viernes, 16 de febrero de 2018

Ordesa. Manuel Vilas


     “Ojalá pudiera medirse el dolor humano con números claros y no con palabras inciertas. Ojalá hubiera una forma de saber cuánto hemos sufrido, y que el dolor tuviera materia y medición. Todo hombre acaba un día u otro enfrentándose a la ingravidez de su paso por el mundo. Hay seres humanos que pueden soportarlo, Yo nunca lo soportaré. Nunca lo soporté."

     A veces ocurre que un libro genera una opinión unánime, no sólo entre la crítica o las redes, sino entre los lectores, vengan de donde vengan. Esos libros me interesan, los que son capaces de unir a personas dispares. Hoy traigo uno de esos libros a mi estantería virtual. Se trata de Ordesa.

     Manuel Vilas es el autor y narrador de este libro y en él, a partir de la muerte de su madre, genera una línea invisible con el fallecimiento del padre nueve años antes para contarnos su interior en una reflexión constante sobre la vida, su vida, la de cualquiera.

     "La Historia es también un cuerpo con remordimientos..."

     Ayer mismo comentaba que pocos escritores son capaces de saltar de público. Menos aún lo son de cambiar de registro. Manuel Vilas es uno de ellos. No sólo porque pase de la poesía a la prosa o de la narrativa a la autobiografía vestida de novela confesional, sino porque se reinventa de una forma casi permanente. Recuerdo haber reído leyendo El luminoso regalo y recordarlo mientras iba absorbiendo la plomiza nostalgia que impregna las páginas de este libro maravillada porque hubieran salido de la misma pluma. Pocos escritores tienen a su alcance esa capacidad. Manuel Vilas sí. Incluso la de generar frase tras frase un texto hermoso, demostrando que lo hermoso no ha de ser necesariamente bonito y alegre.Así lo demuestra una y otra vez en Ordesa al escribir un libro cuya opinión podía resumirse utilizando únicamente frases aparecidas en él.

     "Las tumbas se inventaron para que la memoria de los vivos se  refugiara en ellas..."

     Me ha recordado, no mentiré, a Fernando Marías y su libro La isla del padre. No solo por la evidente relación al hablar del padre fallecido, la ausencia y la memoria, sino por la sensación de estar ante un libro utilizado como desahogo en el que no valen las imposturas y sí la exposición completa al lector como si se tratara de un autoanálisis de esos que hay quien realiza en diván y por horas. Y descubrimos que la vida es tiempo y que todo se resume en amor, vida, tiempo y muerte. Y también la verdad que encierra esa afirmación.

     "Y si dejas de ser hijo, no eres nada."

     La muerte, la pérdida, la nostalgia... son sentimientos constantes que rondan la novela. Pero Ordesa es mucho más que una vida expuesta y un alma abierto. Ordesa habla de la vida, de la de todos: es una novela de vida. En algún momento todo lector encuentra una frase sencilla que se adapta perfectamente a uno de sus rincones más sentidos. Y se siente desnudo. Es muy raro que un libro logre desnudar al lector, y Vilas lo consigue. Vilas se desnuda para desnudar al lector y con él la vida y también, por qué no, la sociedad en la que se produce. Habla también de coches, de monarquías, de miedos, de alcohol y de fantasmas: detalles de vida. Y además, o mejor dicho, y sobre todo, lo hace bien. Lo escribe francamente bien. Muy bien.

     "Conectamos épocas como si nuestros cuerpos fuesen el mensaje."

     No llevaba más de un puñado de páginas y ya tenía claro que esta iba a ser una de mis lecturas de este año. No solo eso, quienes me conocen saben que no suelo llevar libros a que me los firmen, a que me escriben sus autores en ellos. Supongo que para mi tiene algo de simbólico: cuando me compro un libro y me lo leo, el libro es mío. Si tras haberlo leído el autor lo firma, es como si volviera a ser suyo, ya no solo mío. Ordesa siempre será de Manuel Vilas, quizás por eso lo quiero firmado. Y también será mío y de todo aquel que lo lea. Porque, si no ha quedado claro, lo recomiendo. Ordesa es un gran libro, un magnífico libro. Y pocas veces lo digo así de claro: léanlo.

