martes, 17 de mayo de 2016

Mendelssohn en el tejado. Jiří Weil


     "Antonin Becvár y Josef Stankovský se encontraban en el tejado, caminando entre las estatuas. La tarea no era peligrosa, puesto que dichas estatuas se alzaban sobre una balaustrada y, además, la terraza no tenía inclinación alguna; era casi totalmente plana."

     Hace ya bastantes meses que me topé con este título por primera vez. Se nombraba en HHhH, un libro que tuvo un recorrido bastante largo tras su publicación. En ese mismo momento decidí leerlo, ya que el nombrado me había gustado bastante, pero me encontré que no había sido traducido, así que tuve que adaptarme a los idiomas en que estaba disponible. Finalmente lo he visto en la librería entre las novedades. Por eso, hoy traigo a mi estantería virtual, Mendelson en el tejado.

     El libro comienza cuando dos obreros reciben el encargo de retirar la estatua del compositor Mendelssohn del tejado de la sala de conciertos de Praga. Sin embargo, desconocen su aspecto tanto ellos como el oficial que dicta la orden quien, recordando sus conocimientos sobre ciencia racial, da la orden de retirar aquella estatua cuya nariz sea más grande: como resultado Wagner está a punto de ser retirado. Buscan a un supuesto experto que resulta no saber nada de música y con este punto de partida, Weil deja una novela que es el retrato de una ciudad invadida en la que la crueldad y la supervivencia un tanto desesperanzadas son la tónica común.

     Weil nace en 1900 en el seno de una familia judía en un pueblo cercano a Praga. En su juventud se unió al Partido Comunista, viajó a Moscú hasta que las purgas le obligaron a exiliarse y volver a Praga. Una vez de regreso trabajó, siendo ya escritor, en el Museo Judío y, cuando llegó la orden de su traslado a Tezerin en 1942 optó por fingir su propia muerte y vivir de forma clandestina.
Comento esto porque por divertida que pueda parecer la anécdota que da título al libro, está escrito por alguien que vivió en esa ciudad y en ese momento, y se nota a medida que uno avanza en un libro lleno de estatuas y desesperanza.

     Mendelssohn en el tejado es una cadena de historias que representan en su conjunto la vida en la ciudad de Praga en un momento en que el miedo imperaba en las calles. Nadie tenía garantizado llegar al día siguiente y había que adaptarse para intentar sobrevivir. Las estatuas, testigos impasibles de lo que estaba allí sucediendo y el arte como resistencia, visto ya en más obras que quizás lo centraban de forma más directa como es el caso de Salvar a Mozart. Por eso toman fuerza estas estatuas impasibles, como han de vivir esos ciudadanos amenazados, que intentan no llamar la atención, mantenerse como esa primera estatua que pasaba desapercibida para los obreros, aunque en realidad estaba tan cerca de ser derribada. Y junto a ello nos encontramos esa balanza entre desesperarse y seguir en cada uno de los personajes que Weil nos presenta: personajes que lejos de ser juzgados por sus actos, son representados por la tragedia histórica que les ha tocado en suerte en la ciudad de Praga. De este modo la novela se va oscureciendo hasta llegar a capítulos casi desgarradores, porque el calado para el lector es progresivo. No estamos ante una novela de dramatismo extremo pero sí ante un coro de voces que se alzan para reflejar una situación cotidiana en una gran ciudad. Un murmullo que se convierte en ensordecedor para el lector. Heydrich como personaje real, primero en marcar la importancia del arte y de esas estatuas perennes en el tiempo, personas que se transforman en piedra. Simbolismo: impasibilidad, frialdad pero también preocupación por sus sobrinas, dualidad una vez más.

     Weil deja un libro en el que podemos leer una historia acaso ya conocida aunque con otros nombres, fueron muchos los que la padecieron, o una novela para leer entre líneas. Cuanto mayor sea la profundidad de la lectura, más desgarradora se vuelve la historia, del mismo modo que cuanto más de cerca nos toca una desdicha, más fácil es que no la olvidemos. Nos dirige además hacia un final que intuimos en un primer momento y que no dudamos a medida que se acerca de forma inexorable, convirtiendo este libro en una de esas historias cuya percepción mejora con el tiempo, ya que la visión global, el conjunto, van asentándose una vez se ha cerrado el libro.

      A veces, un libro te lleva a otro que es igual o incluso mejor que el primero, estableciéndose una suerte de cadenas imaginarias de títulos. Y vosotros, ¿alguna vez habéis llegado a un título por haber visto que se nombra en otro libro?

