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miércoles, 5 de octubre de 2011

El amante de Lady Chatterley. D. H. Lawrence



     "La nuestra es esencialmente una época trágica, así que nos negamos a tomarla por lo trágico. El cataclismo se ha producido, estamos entre las ruinas, comenzamos a construir hábitats diminutos, a tener nuevas esperanzas insignificantes. Un trabajo no poco agobiante: no hay un camino suave hacia el futuro, pero le buscamos las vueltas o nos abrimos paso entre los obstáculos. Hay que seguir viviendo a pesar de todos los firmamentos que se hayan desplomado.
     Esta era, mas o menos, la posición de Constance Chatterley. La guerra le había derrumbado el techo sobre la cabeza. Y ella se había dado cuenta de que hay que vivir y aprender".


     Menudo escándalo que marcó este libro. Cuando se publicó en Florencia a finales de los años 20, fue una edición limitada. Se agotó rápidamente y salió nuevamente censurada, eso sí. Y así se mantuvo durante muchos años hasta que volvió a ver la luz el texto íntegro. Normal, es un libro que rompe tabúes, y de que manera. Porque a saber qué pinta esta respetable señora a salto de mata por no decir de cama y encima nos permiten "verlo", como para no escandalizarse en aquella época leyendo las fechorías, lo siento pero no se puede llamar de otro modo, además sin ahorrar los detalles jugosos, casi regodeándose en ellos. Aunque seguramente no estáis enfocando bien el problema, en este caso el escándalo no era debido a que hablásemos de una mujer casada infiel, el problema vino porque el objeto de su infidelidad era un simple obrero de su finca, nada menos que un guardés! ¿Cómo no vender un millón de ejemplares la primera semana después de publicarse íntegra? Lo dicho, menudo escándalo.

     La historia que nos trae Lawrence es la de una joven de principios de siglo, un tanto desinhibida para su época, que coquetea hasta casarse con un aristócrata. Éste es llamado a filas y regresa con una lesión seria que le incapacita de cintura para abajo y su mujer busca consuelo en brazos de otro hasta caer enamorada del guardabosques de la finca. El marido, que supone que su mujer no es fiel, decide que es mas importante tener descendencia que fidelidad y le propone la idea sin ser del todo claro. A partir de ahí, sabedora del rechazo que podría implicar saber que se queda embarazada de su nuevo amor, le toca a nuestra joven protagonista planear un engaño.

     Tenemos una historia propia de un culebrón que se enrevesa para seguir adelante y que nos muestra una critica social, ideas sobre el matrimonio, discusiones al respecto, alguna dosis de erotismo y, como no, un amor. Se ha convertido en el libro más famoso del autor, aunque si me preguntan a mí los tiene mejores, sin embargo si que ha sido el primero en fundir sexo y amor sin perder sensibilidad y también en transgredir muchos de los convencionalismos intocables de la época. No hablo solamente de las relaciones entre clases sociales sino del carácter que presenta la protagonista de la historia, y del futuro que en el libro se augura a un mundo que se va civilizando demasiado dejando de lado los sentimientos. En ese sentido casi se podría decir que propone un choque entre los valores y la razón que hace aparcar los sentimientos.
     Pese a usar un lenguaje contundente, a mi me chocó encontrarme determinadas palabras en un libro tan "añejo", no estamos ante un libro erótico, de hecho, pese a comprender el amor, el intento de racionalizar todo hace que en ocasiones no nos caiga bien ninguno de los personajes cuando todos ellos tendrían motivos mas que suficientes para ser protagonistas exclusivos de su propia historia, bien como heroínas, antihéroes o víctimas de las "gracietas" que la vida nos tiene preparadas muchas veces a la vuelta de la siguiente esquina.

      Espero haberos acercado este clásico conocido por todos que, como tal, se considera imprescindible en cualquier biblioteca.

     Gracias