     Y vosotros, ¿ya tenéis alguna lectura que sepáis va a destacar este año?

     Gracias.

     "El dolor es amarillo, eso quiero decir."

20 comentarios:

unmomentoparalalectura VM dijo... [Responder]

Hola, qué bonita reseña, me alegra que te haya gustado tanto, parece un libro de los que no se olvidan. Me lo llevo anotado.
Besos

Natàlia dijo... [Responder]

Pues con esta reseña tan clara, desde luego me lo llevo.
Un beso ;)

Esther dijo... [Responder]

Yo estoy ahora mismo con él, y comparto tu opinión. Creo que va a ser la lectura del año. Precioso. Para leer despacio. Hay frases para leerlas, respirar y cerrar el libro, y volverlo a abrir para continuar con esa confesión sobre la vida y la muerte.

Twins dijo... [Responder]

Qué bien, nos alegramos de que hayas disfrutado tanto con su lectura :)

¡Un saludo!

Varado en la llanura dijo... [Responder]

Qué interesante. Conozco a Manuel Vilas, su poesía, pero no me ha dado por investigar su faceta de prosista. Creo que tiraré por aquí, "La isla del padre" de F. Marías me resultó conmovedora. En general, el tema padres e hijos es algo que me toca la fibra, también en el cine.
Un abrazo.

Buscando mi equilibrio dijo... [Responder]

Justo lo comentábamos ayer...
Qué pocos escritores pueden variar de registro y que te guste el resultado. ES como hacer magia.
Desde el total desconocimiento, ya que tengo pendiente El luminoso regalo desde hace mil, así como La isla del padre, de MArías, que creo recordar la compré en Re-read y que ídem, tampoco he leído. PEro me pondré las pilas con los deberes.
Y luego, ORdesa, sin dudar. Como te decía ayer ya en Página 2 con la entrevista me gustó un montón el fragmento que compartieron y lo tenía super fichado. Y anotadísimo.
YA comentaremos, besosss.

Mi Álter Ego dijo... [Responder]

Creo que no es muy de mi estilo pero si lo recomiendas tanto, tantísimo... Besotes!!!

AMALIA dijo... [Responder]

Me encantará leerlo.
Muchas gracias,
Un beso.

Juan Carlos Galan dijo... [Responder]

Quería leerlo, pero tras leer tu reseña ya me estoy moviendo para buscarlo. Tomo además nota del otro, "El luminoso regalo", que citas y dices que siendo muy diferente también te gustó.
Las frases que has tomado del libro y esa reflexión que haces sobre que 'Vilas se desnuda para desnudar al lactor' me remueve en el asiento y me impulsa a leerlo... ¡ya!
Muchas gracias por esta reseña tan bien hecha y tan convincente.
Un abrazo

Mi tarde junto a un libro dijo... [Responder]

Hola! Cuando alguien dice que lo que ha leído es uno de sus libros ya me quedo en alerta y leo la reseña con más atención por si podria pasarme a mi igual y este libro me llama mucho por lo que dices. Quizá estoy en un momento en el que no leería un libro así ya que los de este tipo quiero disfrutarlos de verdad, pero queda mucho año y tengo claro que lo leeré en los próximos meses.
Y en mi caso ya descata Volverás a Alaska de Kristin Hannah. Con lo que me está costando coger el ritmo con mis lecturas, tenia que llegar ella para que su libro no me abandonase ni cuando no estaba leyendo.
Besos!

CHARO dijo... [Responder]

He notado mucho entusiasmo de tu parte con este libro.Besicos

Margari dijo... [Responder]

Imposible decirte que no con tremenda reseña. Y así me estreno con el autor, que ya es hora.
Besotes!!!

K dijo... [Responder]

"El pasado es amarillo", eso también lo dice. A mí me enamoró ese libro. Lo leí el fin de semana pasado, en dos días lo había ventilado. Vi también opiniones muy favorables, y me llamó la atención. Me pareció una pequeña joyita.

