sábado, 5 de marzo de 2016

¿Cómo lees?


     "Descubrí que un hombre puede necesitar 400 para decirle a una mujer que la quiere. 400 páginas antes del primer beso, 300 antes de una caricia, 200 antes de atreverse a mirarla, 100 para declararle su amor. En una época en la que se envían SMS cuando se quiere follar, todo eso me pareció prodigioso, vertiginoso, loco, desmesurado, extravagante, insensato, grandioso... Así es como aprendía palabras limpiando. Por lo menos eso..."
     Mi padre es mujer de la limpieza
     Saphia Azzedine

      Y tú, ¿cómo lees?
     Esa es posiblemente una de las preguntas que más veces he visto escritas en artículos y opiniones, Y te aparecen interpretaciones de todo tipo sobre si leen tumbados o sentados, en casa o en el metro, en vacaciones, caminando... pero esta vez no se trata de eso, no. Hoy voy a hablar de cómo leemos o, al menos, de cómo leo yo.

      Cuenta la mayor parte de la gente que cuando ve una película basada en un libro, el personaje tal o cual se parece más o menos a aquél que había imaginado. Los escritores, por ejemplo, lo tienen más complicado, ya que ha de ser prácticamente imposible encontrar a un actor que sea exactamente igual que a quien ellos crearon del borde de su pluma (o de la tecla de su pc). En el caso de los lectores, me llama la atención cuando cuentan que pasean por calles y entran en casas, que asisten a bodas o son testigos de grandes eventos, algunos incluso de asesinatos y les parece salir con las manos manchadas de sangre. Supongo que es cuestión de imaginación, y una servidora, cuando cierra los ojos, lo ve todo negro. Como comprenderéis es complicado llegar así a algún lugar que no sea un golpe contra la pared que tenga justo delante.
     Cuando leo, cuando cojo un libro y lo abro, me dedico justamente a eso, a leer. Y a medida que me envuelven las letras, que las palabras se van convirtiendo en sonidos, paso de leer a escuchar. Porque los libros para mi son historias susurradas al oído, palabras que se articulan junto a mi oído y, si tengo suerte, el leve aliento del autor o narrador consiguiendo erizarme el vello de la nuca. No hay nada comparable al placer de estar sentada y escuchar una voz suave contarte una historia, trasladarte a ese momento en que tu madre te contaba un cuento y te adormecías mecido en su voz. Quizás por eso me gusta leer en silencio. Para que nada enturbie la voz que me habla, el susurro acompasado que se acelera o relaja en función de lo que me está contando, la tensión palpable del narrador infinito que cambia cada vez para seguir siendo el mismo. La misma persona capaz de acariciarme con sus palabras como jamás hubiera podido hacerlo una imagen. Ya sé que es muy habitual esa frase hecha que dice que una imagen vale más que mil palabras, pero no puedo contener la réplica directa que pregunta al maldito inventor del dicho, qué imagen sería capaz de sustituir a la palabra que lleva por número el mil uno. Esa... esa es insustituible. Y esa es justo la palabra perfecta, la que no olvidamos, la que nos hace pegar el salto al vacío dibujado por mil y una palabras más que va a conseguir trasladarme al mundo inventado por otro y que va a provocar un eco en el fondo de mi mente que no apagará el tiempo.
Soy, lo confieso, una persona despistada. No recuerdo las caras, ni las calles, incluso olvido fechas que sé que no debiera olvidar nunca. Pero siempre recuerdo las palabras. Soy capaz de no pestañear y recodar el momento exacto en que conocí a Stoner al comienzo del libro, o decir dónde estaba cuando me susurraban el párrafo con el que hoy comienzo. Tal vez pertenezco a uno de los pocos románticos que quedan y que se niegan a restar importancia a lo dicho agarrándose a otro de esas frases terribles que afirma que las palabras se las lleva el viento. No, el viento se lleva las hojas de los árboles y los mechones de pelo despeinados, nos abre las chaquetas, nos dobla los paraguas... pero no se lleva las palabras dichas con el corazón, o las que nos han llegado a él. Tampoco creo del todo que los libros estén formados por fragmentos de sus autores, al contrario. Creo que los libros que nos llegan lo hacen por abrirse en el momento adecuado, porque leímos la palabra precisa, la frase correcta que nos hizo sentirnos comprendidos, arropados, emocionados o tal vez sobrecogidos. Y esa, justo esa, es la palabra que escucho sintiendo los labios junto a mi oreja con una voz que ya no se despegará hasta el final de los días. Una voz cambiante, ahora grave o aguda, masculina o femenina, lo mismo da. Porque en el fondo es siempre la misma: la voz que me hace seguir leyendo.

