lunes, 11 de julio de 2011

La perla. John Steinbeck


      "Esta perla se ha convertido en mi alma. Si me deshago de ella, perderé también mi alma"
      Hoy me acerco a otro de mis autores favoritos. He decidido hacerlo, además, de la misma forma en que yo lo conocí, por un librito pequeño y poco conocido si lo comparamos con obras de la talla de "las uvas de la ira" o "Al este del edén". Pero así fue como me acerqué yo al mundo de este hombre y así es como voy a introducirlo aquí (aunque ya no tenga los 15 o 16 años que tenía cuando este libro cayó en mis manos, me tendréis que disculpar por eso).
      Nos cuenta en este libro la historia de un matrimonio que tiene un hijo pequeño, un día ven un escorpión junto al bebé y corren a espantarlo, pero llegan tarde, ya lo ha picado en un hombro y tienen que llevarlo al médico. Éste se niega a atenderlos porque no tienen con qué pagarlo, así que se hacen a la mar para buscar una perla que les sirva para sufragar los honorarios del doctor. La encuentran, pero descubren que su hijo está mejor con las curas que la mujer le ha realizado.
A partir de ahí veremos mezquindaz e intentos de apropiarse de esa perla, que rápidamente se hace famosa en el pueblo y como afecta a la vida de esta familia que, en un primer momento creyó haber encontrado en ella su salvación.
      Nos enseña un mundo marcado por la codicia, el racismo, la incultura y el engaño, un mundo pesimista. también vemos sobrevivir valores positivos, pero siempre cercados por las partes más feas, tendremos que buscar esos valores positivos y esas personas buenas entre tanta inmundicia que nos va pasando por delante. Estamos en el México de Steinbeck, dividido entre el indígena y el hombre blanco y la visión que el autor sacó de su experiencia allí.
       Me repito si digo que es un libro corto, pero no miento si afirmo también que dice mucho más de lo que cuenta entre sus líneas y que, entre tanto extremo y tanto pesimismo podemos ver tantos matices como colores en la superficie de esa perla marina al sol.
      Gracias