     Gracias.

40 comentarios:

Raúl Omar García dijo... [Responder]

Al principio, con la historia de la estatua y los obreros, pensé que estaba ante una comedia, pero la reseña habla de otra cosa. Tiene algo que me atrae, pero hasta ahí.
Saludos.

Alicia dijo... [Responder]

Creo que no me ha pasado nunca, pero tendría que hacer memoria, jeje, que ya van unos cuantos.
Besos!

Tatty dijo... [Responder]

Otro libro que no conocía pero me ha llamado la atención, este me lo apunto
Besos

Inés dijo... [Responder]

Pues me ha encantado lo que cuentas, así es que me lo llevo a mi lista de deseos.
Un beso

Mª Ángeles Bk dijo... [Responder]

De primeras te iba a decir que no era una historia para mi pero Praga tiene tanta historia y tanto encanto como para que de ella hayan salido infinidad de novelas. Me llama siempre y ésta que nos traes la veo original y diferente. Me la llevo.
Besos

Nube Cleyra dijo... [Responder]

Me gustan este tipo de historias aparentemente sencillas e inocentes, en las que hay que ver más allá.
Me llevo tu recomendación ;)
Besos

Mónica-serendipia dijo... [Responder]

Se me había escapado este título de Impedimenta. Mira que huyo como de la peste de las historias sobre la IIGM y el nazismo, pero esta perspectiva desde los tejados de Praga, de la liza entre los compositores de piedra... Ostras, me hace tilín. O quizás será porque eres como el flautista de Hamelin con los lectores y cuando haces sonar tu blog ahí que nos tienes, siguiéndote :-)
Sí que me ha ocurrido llegar a otros títulos a través de una novela que me ha gustado mucho. La última vez me ocurrió con "La señorita Pym dispone" que me llevó a otro libro de Dorothy L. Sayers.

Rosalía Navarro dijo... [Responder]

Hola,Mientras Leo, pues sí, cuando se menciona otro libro en una novela la curiosidad me puede e intento buscarlo para leerlo. A veces te topas con joyas literarias y me gusta esa parte de investigación y aventura que tiene se una lectora curiosa. Me ha gustado lo que cuentas en la reseña y el contexto en el que está basada la historia.
Un abrazo.

Laura dijo... [Responder]

No conocía el libro ni al autor, pero me gusta lo que nos cuentas :)
Besos!

Atalanta dijo... [Responder]

Jeje pues sí, alguna vez me ha pasado eso :-)
En cuanto al libro que nos acercas, no creo que me lo lleve a mi lista de pendientes
Besos.

Susana Zarzuela dijo... [Responder]

Ahora mismo me viene a la cabeza Miss Dalloway por Las Horas.
Gracias por la reseña, me parece muy interesante,
un saludo

Mary-chan dijo... [Responder]

¡Hola! Yo me he encontrado en muchos libros títulos de otros libros (generalmente clásicos), y gracias a eso me ha dado por leerlos, pero eran libros que ya conocía por su fama e iba a acabar leyendolos tarde o temprano :)

Besos!

Aydita dijo... [Responder]

¡Que interesante!
Besos

CHARO dijo... [Responder]

Ya el título mre ha llamado la atención y la reseña la he encontrado muy interesate así que lo tengo en cuenta.Besicos

Jo dijo... [Responder]

me ha interesado tremendamente por la anécdocta supuesta sobre el retiro de una estatua con nariz grande
:)


a mi me retirarían de praga seguramente
no me dejarian entrar
:)

La equilibrista dijo... [Responder]

No puedo comentar con mi cuenta... no sé qué pasa..
Te sigo odiando, otro más a pendientes...
Grrrrr

Lady Aliena dijo... [Responder]

Pues no recuerdo haber llegado a ningún libro así, pero estaré atenta a partir de ahora. Un beso.

Natàlia dijo... [Responder]

No lo conocía y me gusta lo que cuentas. Me lo llevo a los pendientes.
Un beso ;)

Javier Huertas dijo... [Responder]

En alguna ocasión me ha sucedido pero no soy tan devorador de libros y tan solo que recogido información para estar mas informado. Lo mio y la lectura es como el buen queso, jamón o vino, lento y curado. :) Gracias por esta interesante reseña. Bss !!

Shorby dijo... [Responder]

Lo tenía apuntado precisamente por esa lectura (que fue una maravilla, por cierto).