     Y vosotros, ¿soís de los que imagináis las escenas de los libros?

     Gracias

45 comentarios:

albanta dijo... [Responder]

Yo lo voy imaginando todo. A veces si no me gusta un rasgo o detalle o puedo evitar csmbisrlo y hacerlo mío. Como dices es la magia de escuchar no de leer.

Kiara dijo... [Responder]

Me ha encantado tu entrada. Yo soy de las que meto en la historia y si me atrapa, estoy pensando en esa novela todo el día, deseando saber el desenlace y sentir lo que los personajes me transmiten.
Un beso.

Buscando mi equilibrio dijo... [Responder]

Qué mentirosa!! Si tú no usas paragüas, jajajja. Es que tenía que soltarte una coña, si no, no soy yo.

ME ha gustado mucho tu reflexión. Yo tb prefiero el silencio para leer, me es más fácil adentrarme en la lectura. Y sí, imagino las escenas de los libros. Fíjate si es así que hay veces q tengo una escena tan montada en mi imaginación, q creo q es xq la he visto en una película, hasta q caigo en que corresponde al libro "tal" a "tal parte". Con frases puntuales igual; no tengo la misma capacidad que tú para recordar párrafos de libros, pero para las calles, fechas y orientación soy un hacha ;)

Esto es lo que me encanta de leer, a comparación de una peli, la imaginación.

Por cierto, A tu pregunta ¿cómo lees? Te contesto que pensaba que tú leías "entre montones de libros". Estoy graciosita hoy, ak ak ak.

Besos d pingüi

Rodericus dijo... [Responder]

Me es imposible no evocar, imaginar con imágenes nítidas los lugares que alguien evoca con sus historias.

Las luminosas calles de alguna ciudad mediterránea, el grisáceo de los cielos de las capitales nórdicas, el cristal y el hormigón de las grandes metrópolis, la quietud y los sonidos nítidos de alguna aldea perdida en las montañas. El silencio denso de un monasterio, el rumor del agua en el claustro.....

Lugares, personajes y universos ficticios que cobran vida propia a medida que me sumerjo en la lectura y me alejo del mundo físico que me rodea.

algunos autores son meticulosos en la descripción de sus personajes y en las ubicaciones de su ficción, otros son menos detallistas y dejan mas margen a la imaginación del lector.

Pero siempre mi mente despliega retratos, decorados y hasta aromas al leer las primeras lineas.

Un besazo.

Atalanta dijo... [Responder]

Una entrada preciosa :-) Y sí, para mí leer también es como escuchar y por eso prefiero el silencio (el único lugar con ruido en que puedo leer es en el tren en un trayecto un poco largo -no sé por qué será-).
Y sí, me imagino las escenas y me encanta cuando en una película la recrean tal y como yo me la imaginé, y cuando no es así... en fin, qué se va a hacer :-)
Un beso y disfruta mucho del finde y de las lecturas que te susurren al oído :-)

Marina Ortega dijo... [Responder]

Claro, leer es imaginar :)

La vecina del 5º dijo... [Responder]

Hola. Yo, a veces, hasta percibo los olores y los aromas que nos describen los escritores en sus relatos. También leo concentrándome en cada palabra, en cada punto, en cada coma... Creo que eso es disfrutar de una buena lectura. Un saludo.

Yani Daniele dijo... [Responder]

Hola

A mi me pasa algo parecido cuando leo, imagino todas las escenas como si viera una película y por ahí cuando tengo que interrumpir la lectura por algún motivo hago otra cosa y vuelvo a donde estaba leyendo, estoy con la sensación como si faltara algo, como si estaba viendo algo que ahora no está, como si hubiera apagado la tele y esas imágenes se hubieran esfumado.

Me gustó mucho tu entrada, Saludos.

Nina dijo... [Responder]

Yo si que las imagino creo :) es como algo que me sale asi pero no es intencional :)

Mi Álter Ego dijo... [Responder]

Yo tiendo a meterme en la piel de algún personaje y, si no me ve nadie, hasta lo interpreto. Jajajaja. Besotes!!!!

