lunes, 27 de julio de 2026

Inducción por shock. Chuck Palahniuk

 


     "¿Que quieres controlar a otras personas? Uno de los métodos de inducción consiste en provocar el agotamiento mental del sujeto; atiborrar al sujeto con tantos detalles que acabe perdiendo la capacidad de centrarse en uno solo de ellos. 
      Cansarlo hasta que la vista se le enturbie. 
      Si es preciso, imagínate a una persona. Una persona no tan joven como para dar a cada visita a la peluquería el valor de un empezar de cero. Una persona lo bastante mayor como para recordar cuando la parte superior de los parabrisas estaba teñida de azul. ¿Te lo imaginas? Día tras día, un cielo azul. Qué optimismo. 
      Con eso tenemos para empezar".

     Cada vez que este hombre saca libro, corro  a una librería. Hoy traigo a mi estantería virtual, Inducción por shock.

     La nueva novela e Chuck Palahniuk es el gran regreso del autor. En ella se advierte, por cierto, de un envenenamiento usando unas  siglas que uno comprenderá avanzada la historia y que no reproduzco para que nadie haga cábalas.
     Pero bueno, empecemos. Viajamos a 2037 y conocemos a Samantha, una estudiante de secundaria brillante y creativa que procede de un hogar desestructurado. En el instituto de Sam, los estudiantes brillantes desaparecen. Se habla de suicidios, pero la realidad es mucho más oscura: una sociedad que se hace llamar "Green Pastures" vigila de forma férrea a los estudiantes y así grandes empresas y millonarios los eligen y seleccionan para ofrecerles un gran trabajo. Los compran, vaya, así es como se hacen con los talentos más prometedores desde el primer momento en una mercantilización del futuro de unos chicos que creen poder elegir. Dinero vs libertad.
  
     Partiendo de esta premisa, el autor se adentra en una novela de corte experimental que mezcla todo lo que uno pueda imaginar hasta lograr un revoltijo de fragmentos, textos y situaciones, que logran enganchar al lector. La novela es mordaz, efectiva y efectista. Explica el motivo de cada cosa, incluyendo esa magnífica cubierta que el autor ha elegido, y lleva al lector por un camino tortuoso en el que muchas veces se preguntará cuál es la meta.
El autor juega con el lector hasta el punto de romper la cuarta dimensión para aplicar la Inducción por shock en un ejercicio de equilibrista que, superada la mitad del libro, o te gusta o te horroriza sin darte permiso para quedarse en un punto intermedio.
Sam es un personaje magnífico al que el lector tiene que amar antes de conocerla bien  y odiarla, o algo así es lo que nos dice el propio Palahniuk,  y yo ahora me pregunto si esa frase no formaba también parte del juego porque en este momento me parece casi imposible que alguien la odie. Es el personaje de Palahniuk por antonomasia lo mires por donde lo mires: rebelde, con ideales y carácter.

     Inducción por shock me ha parecido el gran regreso de Palahniuk a las librerías. Lo he disfrutado muchísimo estas vacaciones (porque sí, ya se terminaron para mi).

     Y vosotros, ¿con qué libro comenzáis la semana?

     Gracias.

lunes, 13 de julio de 2026

La sociedad de los objetos extraordinarios. Gareth Brown

 


     "Imelda Sparks se encontraba sola y agotada en los parajes de Nevada y nunca había sido tan feliz.          Se sentó en una roca al borde del sendero de montaña, dejó caer la mochila de bandolera a sus pies y sacó una botella de agua. El sol del atardecer era una intensa mancha naranja justo encima del horizonte y, poco a poco, el cielo que cubría el desierto de la Gran Cuenca iba adquiriendo el color del algodón de azúcar y los melocotones. A lo lejos, los nubarrones se alzaban desde la llanura parda como el humo de una hoguera, e Imelda pensó que aquella era una de las vistas más hermosas que había contemplado en su vida".

     Tuve sentimientos encontrados con El libro de las puertas, pero también la sensación de que el problema era mío, como si me hubiera llegado en un mal momento. Por eso no he dudado en traer este libro a mi estantería virtual. Hoy hablo de La sociedad de los objetos extraordinarios.

     En el mundo que nos presentan existe una sociedad encargada de preservar, pero también de controlar, los objetos mágicos. Cuatro décadas y no ha habido ningún problema, la magia está durmiente y no han aparecido objetos nuevos. Cuatro décadas hasta ahora, porque Frank, el miembro más antiguo de la sociedad, ha descubierto la aparición de un objeto mágico en Hong Kong y Magda, el miembro más reciente, es la elegida para investigar. Una vez allí Magda se topa con un asesino que parece saber tanto de los objetos como la propia sociedad, y que le abre la puerta a un secreto aún mayor que los objetos que custodian: el motivo real de la existencia de esa sociedad. Esto convierte el libro en una novela de viajes y aventuras en la que los secretos, tienen más poder que la magia.

     No hace demasiado me tropecé con una serie que me fascinó. Se titula The Lost Room y vamos a decir que este libro me la ha recordado de alguna manera, supongo que porque en ambos casos hay objetos mágicos que son en realidad cotidianos y que guardan poderes insospechados pero que, por banales que parezcan, han de ser custodiados de la forma adecuada. El caso es que en la novela, que partía de la búsqueda de un nuevo objeto, pronto se gira a buscar a la persona que quiso acabar con la vida de Magda.
Estamos ante una novela de aventuras por derecho propio, los linajes están enraizados con la sociedad, en la que por cierto cada uno tiene su lugar. Magda descubre secretos, propios y de la sociedad, rompe reglas y aprende a utilizar objetos mágicos. Viaja, corre y arriesga su vida al descubrir que, por mucho que la sociedad lo creyera, la magia estaba todo menos contenida.

     La sociedad de los objetos extraordinarios se une a la primera novela del autor. Parecen tener la misión de ir conformando un mundo propio en el que los libros y la magia tienen una importancia absoluta, y este mundo ha cautivado a miles de lectores en todo el mundo. Sin embargo a mi me sigue sucediendo que me siento un poco de vuelta de estas historias. No es que no me haya gustado, es que me apena no habérmelo tropezado cuando tenía 16 o 17 años y mi maleta lectora era mucho menor. Un poco como si la acumulación de experiencias y lecturas me hubiera robado la inocencia que pide esta novela para poder disfrutarla plenamente.

     Y vosotros, ¿con qué libro comenzáis la semana?

     Gracias.