martes, 20 de diciembre de 2016

Leche materna. Edward St. Aubyn


     "¿Por qué pretendían matarlo al nacer? Lo mantuvieron despierto durante días, le golpearon una y otra vez la cabeza contra el cuello del útero cerrado; le retorcieron el cordón umbilical alrededor del cuello, estrangulándolo; mordieron el vientre de la madre con unas grandes tijeras frías; le sujetaron la cabeza con unas pinzas quirúrgicas y fueron tirándole del cuello de un lado a otro; lo sacaron de su refugio para golpearlo; lo deslumbraron con luces delante de los ojos y haciendo experimentos; lo separaron de la madre mientras ésta yacía medio muerta sobre la mesa."

     A veces conocemos a un escritor cuando aún no nos ha llegado. Eso me sucedió con St Aubyn, al que conocía por su trilogía Never mind y los premios recibidos pero del que no había leído nada hasta su título Sin palabras. Y decidí bucear. Por eso, hoy traigo a mi estantería virtual, Leche materna.

     Conocemos a Patrick, por ponernos en antecedentes de un personaje recuperado en esta novela. Viene de una familia que tuvo posición y dinero, pasó una mala juventud y lleva consigo una relación desordenada con sus padres. Ahora está, según él mismo, en la crisis de los cuarenta, casado y con dos hijos. Tiene un trabajo que no practica demasiado y una familia con la que tampoco se esfuerza. Mary, su mujer, parece haber renunciado a sí misma para ser madre, como si eso pudiera llenar algún agujero insondable que llevara en su interior. La familia la completa Robert, el hijo mayor, un niño que ve como su padre invierte en él un tiempo escaso en temas infantiles, pero sí que parece procurar moldear su relación y su forma de ver la vida; y Thomas, el pequeño, en su más tierna infancia y dependiente de la madre.

     St. Aubyn nos da en este libro un retrato mordaz, a veces incluso despiadado, de una familia cualquiera. Dando voz a sus diferentes miembros, salvo al hermano pequeño por razones lógicas, vemos la visión que tiene cada uno de ellos de la vida que les ha tocado llevar, y también la sensación constante de estar atrapado en esa vida. Quizás por eso comienza con el recuerdo, entendemos que falso en la realidad pero representativo en la novela, del enfado y desamparo producido en Robert al nacer. Como si el ser humano se sintiera más cómodo cuando se encuentra parcelado, pese a que luche precisamente contra esa sensación. Robert sufre los celos propios de quien siente que ya no es suficiente para sus padres al llegar un hermano, y ofrece una visión de la vida familiar propia de un niño. Muy lograda realmente, dándose importancia e imitando a la niñera. Y con esta primera voz es con la que conocemos a la abuela, la madre de Patrick. Porque Patrick heredará, o no, el dinero de su madre. Y digo o no porque la madre de Patrick, aquejada por esa terrible enfermedad que es el alzheimer, parece que va a renunciar a sus bienes para dárselos a una fundación que sólo quiere de ella su preciada posesión. Y con esta situación, bastante común por desgracia si uno mira las noticias, se completa el cuadro presentado por el autor. nos permite entrar en la mente de Patrick, aquejado de una ira heredada posiblemente de la relación con su padre y trasladada ahora a la lucha contra la decisión de su madre que se tambalea entre sentimientos hacia ella. Y también conocemos a Mary, esa mujer que parece perdida pero que también lleva como lastre unas relaciones con sus progenitores que pareciera querer corregir en sus hijos.  Y así son todas las familias en cuanto rascas un poco, parece querernos decir el autor. y para ello no tiene misericordia alguna a la hora de mostrar sentimientos y frases, hastíos, engaños y dejadez en sus personajes, otorgando, eso sí, con ello a la novela de un sentido del humor incisivo, a ratos incluso corrosivo. Yo todo ellos mientras seguimos las vicisitudes de la herencia, de la relación entre los progenitores y de la visión de todos ellos sin escatimar en juicios de valor hacia cada uno de los miembros de la familia. El autor llega a empujarnos incluso a juzgar al hermano pequeño, un bebé cuando empieza la historia y un niño aún pequeño cuando termina. Nadie escapa a su mirada, y tampoco a nuestro juicio.

     Además de una perfecta construcción de los personajes, lo que me ha llamado más la atención de esta novela es lo bien escrita que está. Consigue St. Aubyn manejar los tonos adecuándolos a cada uno de los narradores sin que nos perdamos en un solo momento entre unos y otros. En definitiva, ha sido un placer volver a las letras de St. Aubyn que, no cabe duda, pienso repetir.

     Y vosotros, ¿sois lectores de un título o repetís cuando un escritor os gusta?

     Gracias.

23 comentarios:

albanta dijo... [Responder]

Desde luego ese primer párrafo tiene su miga. Los temas familiares siempre me llaman la atención así que este me lo llevo.