Martina Albeaga... dijo... [Responder]

Las imagino y las veo como si viese una peli en el cine. Quizá por eso me joroba ver las adaptaciones de las novelas al cine, porque nunca son como tú las has imaginado.
Besooooooosss

Pinkiland dijo... [Responder]

Yo cuando leo me meto dentro de la historia, a veces soy el protagonista, un secundario o simplemente una mirona (esto pasa cuando el libro no me atrapa).
Algunos se convierten en mis amigos, otros gente a la que odio y luego hay mucha que olvido, pero todos los veo en mi imaginación, por eso no suelo ver las adaptaciones de película (algunas caen, pero por norma no XDD), me saca de quicio, ver que no tiene el pelo como yo creía, o la ropa, su forma de moverse...
Veo la habitación, la calle o la alfombra manchada de sangre, me molesta que me interrumpan ya que para mí es como irme de ese mundo, aunque suelo coger el hilo en seguida.

Un saludo!!

Abuela Ciber dijo... [Responder]

Si y cuando alguno lo han pasado a cine me he sentido desfarudada ja ja
Cariños y buen fin de semana

Aglaia Callia dijo... [Responder]

Soy también una persona despistada, coincidimos en eso, pero con los libros, no sé, se me queda todo aquello que me llega al corazón, incluso detalles que en otras circunstancias no recordaría. Cuando leo algo que me gusta, soy totalmente absorbida por lo que al autor o autora ha querido contar, y eso es maravilloso.

Un entrada preciosa, muchas gracias por compartirla.

Besotes.

Marisa C. dijo... [Responder]

Si, rotundamente, sí. Yo lo VEO todo: yo paseo por las calles de los pueblos, me meto hasta el último rincón de las alcobas y ando por los pasillos. VEO hasta el último detalle de la decoración de salones, teatros, trajes o arrugas de los rostros. Estos, se me resisten, quizás, un poco más, pero aunque no sean nítidos, puedo percibir sus miradas, sus sentimientos, sus medias sonrisas o sus llantos (todo depende de la habilidad del escritor, ahí es donde encuentro yo su grandeza).
Me encantaría que, como a ti, los libros me susurraran su historia al oído mientras, tranquilamente, estoy arrellanada en el sofá. Pero yo suelo leer en medio del jaleo, las conversaciones y el ruido de los trenes sobre la vía; no me queda más remedio que perderme dentro de la lectura y formar parte de la historia para abstraerme de todo lo que sucede a mi alrededor.
En lo que sí estoy de acuerdo contigo es que, ni una imagen vale más que mil palabras (porque las palabras salen del corazón) ni a estas se las lleva el viento, porque son como los besos, se quedan como un tatuaje. Abrazos fuertes.

Margari dijo... [Responder]

Leer en silencio, qué placer! Y qué poco suelo hacerlo ahora. Si solo leyera en esos momentos, apenas lo haría. Así que me he acostumbrado a leer con ruido de todo tipo. El problema es que me abstraigo tanto que luego si alguien me llama, no me entero. Y sí, me imagino las escenas, los personajes, el ambiente... ¿Se puede leer de otra manera?
Besotes!!!

mar dijo... [Responder]

Me ha encantado tu reseña!. Yo si leo imaginando, y si un libro me gusta y me engancha, haciéndome amiga o enemiga de los personajes, caminado con ellos, viviendo sus mismas aventuras y compartiendo con ellos un trocito de mi vida, de ahi que muchas veces siento una pena inmensa cuando termino algún libro porque me parece que me han echado de un lugar donde me encontraba como en casa. Besinos.

Pilar V dijo... [Responder]

Me has hecho pensar.
Cuando leo prosa, "veo" las palabras se transforman en imágenes, construyen mundos, perfilan rostros, generan frío o calor. Me siento transportada al universo paralelo en el que lo escrito se convierte en realidad
Pero cuando leo poesía las palabras no dejan de serlo, cobran espacio, profundidad, pero pesan, susurran, se mecen entre las lineas, esbozan apenas instantes, pero básicamente suenan.
Curioso, gracias por la reflexión.

amparo puig dijo... [Responder]

Pues de leer tu maravilloso texto, tan pulcramente escrito, pienso que, además de leer, deberías dedicarte a escribir. Piénsalo.

