miércoles, 22 de noviembre de 2023

Alas de sangre. Rebecca Yarros

 


     Como hay que leer de todo y hay libros que pegan fuerte antes incluso de salir a la venta, me asomo a todos los géneros. Esto provoca que mi zona de confort sea lo suficientemente amplia como para que entren dragones. Por eso, hoy traigo a mi estantería virtual, Alas de Sangre.

     Conocemos a Violet, amante de los libros que se prepara desde que tiene uso de razón para entrar al Cuadrante de los Escribas. Sin embargo no ha contado con la opinión de su madre, acostumbrada a dar órdenes sin escuchar a nadie, que ha decidido que el lugar de Violet es otro muy diferente. Y así es como acaba uniéndose como candidata para ser jinete de dragón. Las pruebas no son solo terribles y de los miles de candidatos hay muchos que ni siquiera superan la primera, además esconden a enemigos de su madre que verán en ella la presa perfecta para su venganza. Y, bueno, de entre todos ellos, destaca el joven Xaden, un líder entre los traidores.

     Y ya está, porque a partir de aquí lo que tenemos son un montón de pruebas terribles que ponen en riesgo la vida de los personajes y una historia de amor que se irá perfilando desde que habéis leído el nombre de los dos protagonistas y vuestra lengua ha acariciado las palabras enemies to lovers. Entonces, ¿por qué su éxito?

     En estos casos es más fácil buscar qué tiene que destaque frente a otros del género y aquí parece que la respuesta es fácil: los dragones. Pero hay más. Yarros busca un universo nuevo con reglas diferentes, al menos alguna, y logra recrearlo a base de escenas de acción que se suceden de forma encadenada y visual delante de un lector que pronto no necesita mirar el mapa para saber dónde está cada cosa y lugar. Evita  además gran parte de los clichés en los que suelen caer las novelas de este género que nos presentan a personajes sin defectos, salvo esos que el lector pueda considerar gracioso o adorable por la reacción en el supuesto contrario, en la misma medida en la que no superpone uno a otro, dejando la sensación de trabajo. La autora indexa subtramas llenas de ataques, amistades e intentos de asesinatos que dejan al lector pensando que no sabe lo que va a pasar en el siguiente capítulo y en el eje central equilibra la parte romántica con la necesidad de sobrevivir de la protagonista, Violet, que no se va a conformar solo con ello, además intentará demostrar que está a la altura de las mujeres de la familia.

     Alas de sangre es un libro que se lee prácticamente solo y que deja una sensación cinematográfica en el lector.

     Y vosotros, ¿leéis fuera de vuestra zona de confort?

     Gracias

lunes, 20 de noviembre de 2023

Los comienzos. Antonio Moresco

 


     "En cambio, yo estaba cómodo en aquel silencio".

     Me gustan las cosas complicadas, que me hacen pensar, los retos. Me gustan ese tipo de libros, de personas, de cosas... Por eso hoy traigo a mi estantería virtual, Los comienzos.

     Hablar del argumento de este libro sin desvelar las sorpresas, sin que parezca un trabajo arduo en lugar de un viaje inolvidable, va a estar complicado. Hablaré pues de un libro que se divide en tres partes diferenciadas y que cada una de ellas va a dar una experiencia totalmente diferente al lector. En la primera parte tenemos a un protagonista sin nombre que ha hecho voto de silencio. Sabemos que es seminarista en algún tipo de monasterio más o menos aislado de Italia. Sabemos también que el lugar en el que reside está en un alto ya que mira encantado las luces del pueblo que ve más abajo, porque mientras él mira las luces, nosotros leemos su mente. El protagonista mira velas, mira reflejos, mira personas, mira su propio cuaderno en el que se anota. Una visita al monasterio había sido novicio, otro parece un marrullero. Sale del monasterio. Pasan cosas. En esta novela siempre pasan cosas, se cruza gente, pájaros, abejas... Y cuando el lector se quiere dar cuenta, el que observa es él.

     Tras el silencio llega la segunda parte, la historia (solo quienes lo lean me entenderán al nombrarlo así). Estamos en una zona pobre. Lugares sin gente. Política de a pie. Revolución. Ciudades ficticias, lugares, vivencias posiblemente soñadas, absurdas o exageradas. Fascinantes en cualquier caso. No necesariamente creíbles o comprendidas en su totalidad hasta que no han finalizado. Forma parte del juego de Moresco decirle al lector si se ha creído o no justo lo que acaba de leer y que no siempre coincida con la percepción que éste tenía en el momento de la lectura. Si eso te sucede has caído, te ha hecho partícipe del libro y ahora ya no lo vas a dejar. No a la novela, has superado la mitad y ya no ibas a dejarla, lo que no vas a dejar es de leer a Moresco. Los dos lo sabemos.

