miércoles, 24 de abril de 2013

Carta de una desconocida. Stefan Zweig




     "Sólo quiero hablar contigo, decírtelo todo por primera vez. Tendrías que conocer toda mi vida, que siempre fue la tuya aunque nunca lo supiste. Pero sólo tú conocerás mi secreto, cuando esté muerta y ya no tengas que darme una respuesta; cuando esto que ahora me sacude con escalofríos sea de verdad el final. En el caso de que siguiera viviendo, rompería esta carta y continuaría en silencio. Igual que siempre. Si sostienes esta carta en tus manos, sabrás que una muerta te está explicando aquí su vida, una vida que fue siempre la tuya desde la primera hasta la última hora."

     Ya lo he comentado alguna vez, Zweig es de mis apuestas seguras. No en vano es, o poco le falta, el autor que más veces asomó por mis estantes ya sea en novela, biografía o, en el libro que hoy traigo, género epistolar. Hoy traigo a mi estantería virtual, Carta de una desconocida.

     En esta ocasión Zweig se mete en la piel de una mujer enamorada hasta la obsesión de una persona que desconoce sus sentimientos. Poco a poco va desgranando como idealiza un amor que siempre ha sido platónico hasta convertirse en un sentimiento melancólico y triste.

     Siempre digo que las historias de amor me cuestan. Y así es. Me cuesta decidirme a empezarlas, porque normalmente no me meto en ellas con la suficiente convicción. Hasta que llega Zweig y consigue que las letras duelan en menos de cien páginas. tiene esa mala costumbre. Terminar sus libros demasiado pronto para así conseguir que corra a buscar otro. Como siempre es una historia sencilla, sin grandes complicaciones ni giros increíbles a la hora de terminar. Tampoco lo necesita para que conozcamos los sentimientos de la protagonista a la que, poco a poco, vamos comprendiendo incluso dentro de su obsesión por ese amor. Es difícil no hacerlo cuando se escribe tan bien. Nos va llevando poco a poco con un ritmo suave y cercano, sencillo, como una confidencia. Y cuando nos queremos dar cuenta las letras nos emocionan porque no puede ser de otra forma.

     Hoy os propongo una historia de una mujer solitaria, un amor idealizado y un final... inolvidable. Un libro precioso en el que se invierte apenas una hora pero cuyo recuerdo queda durante meses indeleble en la mente del lector. Un imprescindible en mi biblioteca desde hace años.

     Y vosotros, ¿qué estáis leyendo esta semana?

     Gracias

martes, 23 de abril de 2013

El día del libro


Proyecto Biblioteca Pública Estocolmo

    Os voy a confesar algo.La mayor parte de los años no me compro nada el Dia del libro. Dicho así suena bastante raro, pero ya me compro libros durante todo el año. Libros que leo y que pido me firmen ese día que los saco de casa...o no. Pero no compro,no. Prefiero pasar entre los puestos de libros y mirar los lomos y los títulos que la gente elige. Títulos que muchas veces no abrirán,lo sé. Pero me pierde esa curiosidad por saber lo que lee el amigo,el vecino, el compañero,el desconocido. Y al final... olvido comprar.

     Eso sí, pienso en lo que voy a leer y me apunto títulos. Este año quiero oler El libro de las fragancias perdidas, que tal vez me lleven a buen puerto y me encuentre allí con Brújulas que buscan sonrisas perdidas. Quiero saber si dan Desayunos con partículas,y colarme en el secreter de algún autor para leer las cartas de Fitgerald. Quiero descubrir a Evelina, y saber que siente Giordano en Afganistán cuando aparece El cuerpo humano. Quiero limpiarme Polvo en los labios antes de llegar a El jardín que abandonaron los pájaros, porque me han dicho que allí hay Personas como yo que a ratos celebran un extraño Karnaval, antes de comer El pan a secas. Quiero viajar a Antíbula y conocer mejor a La gran Maribián y me gustaría poder decir que hay Vientos de invierno, aunque para conseguirlo haya que hacer Malabares en las librerías.Quiero tutear a Dora Maar, musa de Picasso en La mujer que llora y conocer a ese niño.... sí,este...ah,si! El niño que robó el caballo de Atila. 

