viernes, 8 de julio de 2011

Códice Calixtino. Codex Calixtinus


      Estos días no hago más que ver en las noticias la tragedia que supone el robo del Codex Calixtinus, un montón de gente se echa las manos a la cabeza por ello y, no me interprete nadie mal, robar no es justificable bajo ningún concepto pero... qué han robado exactamente?
      Bien, pues resulta que es una especie de Guía Campsa para el peregrino que hace el Camino de Santiago, escrita en el siglo XII, es decir, muchos sitios ya estarán cerrados... pero sí que hace sugerencias a los peregrinos y va contando lo que uno se encuentra por el camino, nunca mejor dicho, en las distintas regiones y provincias por las que pasa, tanto en arte como en gentes y costumbres.
Evidentemente es mucho más, comienza con una carta del papa Calixto que relata incluso milagros de los que fue testigo. También tiene un parte litúrgica muy importante, con misas y sermones. La vida de el apóstol Santiago, por supuesto, desde lo que hizo en vida toda la evangelización, hasta el traslado de sus restos a Galicia. De hecho incluso Carlomagno y Roncesvalles aparecen en este códice.


      Y música, para cada parte y para cada momento tenemos piezas seleccionadas, como si se tratase de esos libros que se pusieron de moda una temporada y que venían con un cd y las instrucciones de la pista que había que escuchar en cada momento (nunca pasé de la segunda pista, me distraían).
Después de todo esto llegamos por fín a la guía del peregrino, por la que he comenzado antes. No he sido la única persona que ha pensado en cambiar el orden pues con el paso del tiempo han sido unos cuantos los que han arrancado partes del libro para cambiarlas de sitio y, alguna vez, se traspapeló alguna de sus páginas.
      Y esto es lo que ha sido robado ahora, en Galicia, en un caja fuerte y entre un montón de medidas de seguridad ha sido robado el Códice Calixtino que, señores, yo ya sé lo que es, así que cuando vaya siguiendo la noticia tendré al menos una idea de lo que falta y el valor que puede tener. Una pena, ahora puedo decirlo sabiendo mínimamente de lo que hablo y no sólo por el acto de robar en sí.
      Gracias