     Finaliza con la metaliteratura en Milán con el paso del cometa Halley en un momento en el que eso era noticia porque la ciencia o tal vez la tecnología no le decía a la gente que pasan cometas todos los días. Resulta que aquí el protagonista, el mismo durante todo el libro, se retuerce y es escritor y lo que ha escrito bien podría ser el libro que está leyendo el lector. Se da cuenta cuando al ser rechazado el motivo que dan es que es un manuscrito desconcertante. Pero un personaje ya aparecido es el Editor y tiene sentido porque... bueno, porque en realidad las cosas hace tiempo que comenzaron a tener sentido. El Editor rehuye pero dice sí y es que esa es una palabra importante en esta novela, aunque aquí no sea verosímil debido a cómo actúa.

      La novela termina y la sensación es de viaje, de vacaciones disfrutadas y llegar a casa cansado, sudado y con restos de emoción. Podrían decirse más cosas pero sería estropear el camino. Hay una mezcla entre lo real y lo que no lo es que recuerda a tantas obras que escaparon de la tela del mundo. Y no he hablado de personajes reales que aparecen en el libro, muertos todos, reconocidos, inolvidables. Necesitaría tres entradas, una brújula y algo de beber para contarlo todo. Agua, porque estoy con resaca de esta lectura.

     Los comienzos no es un libro fácil pero es un viaje poderoso. Si alguien me pregunta si merece la pena yo digo que sí. Quien lo haya leído sonreirá en este momento pensando "el cuarto". 

     Y vosotros, ¿con qué libro comenzáis la semana?

     Gracias.

     

lunes, 6 de noviembre de 2023

Donde no llegan las sombras. Jordi Llobregat

 


     "Quince años antes 
     Las llamas envolvían el edificio bajo la tormenta. Reptaban por techos y paredes, recorrían los pasillos, irrumpían en las habitaciones, en los elegantes salones, en la capilla, en las cocinas y los despachos. Nada escapaba a su ira. Largas lenguas de fuego asomaban al exterior por los altos ventanales. La misma torre del reloj, que unas pocas horas antes se alzaba orgullosa sobre el valle, se había convertido en una tea ardiente a punto de desmoronarse".

     Hace pocos días el propio autor comentaba en redes la salida de su nueva novela, así que dicho y hecho ya tuve plan para este fin de semana. Hoy traigo a mi estantería virtual, Donde no llegan las sombras.

     Estamos ante la segunda entrega de la serie protagonizada por Alex Serra. Tras lo sucedido en la primera parte, Serra se ha retirado voluntariamente de la policía decidida a dedicar sus esfuerzos a buscar a su hermana desaparecida hace veinte años.
     Cuando la novela comienza una niña desaparece en Seu. Sería una más pero a Serra le recuerda físicamente a su hermana. Esto unido al impulso de su antiguo compañero hace que Serra regrese al trabajo con un caso que parece apuntar directamente a su pasado.

     En el caso de esta novela es bastante complicado ponerse a desgranar argumento sin desvelar detalles que puedan condicionar la lectura. La novela comienza con la desaparición de la niña Martina y cómo llega Serra a ver su foto, se mezcla con un sueño y se decide a ir hasta el lugar en el que aparece el cuerpo. Llobregat desarrolla además la excentricidad de Serra en esta novela y es su capacidad para percibir los últimos momentos de las víctimas tocando objetos que estuvieran en contacto con ellos, un punto paranormal que sabe desarrollar sin abusar demasiado para que sus lectores más realistas no sientan que están despegados de la realidad. Ni siquiera llega a hablar de poder, mientras que sí se encarga de tildar de rara a la inspectora en boca de otros compañeros. Rápidamente pone el foco lector en otra niña, ya que en esta novela el autor apuesta por el ritmo jugando con un segundo hilo que el lector ve dirigirse inevitablemente a la tragedia mientras emprende la clásica carrera policial para detener al malo. 
     Roza temas importantes como el bullying o los malos tratos en el entorno familiar, utiliza una ambientación en la naturaleza medida de forma milimétrica para que sirva de respiro pero no de pausa y se ajusta perfectamente a todas aquellas supuestas reglas que tiene que tener una novela para convertirse en un éxito. ¿El problema? que no siempre funcionan. No existe la fórmula perfecta y el lector es caprichoso para decidir. Llobregat parece saberlo y por eso no deja que la acción se detenga, no quiere un lector pensante, busca el entretenimiento puro y duro, la lectura por lectura, el placer lúdico. Y en ese punto, lo consigue. Alex Serra es un buen personaje que ha seguido creciendo en esta novela y que parece tendrá que continuar ya que, aunque es una novela autoconclusiva, le han quedado muchas cosas que decir. Aún así en un mercado lleno de opciones en este tipo de argumentos, la novela necesita tener un punto en el que destaque y esa es la ambientación psicológica, un campo en el que Llobregat ya demostró su valía en El secreto de Vesalio y que ahora vuelve a ser uno de los puntos fuertes de su novela.

