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sábado, 15 de julio de 2017

Entrevista a Sophie Henaff



     Sophie Hénaff nace en Francia en 1972. Es periodista, novelista y traductora. Conocida en su país por su trabajo en la revista Cosmopólitan, publicó su primera novela, La brigada de Anne Capestan, en 2015, recibiendo el premio Arsène Lupin, el Premio Polar y el premio de los lectores de Libro de Bolsillo en 2016. Su segunda novela Aviso de muerte continúa la serie de la ya citada brigada.

- Aviso de muerte es la segunda novela de La brigada de Anne Capestan, ¿le augura una vida larga a esta curiosa brigada?
- Serán al menos tres libros. Quizás más, no estoy segura, pero de tres, sí.
 - ¿Nos puede presentar con sus propias palabras a esta curiosa brigada?
-  Es la brigada en la que la policía se va deshaciendo digamos de sus elementos supérfluos. Todos los  policías con los que ya no quieren trabajar, los arrinconan en esta especie de armario, y se les pide simplemente que se callen y que jueguen a las cartas. Así pues se les deja de lado, se les pone al margen, pero no porque sean alcohólicos o incompetentes, sino porque tienen un rasgo, un detalle en su personalidad que resulta molesto a los demás. Por ejemplo hay un escritor que ha tenido éxito con una serie de televisión y se hizo muy muy rico y eso pone muy nerviosos a sus colegas, sobre todo que en la serie de televisión hable de ellos. Hay otro que está un poco dejado de la do por ser gay y eso fue recibido de forma regular en la policía. Anne Capestan la jefa, que es bastante colérica y tira bastante contra los criminales, y hay otro vinculado al boxeo, un cretino.... y estas son las razones por las que les envían a este destino, a esta brigada.
- La combinación de novela negra y humor empezaba a escasear, ¿cómo se le ocurre recuperar ese enfoque? 
- Ha sido de una forma natural, porque para mi, la escritura y humor están estrechamente ligados. Para mi el humor no es un género, es una forma de escribir, es un punto de vista y, de hecho, yo no me he planteado si humor o no, me plantee si escribía polar o novela blanca, pero no si escribía humor, porque para mi escribir pasa necesariamente por el humor. De todos modos yo no escribo comedia, porque ese sí es otro género y yo no quería escribir comedia. Lo que yo buscaba era incluir humor en una novela policiaca, porque esta es mi forma de escribir.
- ¿No teme ser tomada menos en serio al utilizar el humor en sus novelas frente a la crítica social feroz que realizan otros autores en este género?
- Bueno, en realidad me da igual que me tomen en serio o no. Efectivamente, cuando alguien incluye humor, hay quien piensa que el propósito es menos inteligente o menos profundo, pero yo pienso lo contrario. No me plantea problemas de ego el ser percibida de una forma o de otra. Por ejemplo, René Goscinny con Asterix ha dicho cosas muy interesantes sobre la sociedad y sobre nosotros, como seres humanos, porque somos todos ridículos. Todos tenemos algo ridículo y también es muy inteligente la forma en que Goscinny lo hacía destacar.
- ¿Por qué un grupo de policías desechados de las comisarías normales?
- Lo primero porque me pareció que la idea era divertida y dos, porque me pareció algo emocionante. Y de este modo, decía cosas sobre nuestra sociedad que me interesaban. Realmente es este lado emocionante, conmovedor y divertido el que me permitía decir cosas originales bajo otro ángulo, ya que el polar es un género muy leído, muy visto, en el que se han dicho muchas cosas, y de este modo presentaba una investigación policíaca desde otro ángulo.
- ¿Cómo se le ocurre este enfoque y cuánto tarda en darle forma a la idea?
- Para el primero si que dediqué mucho tiempo ya que lo retomé muchas veces. Lo estuve pensando durante 6 meses, escribí durante 3 meses... y bueno, ¡esto lo repetí hasta en tres ocasiones!, así que me llevó 3 años en total. Pero con el segundo fue diferente ya, estuve 3 meses para escribirlo, 6 para pensarlo... así que un año en total.
- Respecto al personaje de Anne Capestan, si uno se fija en ella se acerca bastante al de una heroína anónima de esas que pueblan las calles, ¿hay alguna inspiración real o ficticia para crear ese personaje? 
- Es ficción, totalmente ficción. No he pensado en nadie para crear a Anne Capestan a partir de esa persona. Pero tras la primera novela, sí que hice ciertas investigaciones sobre la policía, y leí autobiografías de grandes mujeres que fueron policías, y me di cuenta de que el personaje que había creado tenía mucho en común con ellas. Incluso yo le di una dimensión a Anne Capestan que no encontré en esas mujeres sobre las que leí, y es este lado sonriente, voluntarioso..
- ¿Cómo está viviendo el éxito de sus novelas, el Prix Polar con “Poulets grillés”? 
- El Prix Polar... pues lo estoy viviendo muy bien,. Resulta formidable escribir algo y que a gente lo lea. Eso permite seguir escribiendo, es muy motivador y, también estoy contenta en lo que respecta a mis personajes. No es como si fueran hijos, pero sí como amigos muy muy próximos, y todos tenemos ganas de que nuestros amigos caigan bien y cuando pasa es extraordinario.
- ¿Cuáles son sus autores de referencia? 
- Fred Vargas, Daniel Pennac, Tonino Benacquista.. y ante de esos estarían aquellos a los que leí cuando era pequeña. No siempre género polar, claro, también por ejemplo Historias de San Francisco, de Armistead Maupin... que no sé si fue publicada en España
- Sí, lo fue. Y por último me gustaría saber qué está leyendo en este momento. 
- El último de Fred Vargas, he leído también a Elena Ferrante. Leo tanto literatura blanca como polar.

