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sábado, 22 de octubre de 2011

El coronel no tiene quien le escriba. Gabriel García Márquez



     "Se sintió puro, explícito, invencible, en el momento de responder.
     — Mierda."



     Con este autor no he sido fiel a mi costumbre. Normalmente, cuando hablo de alguien empiezo por la primera obra suya que me impactó, no por la mas conocida o famosa. En el  caso de este autor decidí empezar con Cien años de soledad cuando tiene otros libros que me calaron más al leerlos por primera vez, uno es Memorias de mis putas tristes y otro este que traigo hoy, El coronel no tiene quien le escriba, que llegó a mi en el instituto y lo leí en una tarde llegando a conmoverme su protagonista.

     El coronel, del que no llegaremos a saber el nombre, protagonista de este libro os muestra su vida durante tres meses. Vive con su mujer asmática en un pueblo de Colombia. Es coronel veterano de una guerra civil y espera sin desesperar la carta que indica que empezará a cobrar la pensión del Gobierno. Cada semana lo acompañamos a la oficina de correos a la espera de esa carta que mitigue el hambre que sufren su mujer y él. Tiene como posesiones más preciadas una máquina de coser convertida en comida y un gallo, símbolo o alimento.
     Tres meses en ese pueblo y a la espera de la deseada carta es lo que nos aporta el autor en esta obra, corta, simple casi en una primera lectura, pero cargada de símbolos si nos paramos a reflexionar. Es una novela realista pese a que asoma por ella Aureliano Buendía. Sin embargo ahora vivimos la etapa posterior a la guerra, La Violencia, y el hambre que se podía pasar. Así como la manera casi irracional de aferrarse a esperanzas y recuerdos.

     Es casi una obra triste, pero no en el sentido habitual ya que Márquez no convierte la historia en un drama. Sí, son ancianos, enfermos, pobres y tal vez pasen hambre. Pero también son presa de la compostura y esa dignidad de antaño ante el que dirán. La edad no tiene que matar al hombre que ha sido idealista, ni tampoco tiene que hacerlo sucumbir y ceder su libertad, y eso es justamente lo que nos muestra el autor en unas pocas páginas combinando unas situaciones comunes en muchas casas y haciendo de ellas una maravillosa historia que transcurre entre cuatro paredes.

     Muchos dicen que por su longitud este libro se puede considerar casi una anécdota, tal vez por eso me gustase tanto, siempre digo que me quedo con lo anecdótico de las historias, pero, en este caso.. hay más. Porque cuando cierras el libro, te retumba esa palabra, "mierda", junto al retrato del viejo coronel que te acompañará durante mucho tiempo después de haber cerrado el libro.

     Gracias.

miércoles, 7 de septiembre de 2011

Cien años de soledad. Gabriel García Marquez




     "Muchos años después, frente al pelotón de fusilamiento, el coronel Aureliano Buendía había de recordar aquella tarde remota en que su padre lo llevó a conocer el hielo".

     Me recomendaron este libro en el instituto, y ahí van a terminar las referencias sobre mi edad, años después me compré la edición que sacó la RAE revisada por el propio autor, supongo que , de algún modo, el tener algo que nos explicaron especial, me hacía pensar que era más justo puesto que entre sus páginas se escondía un tesoro.

     Es una novela de la vida, de toda una vida que va pasando a lo largo de siete generaciones de una familia. Los Buendía. En ella Márquez nos habla de su tierra y sus tradiciones, supersticiones, leyendas.. y de todo aquello que pueden sufrir las personas, amor, odio, guerras.. Todo, tal vez esa sea la palabra más definitoria para una novela donde a través del realismo mágico, nos sumergimos en un universo en el que podemos sentirnos reconocidos o ser observadores fascinados por lo que sucede ante nosotros. Utiliza este recurso con maestría para, a través de lo imposible, de lo que debiera de ser un cuento de hadas, mostrarnos la vida cotidiana con toda su dureza. No hay opción a la indiferencia.

     Terminamos conociendo Macondo como si fuera nuestra aldea, perfilando a los Buendía como personas destinadas a la soledad seguramente marcada por su vida y no a la inversa, puesto que viven entre situaciones violentas.  Contar toda su historia, la del libro, sería un crimen mucho mayor que el fusilamiento con el que comienza el libro así que eso lo dejo para aquellos que aún no lo han descubierto. Pero pensemos una cosa, son años de boca a boca, millones de ventas.. y seguimos leyendo a Márquez y recordando a los Buendía y a ese curioso niño que nace con cola.

     Gracias