Maria dijo... [Responder]

Hola
Me ha encantado tu reseña.
Yo la verdad es que leo en cualquier lugar, ya este en movimiento o no, aunque prefiero hacerlo en mi cama :D
Cuando leo todo a mi alrededor desaparece y solo me concentro en las palabra.
Besos <3

Noelia dijo... [Responder]

Wowwwwww, una entrada de lo más original !
Yo tampoco soy capaz de imaginar demasiado. Hace poco tenía esta conversación con una amiga sobre la famosa Amalia de Alejandro Palomas y es que no se podía creer que no visualizara Amalia . Pues no lo hago . A no ser que sea algo muy específico muy muy no consigo captar la imagen. Para mí es un "todo" y en muchas ocasiones abstracto, visualizo sus sentimientos , sus pensamientos ,
Preocupaciones pero pocas veces lo físico.
Es la magia de ser el receptor e interpretar el mensaje como a uno le resulte quizá más placentero .
Coincidimos en algo. Necesito absoluto silencio, para la lectura , tambien confieso que antes no me pasaba.
Besos !

Mónica-serendipia dijo... [Responder]

Este de hoy es, sin duda, uno de los mejores artículos (o reflexiones de sábado de lectora romántica) que he leído en este blog. Leerte me emociona.

Ana Bolox dijo... [Responder]

Las imagino de un modo en que realmente las estoy viendo. Literalmente (y perdón por estos dos adverbios tan seguidos) me veo dentro de ellas, sobre todo si el escritor es bueno y ha sabido introducirme en la historia hasta el punto de que me haga olvidar el mundo real.

Por cierto que a mí también me gusta leer en silencio :-)

Un abrazo.

Gerardo Vázquez dijo... [Responder]

Me ha sorprendido este post, tan personal, casi una confesión. Aunque leer parezca a priori un acto solitario, en el fondo no lo es y quizá es por lo que cuentas de esa voz que nos acompaña en la lectura. Más que imaginar, cuando leo vivo dentro del libro y llega a alterar mi estado de ánimo, transformándome en ese momento, incluso dejando poso, para bien o para mal y es también el alimento de mis sueños (y a veces pesadillas).
Saludos!

Agnieszka dijo... [Responder]

Yo sí, aunque soy incapaz de imaginarme las caras de los protas. Besos

Capitán Smith. dijo... [Responder]

Pues es así exactamente, imagino la escena que cierro los ojos y la veo en mi mente. Besos

Reich TheCure dijo... [Responder]

¡Hola!
También soy de las que prefieren leer en silencio e imaginarme cada una de las escenas de los libros, cada personaje con su propia voz. Me ha encantado tu entrada.
¡Un saludo!

Marisa C. dijo... [Responder]

No sé qué ha pasado con el comentario que dejé, con lo bonito que me quedó. En fin, si está por ahí y aparece de repente, tendrás dos de mi parte ^_^.
Decía que yo soy, sobre todo, visual y que paseo por la historia como si fuese un plató, o una peli. Y que me encantaría, sin embargo, sentir también esos susurros que tu sientes al oído; no se puede tener todo. Y que comparto contigo la falsedad de que "una imagen vale más que mil palabras" y que "las palabras se las lleva el viento". Abrazos.

La Isla de las Mil Palabras dijo... [Responder]

Yo necesito ahora el silencio, la desconexión total, imagino los personajes, las situaciones. Y odio los booktrailers que ponen caras o imágenes de lugares determinados, porque me condicionan.
Gracias por esta entrada tan interesante.
Un abrazo

Ligaro li dijo... [Responder]

Hola!!!
me ha encantado la entrada, antes de nada, quería decírtelo :D
yo si que imagino, no todo...normalmente solo leo y como dices me va susurrando al oído. Pero hay determinadas escenas o descripciones que me paro y las estoy viendo frente a mí, sin problema. En cambio, por ejemplo con los personajes más de una vez me ha pasado, que la imagen que me formo de él no es tanto la que describe el autor, sino que la que yo voy creando mediante la lectura, igual más psicológico que físico...curioso :P
Un saludo
yeswecanreadtogether.blogspot.com

Nelareads dijo... [Responder]

¡Preciosa entrada! La verdad que a veces si me imagino las escenas pero normalmente me dejo envolver por la palabras como tú y lo que me hacen sentir, no me obligo a estar imaginando. Si tengo que imaginar algo mi cerebro ya lo sabrá sólo.
Saludos!!