     Donde no llegan las sombras es una novela entretenida que se lee de un tirón o, como mucho, de dos.

     Y vosotros, con qué libro comenzáis la semana?

     Gracias.

miércoles, 1 de noviembre de 2023

La chica del verano. La Vecina Rubia

 


     "Me gustaban las estrellas y era muy buena en mi profesión. Por eso, en la redacción, aunque mucha gente se lo tomaba a broma, todos acababan por pedirme un adelanto de cómo iría su semana antes de que yo lo publicara".

     No he caído en mirar a ver los domingos que faltaban para el siguiente verano cuando leí este libro, pero solo con esa frase muchos sabrán a quien me refiero. Hoy traigo a mi estantería virtual La chica del verano.

     Plantear la sinopsis de una tercera parte sin descubrir nada de las dos primeras tiene un punto de complicación, así que en este caso vamos comenzar por lo básico: conocemos a la narradora de la novela. Porque si ya os había dicho en las dos entregas anteriores que el gran mérito del libro había sido convertir a La vecina rubia en un personaje capaz de recoger cada guiño de redes, en esta tercera entrega el personaje trasciende y se convierte en persona (aunque lo haga realizando el camino inverso). Será en esta novela en la que la narradora plantee lo que supone llevar un perfil de alto impacto desde el anonimato; la forma en que surge, el crecimiento que pilla casi por sorpresa, el estrés por ser capaz de llegar a cada persona y, sobre todo, la sensación de no estar siendo sincero con tu entorno debido a que se oculta una parte que cada vez cobra más importancia en tu vida. Así que, si en algún momento alguien ha sentido curiosidad por el "intramuros", va a ser muy feliz con esa parte de la historia.

     Sin embargo esta novela de lo que trata es del camino que te obliga a convertirte en un adulto, un camino que llega de forma inexorable con temas que casi siempre terminan con "pasar tu vida"; ya sea la persona con la que, el trabajo con el que, o la decisión que vaya tocando tomar dependiendo del momento. Se convierte de este modo el libro en una experiencia más cercana a los sentimientos duraderos y aborda el complejo tema de la maternidad. Porque esta es una novela que explora las diferentes maternidades; desde la no deseada hasta la frustrada, de la perdida a la ilusionada y entra de lleno en un tema que poco a poco va tomando luz como es el de las mujeres que pierden un hijo cuando aún son gestantes y como se les trata en su entorno y sociedad.

     No voy a contar, porque bastante he dicho ya, la deriva de cada uno de los personajes que son viejos conocidos para algunos pero que perfectamente pueden ser nuevos añadidos, ya que la novela se puede leer de forma independiente, pero sí me gustaría señalar que, al igual que todos ellos se ven más maduros, también lo hace la prosa dejando ver una clara evolución desde  aquel "Y sin tener la más mínima idea de lo que era el amor, me enamoré hasta las trancas" con el que comenzaba su historia en 2021. En esta entrega la autora baja la intensidad del entusiasta tono de la juventud y los combina con una reflexión pausada que prefiere alargar los momentos a las acciones, cediendo, quizás más que nunca, su espacio al de aquellos que la rodean. Consigue de este modo dar la imagen de una persona normal, que incluso tiene una vecina rubia, pero avanza un paso más. Esta vez las lectoras de su novela no van a mirar a la chica rubia que camina por la calle pensando que tal vez sea ella, ahora pensarán "esta podría ser yo" y lo harán señalando a Laux, a Lucía, a Sara o, por qué no, a La Vecina Rubia.

     La chica del verano es una novela entretenida con la que pasar buenos ratos. Siempre voy a defender la literatura como hobbie, porque si eso no fuera así, perdería su esencia. 

     Y vosotros, ¿qué libro estáis leyendo?

     Gracias.