Besotes

Noelia dijo... [Responder]

Vas a una por día como mis canas y
Y no sé si pasarme por aquí o tomarme vacaciones, jijijji.
Ahora en serio la anécdota del tejado me parece preciosa y original. Conozco Praga por lo que ambientarse será algo más fácil. Que horror tan grande tuvieron que pasar esas gentes...me lo llevo a la lista de deseos sin duda.
Yo tengo anotadas algunas novelas que algunos autores hacen referencia en sus citas....
Besos !

Mi tarde junto a un libro dijo... [Responder]

Hola! Este libro no me llama mucho, lo dejo pasar porque también tengo demasiados pendientes. A mi si que me ha pasado, que leyendo un libro se ha nombrado otro y lo he buscado y leído y casi todas las veces los he disfrutado mucho.
Besos!

Abuela Ciber dijo... [Responder]

Si, hubo momentos de grandes tiempos de lectura y lo que planteas sucedia
CAriños

Yomi MR dijo... [Responder]

¡Holis! Pues un libro bastante curioso ;) Qué bien que lo disfrutaras, un beso :3

Anita Nsf dijo... [Responder]

no pinta mal

Margari dijo... [Responder]

No me sonaba de nada. Suena muy interesante todo. No me importaría leerlo.
Besotes!!!

Caminante dijo... [Responder]

Uy, Praga es mi debilidad, aunque no sé yo si me gustaría esta lectura. Como mínimo le echaré un vistazo la próxima vez.
Un beso!

J.P. Alexander dijo... [Responder]

Uy se ve genial ese libro así que lo tendré en cuenta gracias por la reseña. Respondiendo a tu pregunta aveces. Te mando un beso y te me cuidas

albanta dijo... [Responder]

Tiene una pinta estupenda. NO me imprtaria leerla en absoluto.

Lesincele dijo... [Responder]

Lo que preguntas creo recordar...que nunca me ha pasado...
Y no me importaría leerlo la verdad, tiene muy buena pinta
Un beso!

Xavier Beltrán dijo... [Responder]

Este lo dejo pasar, con tu permiso, porque no termina de llamarme. La verdad es que no soy de los incondicionales de esta editorial, aunque me encanta la estética que da a sus libros.

Un besito.

Nube de Frases dijo... [Responder]

En "Persona Normal" de Benito Taibo, se citan centenares de libros, así que ya no te digo más, de hecho el último capítulo se llama La librería de Sebastian, jeje :) Besos.

Marisa G. dijo... [Responder]

Me encanta la cubierta!! Suena muy superficial lo sé pero es preciosa. Por otro lado, lo que cuentas del libro me gusta bastante con lo que 2+2 = 4! Jeje. Besos

Bajolapieldeunlector Cris.R.B. dijo... [Responder]

Yo también soy de las que busca sin dudarlo los libros que se nombran en otros.
La verdad es que no sé si este libro lo leería ahora mismo, aunque no descarto hacerlo más adelante porque Praga es una ciudad que descubrí y con la que su viaje me supo a poco. Sin duda sería un libro muy interesante.

Besitos

AMALIA dijo... [Responder]

Parece muy interesante.
Gracias por la información.
Un beso

mar dijo... [Responder]

Lo apunto, pero sin plan de leerlo por ahora que me comen los pendientes. Besinos.

Carax dijo... [Responder]

Pues no lo conocía para nada, pero me interesa lo que cuentas, así que le echaré un vistazo
Besos

Lourdes ILGR dijo... [Responder]

Yo voy apuntando en una libretita los libros y títulos que se nombran y me intrigan de otras novelas que leo. Y desde que estoy en la blogosfera, la lista crece, pues también añado los que me llaman la atención en vuestras reseñas. Así que imaginate.
ESte me parece interesante, pero no me acaba de seducir, aunque me gusta algunas cosas que nos cuentas de él.
Un beso.

Rocío dijo... [Responder]

Ya solo por la portada es para apuntarlo pero por lo que cuentas en tu reseña merece la pena leerlo, un beso

Otto Olivas Vergara dijo... [Responder]

Es un libro que me ha conmovido bastante, una grata sorpresa, quizás despista un poco al principio, por este leitmotiv irónico de la estatua de Mendelsohn. Aunque tienes razón que hay mucha literatura sobre el Holocausto, creo que cada historia es única y enriquecedora.
No recuerdo haber llegado a un libro por haberlo visto citado en otro