     Me gustaría finalemente dar las gracias a Sophie Hennaf por su amabilidad y su tiempo, y también a todos los que os pasáis por aquí.

lunes, 26 de junio de 2017

Aviso de muerte. Sophie Hénaff


     "La comisaria Anne Capestan estaba peleando con la última remesa de impresoras defectuosas que le había concedido un departamento de suministros muy bromista. El aparato se emperraba en anunciar nivel de tinta bajo aunque Capestan acababa de cambiar el cartucho. Tras apretar todos los botones, la comisaria se rindió. No tenía nada de mucha importancia que imprimir. No estaba trabajando en nada de mucha importancia."

     La brigada de Anne Capestan fue la carta de presentación de esta escritora francesa que ha llegado a la literatura para quedarse. Hoy traigo a mi estantería virtual la segunda entrega de esta saga, se trata de Aviso de muerte.

     Recuperado el equipo de perdedores de Capestan, que tras su anterior éxito son más apestados que héroes por haber metido las narices dentro del cuerpo de policía, nos encontramos con que lo más emocionante que hacen en esa brigada es jugar al billar. Pero aparece el cuerpo de un policía retirado en un lugar cuyo nombre ha sido sobreescrito para convertir el escenario en algo perturbador, y el caso es asignado a la brigada de Capestan. Lejos de ser una oportunidad para brillar, es un encargo envenenado que puede también conducirles dentro del cuerpo, solo que esta vez tiene un componente personal: el muerto (el primero por cierto), es el ex suegro de la propia Anne. Mientas, otro hombre encuentra su nombre grabado junto a las fecha de su nacimiento  y muerte en un monumento a los caídos...

     Con un repaso más que rápido a los componentes de la brigada Sophie nos pone en marcha los recuerdos de la primera entrega de esta saga o nos deja ubicarnos en el caso de ser nuevos. Nada ha cambiado y todos, del gafe al que siguen sin arrimarse, a la "señora con perrito", están ahí formando parte de la más peculiar de las brigadas. Y con este rápido repaso, tras la aparición del cadáver, la autora nos pone sobre aviso: tenemos entre manos una novela policíaca, sí, pero también una novela con una gran dosis de humor. De hecho, y pese a las perennes comparaciones con Fred Vargas, yo creo que no venía mal advertir al lector, de que Hénaff tiene mucho también de Jussi Adler-Olsen y su saga Carl Mock.

     En esta ocasión, el equipo de Anne trabajará en colaboración con la Brigada Criminal, algo que escama al equipo desde el primer momento, y el hecho de que el cadáver encontrado sea precisamente el de Serge Rufus, comisario retirado de la Brigada Contra el Crimen Organizado y padre de Paul, no ayuda. El propio Paul le pide que no hurgue y saque cosas feas, colocando a Capestan en una situación difícil, ya que nunca tuvo una buena relación con ese hombre al que, en su día, calificara de auténtico animal. Esta vez, conoceremos un poco más a Capestan gracias a los recuerdos que la autora irá intercalando en la historia, al tiempo que descubrimos Serge no será la única víctima de este asesino tan meticuloso.
Hénaff se aprovecha de las peculiaridades de la brigada para convertir su novela en una rareza dentro de un panorama literario en el que proliferan las novelas policíacas, y, con ritmo ágil, y descripciones muy medidas, consigue las simpatías del lector hacia todos sus integrantes. Al igual que sucedía en la primera entrega, la resolución del caso se complica enredando al lector, sin perder esa constante dosis de humor que hace que, a ratos, no nos tomemos muy en serio el libro, para llegar a una conclusión satisfactoria dejándonos el sabor de boca propio de los libros concebidos para entretener.

     Aviso de muerte es una entretenida novela, escrita con mucho sentido del humor, a la que, la mayor pega que veo, es esa apariencia seria que parece imprimirle la cubierta elegida y que se aleja bastante del tono utilizado por Hénaff para relatar su historia. Una opción diferente a considerar para este verano y unos personajes a los que auguro una vida larga.

     Y vosotros, ¿con qué libro comenzáis la semana?

     Gracias.