lunes, 30 de junio de 2014

Franz y Greta. David Cameo




     "En adelante, los niños felices que visiten el centro comercial se extraviarán entre la multitud, y durante largas horas de sufrimiento sin nombre sus madres sabrán lo que significa no tener un hijo que les prometa consuelo en la vejez,y los niños perdidos sabrán lo que es encontrarse desamparados en un mundo confuso y hostil."

     Lo mejor que le puede pasar a un cruasán es que le unten con mantequilla, nos decía Pablo Tusset hace ya años.Y lo mejor que le puede pasar a un escritor es reinventarse para seguir contándonos historias, no anquilosarse en estilos que le dieron éxito y asumir el riesgo que supone muchas veces despegarse de su alias. Por eso me llamó la atención esta novela y por eso, hoy traigo a mi estantería virtual, Franz y Greta.

     Franz y Greta son dos niños ricos que se pierden en un centro comercial,una vez perdidos el hermano mayor tiene que tomar las riendas de la situación para volver a casa, tiene que hacerlo, él mismo se dacuenta de ello igual que también se da cuenta de que ya no es tan niño; se hace mayor. Y cualquier cosa que añada a la sinopsis seguro que me supondría una mirada recriminatoria de un Franz ya adulto, que echa la vista atrás.

     Los niños tienen su peculiar visión de las cosas, por eso perderse en un centro comercial puede ser una gran aventura. Sobre todo si ese centro tiene una maldición que pesa sobre los niños felices. Pero, ¿qué pasa con las apariencias? Cuando los niños que se pierden aparentan tener todo lo necesario para ser felices pero no lo son, luchan. Y ese es el papel de nuestro amigo  Franz. Esa es su historia. La historia de un niño con aires de adulto perdido en una suerte de cuento para mayores en el que tiene que parecer maduro y cuidar de su hermana. Y ahí es justo donde salta al mundo fantástico y la historia cambia para ser fábula. Como en un Hansel y Gretel moderno en el que terminasen en el Departamento de Niños Perdidos, y allí como si se tratara de un mundo paralelo, habitasen las brujas, y el bosque, y resultara una novela en la que se salta de la realidad a la imaginación que nos hace soñar, correr o temblar en mundos de buenos y malos y faunos y cementerios. Lo acompañamos en su búsqueda de camino a casa mientras observamos a un niño que crece para ser un adulto.
     La segunda parte del libro está protagonizada por Franz ya adulto, echa la vista atrás y lo conocemos sin poder evitar pensar que tal vez siga perdido y esté buscando el camino para encontrarse. Dota de este modo a la historia de un nuevo matiz, convirtiendo el libro en una de esas novelas cuyo significado cambia dependiendo de quien la lea. Una de esas que siempre digo dan para grandes ratos de conversación.

     Siempre he envidiado la capacidad imaginativa de los escritores para crear mundos en la que sumergirnos. Nunca se me había ocurrido pensar que eran como niños en sus mundos imaginarios. Hasta hace unos días que me puse con esta lectura y entré sin problemas en esos Territorios Asombrosos.

     Hoy vengo con una historia creativa, con una novela tal vez iniciática, con un cuento para adultos, una reflexión, un viaja a Fantasía.Vengo, sobre todo, con una aventura que me ha gustado leer en la que he descubierto, no sólo una  historia poco habitual, sino a un David Cameo que se aleja mucho de aquel Pablo Tusset.

     "Los escritores son como niños perdidos."
     David Cameo

     Y vosotros, ¿con qué libro comenzáis la semana?

     Gracias

viernes, 27 de junio de 2014

El Don. Mai Jia




     "El hombre que salió de Tongzhen en 1873 a bordo del pequeño transbordador negro para ir a estudiar al extranjero,era el miembro más joven de la séptima generación de una conocida familia de comerciantes de sal: los Rong, de Jiangnan."

     Mira que leo sobre libros, y veo libros... pero un día llego a la librería y me encuentro una torre de libros que no me suena de nada. Así que, gracias a la tecnología, miro allí mismo a ver qué me dice google... y google me dice: A casa. Con libro. Ya. Por eso, hoy traigo a mi estantería virtual, El don.

     Conocemos a Rong Jinzhen desde el momento en que nace. De hecho al nacer se queda huérfano debido al tamaño anormalmente grande de su cabeza. Con una llegada al mundo así y además con su procedencia, nadie podía imaginar que bajo una apariencia de niño autista, se ocultaba un genio matemático. Ser descubierto cambiaría su vida, por mucho que su tutor no quisiera, y Jinzhen se vería ahora tutelado por otro gran matemático y reclutado después para el departamento de criptografía.
     Y sin embargo tendréis que esperar unas cuantas páginas antes de llegar a conocer a Jinzhen.

     Esta novela, auténtico fenómeno literario fuera de nuestras fronteras desde su publicación, incluso en China país de procedencia del autor en el que además ha conseguido el galardón literario más prestigioso, me ha cogido desprevenida. Y no sólo porque en el momento de verla en la librería no me sonase, sino también por su concepción. Visto el argumento puede parecer una simple novela de espionaje, sin embargo es mucho más que eso. En primer lugar el autor nos adentra en la historia de una forma que parece seguir la tradición oriental de recordarlos antepasados de las familias. Vamos haciendo un recorrido por la familia y sus lazos de unión con las matemáticas y aprovecha así para introducirnos un colorido y unos conceptos como la interpretación de sueños, que tienen mucho de tradicional.