     Y quiero seguir con mis clásicos y releer algunos que fueron trabajos escolares como La familia de Pascual Duarte o La casa de BernardaAlba. Quiero mirar sin miedo a la Woolf,o a la Plath, reconciliarme con Mo Yan, que salga algo nuevo de McCarthy o de Pynchon y que vea la luz en nuestro país el nuevo libro de Murakami. Conocer a La señora Parkington y descubrir que se me escapó algún título de Steinbeck o de Capote. Y llevarlos a casa,y disfrutarlos. Y que sigan apareciendo títulos y autores que escriben con ilusión y descubrirlos por despiste o casualidad y esperar su siguiente obra.

     Este año por El día del libro quiero pasear viendo los libros que compra la gente mientras pienso en todo lo que me queda por leer, por descubrir... y asombrarme y apenarme por la falta de tiempo. Quiero hablar de libros con todos vosotros,que me recomendéis y opinéis y, dentro de un año, hacer otro repaso juntos.

Y como mañana no puedo verlos libros que tocáis...decidme, ¿tenéis idea de comprar algún título mañana?

     Gracias

lunes, 22 de abril de 2013

Saga Manolito Gafotas. Elvira Lindo




     "Me llamo Manolito García Moreno, pero si tú entras a mi barrio y le preguntas al primer tío que pase:
     - Oiga, por favor, ¿Manolito García Moreno?
     El tío, una de dos, o se encoge de hombros o te suelta:
     - Oiga, y a mí qué me cuenta.
     Porque por Manolito García Moreno no me conoce ni el Orejones López, que es mi mejor amigo, aunque algunas veces sea un cochino y un traidor y otras, un cochino traidor, así, todo junto y con todas sus letras, pero es mi mejor amigo y mola un pegote.
    En Carabanchel, que es mi barrio, por si no te lo había dicho, todo el mundo me conoce por Manolito Gafotas. Todo el mundo que me conoce, claro. Los que no me conocen no saben ni que llevo gafas desde que tenía cinco años. Ahora, que ellos se lo pierden."

     "Hasta los chinos de Rusia" saben que Manolito Gafotas ha sido el niño con mas amigos de España. Es normal, se convirtió en el niño más famoso de Carabanchel y eso... marca. Hoy traigo a mi estantería virtual una colección que todos conocemos, se trata de la saga Manolito Gafotas.

     Siete libros tienen la culpa de que este niño de 8 años se colara en los estantes de tantos otros a lo largo y ancho de nuestro país. Y de muchos otros, ya que se ha traducido a veinte lenguas ya. Aunque en realidad nace de un personaje creado por su autora para la radio, y nos lo presentaron allá por 1994. Son unos libros cercanos, llenos de sentido del humor y en los que vemos a unos personajes caracterizados como tipiquísimos de los barrios obreros de nuestro país.

     Como ya os he comentado alguna vez, cuando yo era pequeña, la vida era en blanco y negro... es decir, que cuando vieron la luz estos libros ya me cogieron crecidita. Y tardé un poco en leerlos. De hecho, los leí por casualidad al fisgar los estantes de una casa ajena en la que sí había niños. Me quedé en pie a saber el rato con el libro en la mano y riéndome de las ocurrencias de este condenado crío hasta que alguien me dijo: "Te los puedes llevar si quieres" Y no lo hice, pero me los leí igualmente. Así conocí a Manolito y a su hermano El Imbécil. A su madre Catalina, que repartía collejas a velocidad de vértigo y a Manolo el padre, camionero. A sus amigos Susana Bragas Sucias y Orejones... y a un montón de personajes que se antojaban entrañables y cercanos a cuantos lectores se acercaron a ellos. Es más, la autora nos ha dejado recuperarlos en "Mejor Manolo".

     Se acerca el Día del Libro y la mejor manera de celebrarlos en leyendo. Y los niños de hoy son los lectores de mañana y muchos niños de ayer son lectores hoy por haber descubierto esta saga que os acerco. Posiblemente hoy el modelo que nos representa no sea tan certero como lo fue en su momento, pero la risa a los más pequeños se la provocan las mismas bromas. Y por eso no me cabe duda que esta es una muy buena recomendación para los niños de la casa. Para animarlos a reír leyendo y que descubran que las páginas de un libro pueden contener aventurillas y anécdotas que nos les resulten tan lejanas como las que contenían los cuentos de hadas que han dejado de interesarles. Porque son justo ese tipo de cosas las que hacen que quieran continuar con la historia.
     Aunque claro, cualquier sugerencia de una lectura infantil lleva una recomendación aparejada: leamos con ellos. Involucrémonos en su descubrimiento y que nos lean en voz alta un fragmento o leérselo nosotros. En definitiva, compartir pasiones.

