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domingo, 11 de septiembre de 2011

La crucifixión rosa. Henry Miller

     


     "Ha debido ser un jueves en la noche cuando la conocí por primera vez –en el salón de baile. Me marché a trabajar por la mañana, luego de dormir una o dos horas, con el aspecto de un sonámbulo. El día transcurrió como en un sueño.  Después de la cena me quedé dormido en el sofá y desperté completamente fresco, puro de corazón, y obsesionado con una idea –poseerla a cualquier precio. Caminando por el parque me debatí entre cuál tipo de flores enviarle con el libro que le había prometido (Winesburg, Ohio). Me acercaba a mi trigésimo-tercer año, la edad de Cristo crucificado. Una nueva vida se presentaba ante mi, si tuviese el coraje de arriesgarlo todo. En realidad no había nada que arriesgar: estaba en el peldaño más bajo de la escalera, un fracaso en todo el sentido de la palabra"

     «El objetivo de la vida, es vivirla, y vivir significa ser consciente, gozosamente, borracho, sereno, divinamente consciente.» H. Miller


     Recuerdo en casa de mis padres una colección de libros clásicos, encuadernados en piel roja, que mi madre me fue dejando leer. También recuerdo que había uno que quitó, sin decirme nada, cuando comencé a leerlos. En aquel momento ni me enteré, pero muchos años después en una visita a su casa, pasaba los dedos sobre los libros recordando cuando los leía, cuando descubrí que sobraba uno. Me puse a leer los títulos y me encontré Trópico de Cáncer, que no estaba allí cuando yo cogía los libros y me iba al sofá de la sala de estar. Estaba segura de eso. Así que, sin decir nada, cuando salí, decidí leer el dichoso libro, por pura curiosidad, y me fuí a una librería. Tras un rato de charla me llevé Trópico de Cáncer y La crucifixión rosa, cuyo título me atrajo tanto, que olvidé que mi primer propósito era desvelar el misterio del libro desaparecido, y comencé con ellos. Sexus, Nexus, Plexus.

     Antes de nada, diré que es un autor convertido en referente de la generación beat cuya obra está repleta de sexo, crítica, ironía y.. he dicho sexo? Tanto es así, que sus Trópicos fueron prohibidos en Estados Unidos y se confiscaban aquellos que entraban de contrabando desde Europa. Incluso hoy, en muchas bibliotecas de aquel país, aún se lleva un registro de sus lectores.
     En Sexus describe de forma casi biográfica el divorcio de su primera esposa y la entrada en su vida de su amante. Todo ello en Nueva York, acompañado de amigos y conocidos. Nos relata con un lenguaje impresionante, siempre para adultos, sus sueños por llegar a ser escritor y la importancia que tiene el sexo en su camino a la felicidad. Saca al hombre de su racionalidad para llegar a su verdadera naturaleza.
     Plexus tiene una parte que nos enseña la infancia del escritor y otra en el presente. En esta última descuida todo lo que no sea la escritura abandonándolo para poder publicar, y se rodea de dificultades económicas, sexuales.. que pueden llegar a hacernos sonreir. Hay asímismo una reflexión sobre la literatura en el mundo capitalista y el interés que tienen las editoriales en sacar novelas con una estructura determinada.
     Y finalmente Nexus es el cierre de la trilogía, es más íntimo, más en casa , ya que nos habla del matrimonio con su segunda esposa y las reflexiones que lo llevarán a viajar a Europa para intentar ser el escritor en el que desea convertirse.

     Hay que decir que son libros naturales, llenos de pensamientos humanos, que no han de ser siempre bonitos, y nos sitúa Francia en los años treinta. Es una joya de la literatura, que advierto no es apta para todos los públicos, con unas exhaustivas descripciones propias de un forense, tanto sexuales como psicológicas, mediante las cuales advierte de la cara más real de cualquier libertad en una sociedad y sus posibles consecuencias. Es mordaz, irónico y, me atrevería a decir, reflexivo cuando piensa que nadie lo está observando. Y todo esto es el aún hoy controvertido Henry Miller, cuya obra sigue resultando tan provocadora y frontal como el primer día. Tiene, según he podido observar, tantos seguidores como detractores, ahora sólo me falta saber vuestra opinión.

     Gracias

     PD. Pues me ha salido una entrada apta para todos los públicos. No olvidéis que los libros no lo son.