lunes, 14 de marzo de 2016

Las primas. Aurora Venturini




     "Mi mamá era maestra de puntero, de guardapolvo blanco y muy severa pero enseñaba bien en una escuela suburbana donde concurrían chicos de clase media para abajo y no muy dotados. El mejor era Rubén Fiorlandi, hijo del almacenero. Mi mamá ejercitaba el puntero en la cabeza de aquellos que se hacían los graciosos y los mandaba al rincón con orejas de burro hechas de cartón colorado. Raramente un mal portado reincidía. Mi madre opinaba que la letra con sangre entra."

     Sigo siendo una antigua y sigo guiándome por mi librera, así que cuando ella me lo puso en la mano, ni me lo pensé. Investigué un poco al llegar a casa, con el tesoro ya en la bolsa, y mis ganas aumentaron si eso era posible. Por eso, hoy traigo a mi estantería virtual, Las primas.

     Y conocemos a las primas, que son cuatro. Yuna, la voz que narra la historia, es la buena, la guapa, la normal... al menos hasta que abre la boca, momento en que se nota que algo le falta, o que escribe, donde lo que le faltan son los signos de puntuación. Los conoce, pero le resulta enrevesado comprender dónde ponerlos. Tal vez por eso pinta. Betina, su hermana, es una desgracia en vida, su deformidad, su retraso, su olor... todo en ella es terrible. Y nos faltan dos primas, Carina, que también tiene un retraso, y Petra, la enana, la prostituta. Cuatro primas terribles acompañadas por una maestra abandonada por su marido, una tía puritana o un profesor terrible, forman el universo que Yuna nos cuenta en esta novela en la que todo y todos parecen condenados.

     En el año 2007 el jurado del Premio Nueva Novela organizado por el periódico argentino Página/12 cuyo jurado estaba formado por nombres como Rodrigo Fresán o Alan Pauls, otorgó el primer premio a un libro titulado Las primas y firmado bajo el seudónimo Beatriz Poltrinari. Cuando abrieron el sobre, descubrieron que su nueva promesa era una autora octogenaria llamada Autora Venturini que, pese a haberse codeado en su exilio francés en los años 50 con nombres como Camus, jamás había presentado una obra a una gran editorial para evitar el rechazo. Años más tarde, la misma novela gana el Premio Otras Voces, Otros Ámbitos en nuestro país. Un premio que busca dar una segunda oportunidad a las novelas publicadas el año anterior con ventas inferiores a los 3000 ejemplares. Con esta historia como carta de presentación, es muy difícil resistirse a echar un vistazo al secreto que esconde Las primas.

     Esta novela ha venido a unirse a otras en las que la puntuación o la falta de mayúsculas provocan una sensación apabullante en las primeras páginas para terminar siendo un todo difícil de diferenciar del resto de características de su personaje narrador. Empiezas con extrañeza y terminas siendo incapaz de imaginar la novela narrada de otro modo más convencional. Yuna no hubiera sido Yuna sin escribir así, y no hubiera conseguido empatizar con el lector de haberse presentado como la perfección en semejante entorno: también tenía que tener su propia marca y su necesidad de superación, en forma de diccionario cada vez más utilizado durante la novela. Yuna vive, Yuna ve, Yuna siente y lo relata por escrito en la medida que sabe, lo mismo que nosotros sabemos de su afasia, de su incapacidad, y de su talento tal vez surgido de la necesidad de expresarse sin esas limitaciones. Y esa incapacidad para puntuar como es debido, da el tono justo de la incomprensión, de un suerte de optimismo, que convierte esta novela en una comedia sin normas. Es justo ese el punto en el que lo trágico, lo grotesco, el vómito, se disfrazan de sonrisas en este terrible hogar. Un hogar marcado por la minusvalía y la desgracia, y también por la risa ante lo terrible y retorcida que puede ser la vida. Una vida que, en realidad, no es ni más ni menos que eso, vida.

     Las primas es una novela tan triste como divetida, diferente, potente, con una voz única de esas que se siguen recordando durante tiempo y la capacidad de conseguir que el lector se entregue totalmente a lo que nos está contando con un deje de ternura (o así me iba sonando a mi a medida que avanzaba). Tengo que repetir con Aurora Venturini. Y tengo que seguir haciendo caso a mis libreras. Hoy soy yo quien lo recomienda, no podría no hacerlo.

     Y vosotros, ¿con qué libro comenzáis la semana?

     Gracias

27 comentarios:

Angela Leon dijo... [Responder]

Me lo apunto por si se me cruza. Pero con tanto libro en la estantería por leer, sólo me falta entrar en una librería. De momento, resisto la tentación.

Bs.