Abuela Ciber dijo... [Responder]

Gracias por compartirlo lo pondre en lista
Cariños y buen fin de semana

J.P. Alexander dijo... [Responder]

Gracias por la reseña se ve un libro super interesante . Te mando un beso

Reich TheCure dijo... [Responder]

¡Hola!
Me lo apunto porque me voy a sentir identificada, solo que en vez de nueve han sido diez años.
Eso sí, no me veo capaz ahora, puede que para más adelante.
De momento, no hay ninguna lectura que destaque este año, no sé qué me deparará el futuro, espero que sea muy bueno.
¡Un saludo!

Shorby dijo... [Responder]

Oooohhhh... me gusta!
Apuntada!

Pues sí, tengo alguna lectura que va a destacar seguro en mi Top del año =) Y también entre las no-recomendaciones xD

Besotes

María dijo... [Responder]

¡¡Anotado!! Muchas gracias! Ordesa para mí es un lugar muy especial. Y de este libro, y había oído hablar y sin duda nos encontraremos...Besos y felices lecturas.

Chicas Equestria dijo... [Responder]

El primero que leo del autor y no me ha gustado. Me parece que hay una especie de moda editorial con este libro. Admito que Vilas sabe lo que hace (el oficio de escritor) pero para empezar, la anodina vida que nos cuenta no me parece relevante y sí muy aburrida. Que sí, que son los pequeños detalles lo que cuenta y que te puedes identificar con su sensación de pérdida pero que es muy brasas con el temita. Muy pesado con la muerte de sus padres, sobre los que vuelve una y otra vez (aquí he creído ver la influencia sibilina de Thomas Bernhard, en el tratamiento obsesivo del tema de la muerte). Se queja mucho, parece que quiere dar penita, bueno, digamos mover a compasión, habla mucho de su pobreza (a pesar de que nunca ha pasado hambre, los padres le pagaron el piso de estudiante en la universidad y ha sido funcionario durante 20 años). Tiene frases para enmarcar, es cierto, pero me parece sobrevalorado por la crítica en general (por lo que he leído por ahí, que incluso lo tachan de revolución literaria). Me apuesto lo que sea a que fuera de España no sucederá el fenómeno editorial que aquí con este libro simplemente porque los referentes culturales no son los mismos y la manera de narrarlo no es novedosa fuera de nuestras fronteras. Supongo que por aquí habrá fans del libro, que no se me ofendan. Es mi humilde opinión.

Anónimo dijo... [Responder]

El primero que leo del autor y no me ha gustado. Me parece que hay una especie de moda editorial con este libro. Admito que Vilas sabe lo que hace (el oficio de escritor) pero para empezar, la anodina vida que nos cuenta no me parece relevante y sí muy aburrida. Que sí, que son los pequeños detalles lo que cuenta y que te puedes identificar con su sensación de pérdida pero que es muy brasas con el temita. Muy pesado con la muerte de sus padres, sobre los que vuelve una y otra vez (aquí he creído ver la influencia sibilina de Thomas Bernhard, en el tratamiento obsesivo del tema de la muerte). Se queja mucho, parece que quiere dar penita, bueno, digamos mover a compasión, habla mucho de su pobreza (a pesar de según sus mismas palabras, no pasa hambre en su niñez, los padres le pagan la carrera y el piso de estudiante en la universidad y ha sido funcionario durante 20 años). Tiene frases para enmarcar, es cierto, en eso se ha esmerado pero me parece sobrevalorado por la crítica en general (por lo que he leído por ahí, que incluso lo tachan de revolución literaria, que no se ha escrito nada así en castellano. ¿En serio? ¿Autoficción nostálgica? Vamos...). Me apuesto lo que sea a que fuera de España no sucederá el fenómeno editorial que aquí con este libro simplemente porque los referentes culturales no son los mismos o no les importan lo más mínimo y la manera de narrarlo no es novedosa fuera de nuestras fronteras. Supongo que por aquí habrá fans del libro, que no se me ofendan. Entiendo que haya personas a los que les guste la autoflagelación pública del prójimo. Es mi humilde opinión.