     Y vosotros, ¿conocéis a Manolito Gafotas?

     Gracias


sábado, 20 de abril de 2013

Sorteo La tumba compartida



     Como os dije ayer, hoy además abrimos un sorteo. Se trata de La tumba compartida, de Antonia romero. Un libro que podéis encontrar reseñado aquí.

     La verdad que es una estupenda novela de aventuras, si no lo creyera no la sortearía.
     Os dejo los requisitos para participar.
   
     1. Seguir este blog es el único requisito obligatorio y otorgará un punto.
     2. Seguir el blog de la autora, Mientras esperas, otorgará otro punto.

     El resto de puntos serán como siempre por difusión, un punto por cada lugar, Facebook, Twitter, blog haciendo una entrada, llevarse el banner, google+, reuniones escolares... Vosotros decidís.

     El sorteo es internacional y finaliza el día 10 de mayo.
     Mucha suerte a todos y muchísimas gracias.

Entrevista con Antonia Romero

Antonia Romero nace en Barcelona. Trabaja actualmente en la Secretaría de un Instituto de Secundaria y ha sido amante de la literatura desde siempre. Hoy cuenta con varios premios literarios y tiene tres novelas publicadas con notable repercusión. La última de ellas, Los Diletantes, le daba la sorpresa apenas pasada una semana de su publicación, de colocarse en las listas de más vendidos de una importante cadena de ventas. Y yo ahora recuerdo una carta a los Reyes Magos que le leí, de allá por 2011 donde pedía divertirse escribiendo sin hablar del éxito. Bueno.. espero que además se divierta.
Hoy nos acercamos a conocer un poco mejor a esta mujer.

     - Dime Antonia, ¿en qué momento te planteas empezar a escribir, aunque no signifique necesariamente empezar a intentar publicar?
     - Nunca, para mí la escritura vino de serie. Desde pequeñita escribía en todas partes, tenía montones de libretas en los bajos de mi armario. Y allí estuvieron hasta uno de esos días que tienen las madres en los que vuelves del cole y todos tus papeles han desaparecido por un sunami de limpieza.
     Después me hice mayor y las historias que escribía eran cada vez más largas. Hasta que me di cuenta que necesitaba contar una historia. Pedí una excedencia en el trabajo y escribí mi primera novela, una que guardo en un cajón y que quizá algún día me decida a sacar de él.
     - ¿Cuánto hace de eso?
     - 14 años.
     - Entonces, ¿cuál es la primera que ve la luz?
     - Peso cero, que la publicó la editorial Diálogo. Una novela con un contenido duro, pero con un mensaje de esperanza.
     - ¿Fue difícil decidirte a exponer tu sueño a la opinión pública de lectores y editoriales?
     - Muchísimo, soy muy tímida.
     Me presenté al premio que organizaba el portal YoEscribo con esa novela y quedó en segundo lugar. Aquello me dió el empujón que necesitaba. Al principio fue una carrera de caracoles, mucho esfuerzo y poco avanzar...
     Amazon ha marcado la diferencia.
     - Amazon, llevaste La tumba compartida por tu cuenta, ¿verdad?
     - La tumba y Peso Cero, las dos.
     - ¿Y cómo es el salto a una editorial como B?
     - Pues un salto para el que no hay manera de prepararse. Aquella llamada de Lucía Luengo, que por cierto tiene una voz preciosa, fue de infarto. La forma de trabajar de una editorial grande no tiene nada que ver con nada que yo haya probado antes en esto de la escritura. Tienen recursos para todo y siempre saben lo que hay que hacer.
     - Una de las cosas que me gustan y me sorprenden es la capacidad de reinventarte y cambiar tanto de tema de una novela a otra, ¿cómo lo consigues?
     - Verás, en el fondo, no. Yo escribo sobre personas, siempre sobre personas. Sobre lo que sienten, cómo sienten, cómo se relacionan y, sobre todo, cómo se enfrentan a las diferentes situaciones que les marcan sus circunstancias vitales. La trama en sí, es lo de menos.
     Necesito que tengan corazón y tripas, y por eso cada vez que termino una novela pierdo algo. Por eso, aunque no es lo habitual entre escritores, suelo volver a leer mis novelas de vez en cuando, para reencontrarme con sus personajes, porque forman parte de mí.
     - Siempre nos traes personajes fuertes, ¿qué hay de tí en ellos?
     - Mira, yo pienso que el autor siempre, siempre, está en sus novelas. Hay un pedacito de mí en cada uno de los personajes porque los seres humanos somos mucho más de lo que mostramos. Así que hay mucho de mí en mis protagonistas y también en mis secundarios. Pero también habrá de tí y de la panadera de la esquina y de mi marido y de la compañera que se sentaba en el pupitre de detrás y te tiraba de las trenzas.
     - ¿Cuántos libros tiene la saga de Los Diletantes?
     - 5. La saga se titula El Quinto Sello
     - Y no me vas a avanzar lo que sucederá a continuación...
     - (Se ríe. Mucho...)
     - Y amor, siempre lo vemos en tus historias en cualquiera de sus variantes. ¿tan importante es para tí?
     - Siempre hay amor en todas las historias. Incluso cuando lees una novela de guerra en la que no aparece ninguna mujer hay amor. Es el nexo que  necesitan los personajes para avanzar en su odisea y llegar a un fin. La trama necesita del amor para que el lector se identifique con los personajes y los haga suyos.
     - Dime qué es Los Diletantes para tí, qué veremos en esta obra, en una sola frase
     - (Ya no se ríe, se concentra) La adolescencia es la época de la vida en la que más se sufre y en la que se es más feliz.
     Esta es mi frase, porque eso es lo que trataré de reflejar en mi saga. Lo de los vampiros es una excusa.
     - Una última cosa, Antonia, ¿Qué estás leyendo?
     - Los asesinos del emperador, de Santiago Posteguillo.

