lunes, 25 de julio de 2011

Los hermanos Karamazov. Fiódor Dostoyevski



   " El gran inquisidor a su "salvador": -Morirán en paz, se extinguirán dulcemente, pensando en ti. Y en el más allá solo encontrarán la muerte. Pero nosotros los mantendremos en la ignorancia sobre este punto, los arrullaremos prometiéndoles, para su felicidad, una recompensa eterna en el cielo. "

 

     Nos pinta aquí Dostoyevski un monumental cuadro de la sociedad rusa de mediados del siglo XIX, afinando pinceladas en cada palabra para darnos fiel testigo de las pasiones humanas, la perversión y la codicia. Nos presenta la muerte del general Karamazov, un hombre tan rico como cruel, y como las sospechas sobre los motivos del fallecimiento recaen sobre los hijos. Nos presenta a los hijos casi al tiempo que se van conociendo ellos:  tenemos al excéptico, intelectual que todo quiere ver demostrado; el segundo, tan depepravado como su padre;  el tercer hijo, un contrapunto bondadoso en la historia, que usará para buscar en él un reflejo del futuro de la sociedad en que viven y por último vemos al cuarto hijo contratado como sirviente, el ilegítimo.. juzgaz vosotros mismos.

     Estamos ante uno de esos libros que perviven en el tiempo, una novela representativa de la literatura de un autor que ha sido ensalzado por los grandes críticos. No pretendo compararme con ellos, ni mucho menos. Tan sólo expresar mi opinión.

    Lo bueno de los libros de Dostoyevski esque todo pueden leerse dos veces. Tenmos aquí una primera lectura, el parricidio, tan cruel como suena al decirlo en voz alta, hasta cierto punto medido por las acciones del fallecido. En un segundo nivel, pese a estar leyendo el mismo libro, si nos vamos parando a reflexionar, como siempre busca el autor al tejer enormes telas de araña a lo largo de su obra entre principales y secundarios, nos encontramos con un conflicto moral. La tragedia del parricidio es invertida, la víctima fue verdugo y los posibles verdugos se vuelven humanos. Una vez nos hemos sometido a esa segunda lectura ya no nos importa tanto la intriga policial como la confrontación de los carácteres. Cada uno de los hijos representa un cualidad, un punto de la naturaleza de las persona. Todos diferentes, todos unidos, que tendrán que interactuar entre ellos.

     Mucho más podría contaros sobre esta magnífica novela en la que al final nos quedamos con la esperanza de la redención, sin embargo, al igual que ocurre con las cosas buenas y no demasiado caras de la vida, ya sea una película, un restaurante, un parque.. os recomiendo que lo descubráis por vosotros mismos.

     Gracias.