Nube Cleyra dijo... [Responder]

No lo conocía y pinta muy bien, como no acercarse a esas primas :)
Besos!

MaraJss dijo... [Responder]

Cuánto saben nuestras libreras...
Me ha encantado la historia tras esta novela, no sé si tanto la novela en sí, con lo cuesta arriba que se me hace a mí lo de los signos de puntuación y esas cosas. Pero seguro que podría asumir el esfuerzo.
Besos.

Martina A.Britt dijo... [Responder]

Yo también me dejo guiar por las libreras, en especial una que sabe bien porque lee lo que recomienda, eso es muy importante. De antigua nada, más bien lista. He tenido que aparcar una novela insufrible, un bodrio que me han colocado, así que comienzo mi semana con El poder de la sombra, que me está encantando.
Besos, rubia.

Sara dijo... [Responder]

Pues no conocía a la autora, pero me parece que leeré esta novela, que me ha gustado lo que cuentas.
Besos:)

Tamara López dijo... [Responder]

No lo descarto, tiene algo que me atrae.
Un beso :)

Agnieszka dijo... [Responder]

Me parece muy curioso. Yo estoy con un reportaje sobre Israel, que leo después de la lectura de Sara Shilo, una escritora israelí desconocida en el mundo hispanohablante. Pero muy, muy buena.
besos

Buscando mi equilibrio dijo... [Responder]

No lo conocía.... Me lo anoto entonces.
Besos

Mi Álter Ego dijo... [Responder]

Pues parece bastante angustioso pero no lo descarto. Un besote!!!

CHARO dijo... [Responder]

Una estupenda reseña aunque el libro no me llama la atención.......Sigo con la misma novela de la semana pasada "No digas que fue un sueño" y es que esta semana he leído poco.Besicos

Lorena Álvarez González dijo... [Responder]

La historia de la autora octogenaria sin duda llama la atención, y el libro en sí es tentador. Apuntado queda.
Besos

Tatty dijo... [Responder]

No la conocía pero esta vez me tienta tu recomendación así que me la llevo
Besos

Lady Aliena dijo... [Responder]

Mi semana empieza con un clásico:Yo, Claudio. Lo que leído me está gustando. Besos.

Rubén Don dijo... [Responder]

Sí me llama la atención! Por ahora estoy con milagros de vida de Ballard!

Francis dijo... [Responder]

Es maravilloso que me traigas títulos tan diferentes y atractivos... simplemente gracias¡¡¡ un beso enorme¡¡

albanta dijo... [Responder]

Esa forma en que está escrita me ha recordado a Saramago. No me importaría leerla.

Margari dijo... [Responder]

No lo conocía. Y pinta la mar de bien.Bien apuntada me llevo esta novela.
Besotes!!!

Neftis dijo... [Responder]

Este libro no es para mi, lo dejo pasar.

Saludos

AMALIA dijo... [Responder]

Gracias por tu estupenda reseña. Tomo nota.
Un beso

Mi tarde junto a un libro dijo... [Responder]

Hola! Lo dejo pasar, ahora mismo voy buscando otro tipo de libro. Yo estaba semana estoy con Un cuento oscuro, Cenizas del paraíso, Herbarium y Escándalos Privados.
Besos!

Violeta dijo... [Responder]

Hola!
En esta ocasión no me lo llevo. Comienzo con el libro En tierra de nadie. Besotes

J.P. Alexander dijo... [Responder]

Uy se ve interesante, lo tendré en cuenta y ahora no ando leyendo ningún libro . Estoy pensando que leer. Ten una buena semana

Raúl Omar García dijo... [Responder]

Esta es una historia que conquista. Ya le reseña me resulta divertida y entrañable. Su dosis dramática de sumar mucho.
Saludos.

Victor dijo... [Responder]

Me lo acabo de apuntar.
Últimamente ando con ganas de este tipo de libros, así que lo cogeré en breve.

Ana Blasfuemia dijo... [Responder]

No sabía yo que dejarse aconsejar por una (buena) librera era algo antiguo :) Será porque viene de hace tiempo, no porque sea anticuado ¿no?

Tenía anotado este libro, pero no recordaba que el estilo narrativo fuera así, al estilo de "El color de la leche" (y otro que ahora mismo no recuerdo). Lo cierto es que es una forma de narrar que a mí me gusta, por lo que dices, que luego no te imaginas que pudiera escribirse de otra forma.

Pues nada, anotado estaba, ahora le toca fosforito.

Un abrazo

Carax dijo... [Responder]

La verdad es que me ha llamado la atención lo que cuentas, sobre todo lo relativo a la forma de narrar. Ya veremos, que de momento estoy intentando contenerme
Besos

Shorby dijo... [Responder]

Lo ficharé a ver, que no lo conocía =)

Besotes