     Quería dar las gracias a Antonia por su tiempo y su cercanía a la hora de responder. Ha sido un verdadero placer poder contar con ella aquí.
     Y, como os digo cada día, muchas gracias a todos vosotros por pasar, por leer, por compartir vuestras opiniones.
     Bibliografía:
     -Los Diletantes
     - La tumba compartida
     - Peso cero

viernes, 19 de abril de 2013

Los Diletantes. Antonia Romero



     "Aseguró los grilletes de manos y pies, poniendo especial cuidado en que su piel no entrase en contacto con la del vampiro. A pesar de llevar guantes, toda precaución era poca. Levantó sus párpados para asegurarse de que seguía inconsciente. Le había dado suficiente veneno de rosa silvestre como para que durmiese durante muchas horas; sin embargo, sabía que aquel no era un vampiro como los demás. 
     Su corazón latía desbocado. En los quinientos años que llevaba en el mundo se había enfrentado a incontables peligros, pero nunca había tenido aquella sensación agarrada a su estómago."

     No se a vosotros, pero a mi muchas veces el seguir a un autor me ha llevado a libros cuya temática no figura entre mis habituales. Con Antonia me ha pasado eso, tras leer Peso Cero y La tumba compartida me quedé con ganas de seguir descubriendo a las personas que se camuflaban en los personajes que salían de su pluma, y así llegué a su último libro. Por eso hoy traigo a mi estantería virtual, Los Diletantes.

     Ada es una chica de 16 años cuya vida se está recuperando de un cambio.Tuvo un accidente que costó la vida a sus padres y casi le hace correr la misma suerte. Ahora vive con su hermana e intenta adaptarse a un pueblo nuevo, amigos nuevos.. y una Ada nueva que. desde el accidente ha comenzado a descubrir que no es una persona normal ni el mundo en el que vive tampoco es normal. Empezando por su profesor de piano, un... ¿vampiro?