Rosalía Navarro dijo... [Responder]

Me gusta cuando se sabe manejar a los distintos narradores sin que sea traumático para el lector. Si me gusta un autor repito seguro. Si no me gusta también, por eso de las segundas oportunidades. Admito que este que hoy nos traes no lo conozco.
Besos, estimada.

Basilisco Escarlata dijo... [Responder]

Qué historia más trepidante, me ha llamado un montón la atención.
Yo soy de, si me gusta un libro, busco sobre el autor e intento leer más sobre él :).
¡Un abrazo!

Cristina Roes dijo... [Responder]

No conocía al autor, pero lo que nos cuentas me resulta muy tentador. Difícil resistirse a bucear en él.
Gracias por tu reseña. Besos.

Tamara López dijo... [Responder]

Pues mira, este sí que me lo apunto ^^

Inés dijo... [Responder]

A mí si un escritor me gusta repito sin duda e incluso busco libros anteriores de ese autor. En cuanto a la novela, pues aunque no me disgusta lo que cuentas, sobtre todo lo de la buena construcción de los personajes, la historia en sí misma no me atrae demasiado, al menos en este momento.
Un beso

Bajolapieldeunlector Cris.R.B. dijo... [Responder]

No conocía al autor pero me parece interesante lo que cuentas, echaré un ojo a sus títulos.

Yo soy de varias y conocer nuevos autores, pero si uno me gusta mucho siempre repito.

Besitos

CHARO dijo... [Responder]

No conozco a este escritor pero si me gusta alguno sigo buscando nuevas novelas del que me gusta y a veces he leido el mismo libro hasta tres veces si me ha gustado mucho.Besicos navideños

Carmina dijo... [Responder]

Que párrafo más duro el del principio, me ha dejado noqueda, si toda la lectura es igual me va a dejar hecha polvo y aún así me atrae muchisimo

Margari dijo... [Responder]

Pues voy a tener que apuntarme bien el nombre de este autor, que me has dejado con ganas.
Besotes!!!

Cartafol dijo... [Responder]

Uhmmm..tomo nota del título

Mi tarde junto a un libro dijo... [Responder]

Hola! De primeras no pensaba que me podía gustar pero leyéndote veo que tiene muy buena pinta, así que me lo llevo anotado. Y sí, si me gustan un libro de x autor tiendo a repetir con sus próximas publicaciones o libros anteriores al que he leído.
Besos!

Zamarat dijo... [Responder]

Si gusta un libro, ¿por qué no probar con más del mismo autor?
Me ha llamado la atención así que me lo llevo anotado.
Abrazo!

Elena Méndez dijo... [Responder]

repito, repito y repito.....

J.P. Alexander dijo... [Responder]

Parece un buen libro , pero no ando de humor para él. Tal vez más tarde me anime a leerlo. Respondiendo a tu pregunta si me gusta repetir a escritores que me llegan Te mando un beso y te me cuidas

Raúl Omar García dijo... [Responder]

La histotia familiar de Patrick tiene enganche, y más si decís que los personajes están bien construidos.
Suelo repetir a autores que me gustan. De hecho, lo hago ahora con Jack Ketchum. Leí Al acecho y me llevó a leer luegi La chica de al lado, el cual me obligó a hacerme con Al otro lado del río. Es todo lo que se consigue de él en español, te lo recomiendo.
Saludos.

Aglaia Callia dijo... [Responder]

Vaya, qué manera tan potente de abrir una historia. Sin duda me parece muy interesante, y me termina de convencer lo que cuentas, así que la tendré en la mira. Cuando me gusta un autor le sigo la pista, sin duda ;)

Besotes.

Dana dijo... [Responder]

Soy de repetir autores y por eso me pasó de leer un libro que me gustó mucho y el siguiente no tanto...Nunca al revés. Si no me gusta un libro de entrada, no voy a probar otros del mismo autor.
Este no lo conozco!
Gracias!

Natàlia dijo... [Responder]

Si un autor me gusta suela repetir sin duda o buscar libros anteriores. Un beso ;)

AMALIA dijo... [Responder]

Tomo nota.
Suelo repetir si me ha gustado el autor

Un beso.

Muy feliz Navidad,

Carla dijo... [Responder]

Pues soy de las que si un autor le gusta le entra el afán completista. Este te ha gustado, pero a mi la historia no me motiva.
Besos

charo prado romo dijo... [Responder]

Este libro me llama mucho la atención, algo que empieza así, como puede terminar, me apunto además el autor, porque yo si soy de las que buscan libros de un autor que me haya gustado un libro suyo y generalmente aunque alguno puede flojear, se acierta. Muchas gracias y felices fiestas

jjose712 dijo... [Responder]

A mí es el que más me gustó del ciclo Melrose, quizás porque está menos limitado temporalmente (los tres primeros suceden en un único día).
St Aubyn escribe muy muy bien, eso sí, Sin palabras me decepcionó bastante, aunque tiene ratos muy divertidos el tema daba para muchísimo más