas intenciones a un lugar vacío, sin sentirse demasiado culpable por ver las cosas así.

     Pero no penséis en sentimentalismos. La novela tiene grandes golpes de efecto, sobre todo con los niños, terriblemente sinceros en sus declaraciones. Niños que cambian, doloridos, agresivos frente a ellos mismos... y también protectores que flanquean a su padre, lo que les queda, y el temor a que se vaya. Y la novela se convierte en un canto a la fugacidad, al detalle, un recuerdo de mil pequeñas cosas por las que pasamos de largo que luego pueden convertirse en los anclajes necesarios para transitar con una línea de vida como hacen los escaladores. Y así una madre que regaña por manchar un espejo de pasta de dientes cuando eres niños, es recordada salpicándolo a posta cada noche, con intención, de una forma visceral que no necesita romper el espejo para que el lector comprenda perfectamente de lo que nos habla Max Porter. Y así como la vida sigue, un día el padre limpia el espejo con los niños y uno de ellos declara que se ve mejor. Y sin más sentimentalismo, ya que tras cepillarse los dientes uno tiene otras cosas que hacer, el autor atenaza a un lector que ya se ha entregado a la historia hace páginas y observa desde una esquina temeroso de ser descubierto, en un silencio absoluto, casi reverencial.

     Realmente no tenía claro lo que me iba a encontrar al abrir este libro, y es muy difícil definir lo que me encontré. Acaso un testimonio de un lugar común realizado por una familia cualquiera, tal vez una suerte de fábula por la que todos transitamos algún día... tal vez. Lo que tengo claro es que esta obra no deja hueco a las medias tintas ni a los lectores indiferentes, que es un libro difícil de explicar y que se tarda un tiempo en digerir, y que tal vez no vaya a aparecer en las listas de los más vendidos, pero motivos no faltan para recomendárselo a cualquiera. Me ha gustado, me ha dolido, me ha conmovido. Lo he disfrutado. Los libros hay que sentirlos.

     Y vosotros, ¿recordáis algún título que dejase una huella en vuestro alma de lector?

     Gracias.


La esperanza es esa cosa con plumas
que se posa en el alma,
y entona melodías sin palabras, 
y no se detiene para nada
y suena más dulce en el vendaval;
y feroz tendrá que ser la tormenta
que pueda abatir al pajarillo
que a tantos ha dado abrigo.
La he escuchado en la tierra más fría
y en el mar más extraño;
mas nunca en la inclemencia
de mí ha pedido una sola migaja.
La esperanza es esa cosa con plumas
Emily Dickinson

24 comentarios:

albanta dijo... [Responder]

Ahora mismo creo que nno podría con este libro. Me apetece algo más liviano. Lo dejo pasar.

Tamara López dijo... [Responder]

Esta vez lo dejo pasar ^^

MaraJss dijo... [Responder]

Yo recuerdo de los más recientes "El nadador en el mar secreto". Y lo pasé realmente mal, como creo que me ocurriría también aquí. Me gusta el tono pero no sé si podría con él.
Besos.

Manuela dijo... [Responder]

No puedo no llevármelo bien apuntado con esta reseña.
Besos.

Aglaia Callia dijo... [Responder]

¡Hola!

Parece un libro conmovedor, de esos que te tocan muy hondo, y si bien por lo general son esos mis favoritos, creo que lo dejaré pasar por ahora; pero eso sí, anoto, porque presiento que en algún momento iré por él. Gracias por la recomendación.

Besotes.

Bajolapieldeunlector Cris.R.B. dijo... [Responder]

No conocía de nada este libro, pero me gusta la forma en la que has explicado lo que te ha transmitido...en general, es difícil encontrar eso en una novela así que lo anoto.

Besitos

Inés dijo... [Responder]

En principio no me atrae para nada pero todas esas sensaciones que te ha producido su lectura si me crean curiosidad.
Un beso

CHARO dijo... [Responder]

Me gusta sentir los libros y seguro que este me gustaría.Besicos

Esther dijo... [Responder]

Otro que me apunto. A mi me marcó Piezas en fuga, de Anne Michaels. Te lo recomiendo.

Margari dijo... [Responder]

Ese texto de la cubierta es de los que atrapa. Y tu reseña también.Otro libro que me llevo bien apuntado. Un título... Mortal y rosa de Umbra. Cómo me dolió este libro...
Besotes!!!

AMALIA dijo... [Responder]

Lo tendré en cuenta. Gracias por tu información.

Un beso.

Mi tarde junto a un libro dijo... [Responder]

Hola! No sabia nada de este libro pero eso de que no deja indiferente a nadie me ha gustado, así que me lo anoto para conseguirlo en estos días.
Besos!

Zamarat dijo... [Responder]

Creo que podría gustarme así que me lo apunto.
Abrazo!

J.P. Alexander dijo... [Responder]

Me encanto el poema De Emily Dickinson , pero no creo que sea el libro apropiado para mi en estos momentos. Gracias por la reseña

Raúl Omar García dijo... [Responder]

Estaba pensando en que no comprendía muy bien de qué va el libro, y luego leo que vos ponés que «realmente no tenía claro lo que me iba a encontrar al abrir este libro, y es muy difícil definir lo que me encontré», entonces me sentí mejor, o peor, porque no me contagia ganas de leelo.
Saludos.

Marisa G. dijo... [Responder]

Pues no me termina de convencer esta historia la verdad. La dejo pasar. Besos

Miss Nriss dijo... [Responder]

Hola!
No conocía este libro y me ha gustado tu reseña. Me gustan los libros que tengan distintos puntos de vistas y que te evoquen sentimientos, creo que este libro me podría gustar. Gracias por la recomendación! Un beso, Miss Nriss.
El ojo que todo lo lee

jjose712 dijo... [Responder]

Va a ser mi próxima compra. Eso sí, me parece de que es uno de esos libros que exige leerlo en el momento adecuado

Carla dijo... [Responder]

Esta vez sí me lo llevo, aunque tratando el tema que trata no podría leerlo ahora mismo
Besos

Carmina dijo... [Responder]

Me gustan los libros que se sienten, que son como golpes a la conciencia, que te suben a una montaña rusa de sensaciones, pero en estos momentos yo tengo un cuervo instalado cerca y no creo que fuera capaz de digerir una novela así. Toda lectura tiene su momento, ya llegará.

María dijo... [Responder]

No sé si este libro será de los que sentiré...pero al menos le daré alguna oportunidad.
Me encanta el poema de Emily Dickinson...le tengo por casa y me lo digo muchas veces...cuando parece que la esperanza se rompe. Por cierto, la película, a pesar de que me gustan las nórdicas y lentas, esta se me hizo muy larga.
Un beso y felices lectura.

Buscando mi equilibrio dijo... [Responder]

Estos son de los que a mí se me meten tan adentro que parece que el escritor agarre con una mano de mis intestinos y tire hacia fuera. Sí, suena un poco asquerosillo, pero son esa clase de sentimiento,s ¿verdad?

jjose712 dijo... [Responder]

Yo lo voy a leer en las próximas semanas. Las críticas en general son entusiastas y es muy cortito, así que si no gusta tampoco es que se pierda mucho tiempo

jjose712 dijo... [Responder]

Pues al final lo leí, y no me gustó. Es muy original, pero no me dijo absolutamente nada. Igual no era el momento adecuado. Como es tan cortito siempre se puede releer en otra ocasión