     Como os comentaba,esta vez fue el nombre del  autor quien me llevó al libro. Y ahí estaba yo..con el primer libro de una saga de cinco,de corte juvenil y con vampiros. Y decidí dejarme llevar por la historia ver qué pasaba.
     Me encontré con un libro fresco que lento pero seguro va captando el interés del lector. Nos habla de una chica fuerte que tiene miedos naturales a su edad y se le unen a problemas reales, como su incapacidad para recordar el accidente,el cambio en su vida o el poder ver sentimientos pasados en las personas alas que toca. Y así nos lo dibuja Antonia pero huyendo de la chica indefensa que llora en las esquinas.Rápidamente conoce a su profesor de piano, que le desvelará que es un vampiro por el que, además, siente una poderosa atracción. Pero no, no penséis en Crepúsculo porque nuestra Ada tiene mucho que contarnos, aunque ella no lo sepa aún y lo vayamos a descubrir juntos. Porque, ¿qué es un diletante?

     Antonia aprovecha el libro para romper un par de clásicos sobre los vampiros y nos explica la jerarquía existente con cuatro razas dominantes. Tranquilos, no brillan con purpurina en ninguno de los 4 casos. Y nos habla de 4 sellos: uno por cada raza, que tienen además un custodio o guardián en este libro que es todo un punto de partida para una historia que promete estar llena de acción, y que aprovecha la longevidad de estos seres para hacer guiños victorianos al lector.

     Hoy novela juvenil con un toque de acción, amor y seres extraordinarios. Un montón de puertas abiertas para una historia que continuaré leyendo a ritmo de música (una constante en este libro) salida de la pluma de una autora que nos demuestra que sabe lo que se hace y que os acercaré mañana acompañada de otro sorteo. Estad atentos.

   Y vosotros, esta semana aún no me habéis contado qué estáis leyendo.

   Gracias.


jueves, 18 de abril de 2013

Adelgazar leyendo




     Se acerca el verano y las calorías empiezan a estorbarnos. Es el momento en que los gimnasios hacen miles de fichas de nuevos socios que, pasado el primer mes, no regresan. Y también es el momento en que la gente se aficiona a las dietas, cualquiera vale, las del amigo que come piña, la vecina que come los alimentos por colores, la famosa que usa verduras de forma alfabético... y los libros de dietas.

     Sabemos que si damos un beso quemamos unas 20 calorías, que si hacemos el amor de pie la cifra se dispara hasta las 400, una hora de paseo son 150, veinte minutos de paseo rápido (lo normal si nos levantamos pensando en quemar las calorías de pie es que perdamos el autobús) quemamos 200 mas. Correr una horita (horaza) quemaría 1300 (el que dijo eso de que hacer el amor es como correr 5 km era un optimista o un mentiroso ¿?).
     Y ahora viene mi gran duda, ¿y leer?, ¿quema calorías? Porque entre las dietas de unos y otros hay montones de libros de dietas que la gente compra para aprender a comer o dejar de hacerlo como si comprar un libro les fuera a suponer bajar una talla. Y no lo tengo yo tan claro... sobre todo cuando veo al autor en la portada sonriendo con una prominente barriguita. No se, no me convence del todo. Así que me puse a investigar la forma de adelgazar leyendo. Con libros es fácil, puede uno hacerse unas pesas culturales, o escaleras, usarlos de mancuernas... pero eso no es leer, eso es ser creativo (siendo igual de optimista que el de los 5 km).
 
     Os diré entonces que pensar quema calorías, así que mientras habéis estado leyendo esta entrada y calculando a qué hora hay que levantarse para dar un beso, tener un rato de sexo que nos haga salir a trabajar dando un paseo, perder el autobús por el tiempo invertido (bien invertido, no digo que no), echar una carrera para no llegar tarde y comernos un pincho a media mañana sin cargo de conciencia (no nos ha dado tiempo a desayunar entre tanta carrera), habéis quemado alguna caloría peregrina. Sólo por pensar. Es decir, que engorda mas ver la tele que leer un libro (sobre todo ciertos programas que requieren directamente cerrar el quiosco de pensar).
     En todo caso... y si queréis adelgazar leyendo, os recomiendo que hagáis como Firmin (una rata que se alimentaba de libros) y comáis mucha fibra. Tal vez un par de páginas sustituyendo una de las comida junto a un par de vasos de agua (mejor no). La verdad, no se me ocurre otra manera.

     Yo no tengo en casa libros para dejar de comer, o de fumar, o de morderse las uñas (seguro que existe). Y vosotros, ¿habéis sucumbido alguna vez a este tipo de libros?

     Gracias.