Tizire dijo... [Responder]

Preciosa entrada! A mí no me susurran la historia al oído: yo más bien la veo proyectada, como si de un cine se tratara. Me imagino a los personajes, les pongo cara y ellos me van explicando la historia según se sucede. Cuando no hay diálogos, veo lo que hace el personaje y entiendo lo que le pasa porque el texto me está describiendo todo lo que acontece... No sé, es muy raro pero esa es mi experiencia: los libros que no me llevan a proyectar lo que está pasando no acabo de disfrutarlos, no me dicen nada. 1beso!

CHARO dijo... [Responder]

Yo me situó dentro de la escena y me identifico con los personajes, es cómo si estuviera viendo lo que leo.Besicos

Lady Aliena dijo... [Responder]

Imagino las escenas y a veces hasta les doy mi toque personal. Imagino que podría haber continuado de un modo u otro. Hay escenas que permanecen tal cual y duran y duran... jajj Besos.

Loli Salvador dijo... [Responder]

En un principio me asusta enfrentarme a un tocho de 800 páginas pero en cuanto cojo carrerilla no hay quien me detenga. Cuando leo me olvido del mundo y me adentro sobre todo en las grandes emociones. Si voy en bus, suelo pasarme de largo de la parada en la que debo bajarme. A veces me identifico con alguno de los personajes que por su actitud, es el que más se me parece. Mi ideal es leer en un día festivo, si es verano sentada en la terraza y en invierno en el chaise longue y con una taza de té.
Recientemente con la película "palmeras en la nieve", creo que se han aproximado bastante al libro y también con "el tiempo entre costuras".
Un abrazo y buena tarde.

Mi tarde junto a un libro dijo... [Responder]

Hola! Yo sí, soy de las que me meto en la historia, sobre todo si me gusta, y me imagino todo lo que pasa como si estuviera yo también dentro y lo viviera en primera persona.
Besos!

Jett QG dijo... [Responder]

¡Hola!
No sólo las imagino, sino que siempre he dicho que quien logra hacernos crear esas imágenes en nuestra mente, triunfó con la historia :)
¡Saludos, y nos estamos leyendo!

Ismael Cruceta dijo... [Responder]

Qué entrada más bonita...

Emperatriz dijo... [Responder]

Hola, me encanto la entreda, me identidico

Besos

desde http://darkgritorium.blogspot.com/

Mª Ángeles bookeandoconmangeles dijo... [Responder]

Yo imagino voces, personajes, todo. También me gusta leer en silencio aunque, a veces, me meto tanto en la historia que dejo de escuchar el sonido que me rodea. Y me gusta leer sentada en un sillón y, otras veces, ligeramente recostada.

Besos

Marisa G. dijo... [Responder]

¡Qué bonita entrada! Yo creo que cada lector es un mundo. A mí me gusta imaginarlo todo. Es más, a veces, voy leyendo, levanto la vista del libro y me pierdo en el horizonte intentando reconstruir ante mí la escena que haya leído un minuto antes. Besos.

AMALIA dijo... [Responder]

Muy linda esta entrada.
Me gusta leer en silencio y entrar en la historia.

Un beso

Shorby dijo... [Responder]

Siiiii!!! De ahí a que muchas veces me venga el chasco al ver las escenas imaginadas en pantalla. Pero es normal, a quién no le pasa?

Por otro lado, una pequeña pincelada de la magia literaria es esa, no? =)

Besotes

Mangrii dijo... [Responder]

Hola :) Lo primero de todo, decir que me ha encantado leer esta entrada y como escribes, coincido en cierta parte en tu forma de leer, para mi es como si me susurraran una historia. Mi forma de leer cambia cuando cierro el libro, es cuando me empiezo a imaginar algunas escenas, algunos personajes, a rememorar las escenas; pero todo con caras difusas o escenarios desdibujados, nada detallista; es como una escenario pixelado, como un recuerdo. Un besin^^

Raúl Omar García dijo... [Responder]

¿Cómo será leer y no ver imágenes o no oir la voz de los personajes? No soy de involucrarme, pero vivo el momento de l llectura a full, cuadro por cuadro.
Si hasta leyendo tus entradas imagino que me contás las historias vos.
Saludos.