     La historia, más que una novela trepidante a las que ya podemos estar acostumbrados y en las que vamos con la lengua fuera entre las páginas, es una historia de personajes. A quienes realmente conocemos y tratamos es a quienes la pueblan, y principalmente a su protagonista. Parándose en los detalles vamos descubriendo sus obsesiones, su aislamiento, conscientes de la posibilidad de que se rompa e interesándonos casi más por él que por su trabajo (y eso que la cartografía me parecía un tema harto interesante). Pasamos por su vida observando todo como si pudiéramos desentrañar también algún tipo de código.

  En su conjunto me he encontrado con una novela muy diferente a lo habitual, marcada por la procedencia del autor, bastante minuciosa y que se disfruta despacio. De hecho me ha durado más de lo normal.

     Como comento a lo largo de la entrada, me he encontrado con una historia marcada por trazos orientales, y eso para mi muchas veces es un atractivo, la curiosidad por ver y conocer. Y a vosotros, ¿os atraen las ambientaciones o los libros de culturas diferentes a las vuestras o se os antojan extraños?

     Gracias

     Hoy os dejo el book trailer:


jueves, 26 de junio de 2014

Todas las historias de amor son historias de fantasmas. D. T. Max




     "En el momento de su trágico suicidio en septiembre de 2008, David Foster Wallace era el escritor más destacado de su generación, el que había abierto el camino más novedoso y al que los demás, de forma directa o indirecta, tomaban como guía."

     Tengo en casa un estante dedicado a biografías. Es, casi con total seguridad, mi estante más personal ya que si compro una biografía suele ser porque me atrae la persona de la que trata, no es un género en el que entre "por probar". Hoy traigo una de ellas a mi estantería virtual, se trata de Todas las historias de amor son historias de fantasmas. Una biografía de David Foster Wallace.

     Supongo que todos los lectores tenemos un puñado de escritores que nos atraen poderosamente. David Foster Wallace tal vez ha sido de los últimos en conseguir que sus seguidores se contasen tanto por su obra como por su propia personalidad. De este modo, cuando en septiembre de 2008 se colgó en el porche de su casa, muchos fuimos los que contuvimos el aire esperando... en realidad no sé qué esperábamos.
     David Foster Wallace nos ha dejado varias novelas, ensayos, cuentos... pero siempre que se habla de él, nos viene a la cabeza La broma infinita, es inevitable. Y por eso también la encontrarnos este libro lleno de referencias a dicho título y de pequeños detalles personales que luego pudimos leer en él convirtiendo esta biografía, al menos a ratos, en una suerte de homenaje a su broma.

     Ahora debería de decir que en este libro conocemos a Wallace. Y es cierto que descubrimos el motivo de sus perennes pañuelos, que nos hablan de timidez, miedo al rechazo, adicciones, Alcohólicos Anónimos, problemas de adaptación, obsesiones, nervios... nos descubren a un hombre que es como un caleidoscopio de fantasmas dispuestos a atormentarlo y ni aún así nos sentimos apenados. Simplemente nos fascina. Y descubrimos el eco de sus fantasmas en sus obsesiones a lo largo de su obra, la televisión, el aburrimiento, el sistema, el capitalismo... y comprendemos la fascinación que provocaba. Ese punto de anormalidad condensado en mil manías que hace que no apartemos la vista de su persona, exactamente igual que muchos caímos rendidos a su obra.

     Este libro que comienza hablando de las reacciones a la muerte de Wallace, no va dirigido únicamente a quienes leyeron su obra (aunque leerlo puede ocasionar unas tremendas ganas de acudir a ella), y eso es precisamente lo bueno. Nos permite acercarnos a un niño normal, un estudiante brillante, y un hombre torturado por sus fantasmas, y de este modo conocer al que ya es uno de los grandes nombres de la literatura contemporánea. El autor, que no conoció a Wallace salvo por verlo una vez en persona, se documenta de forma minuciosa hablando con amigos y parientes y teniendo acceso a materiales inéditos, cartas y entrevistas. De este modo, consigue que con este libro el lector se sienta como una suerte de amigo imaginario del desaparecido escritor. Como si pudiéramos ir a su lado, como el mejor de sus amigos (y tal vez el único) al que nadie puede ver.

     He disfrutado mucho de esta lectura, por eso a sabiendas de que me estoy repitiendo, insistiré en que no es una biografía para fans, sino para cualquiera que sienta curiosidad por una de las voces literarias contemporáneas.

     Y vosotros, ¿os animáis a leer biografías alguna vez?

     Gracias

     PD. No me resisto a poner la primera cita que aparece en el libro sobre una fotografía de Wallace:

     "Lo que pasa por dentro es simplemente demasiado rápido y enorme y completamente interconectado para que las palabras consigan algo más que apenas esbozar los contornos de como mucho una parte diminuta de ello en cualquier momento determinado."
     El neón de siempre
     David Foster Wallace

martes, 24 de junio de 2014

El paso de la hélice. Santiago Pajares




   " David llevaba tanto tiempo esperando solo en la mesa del restaurante que comenzaba a sentirse incómodo. Rodeado de parejas que celebraban cenas románticas, se dedicaba a darle vueltas al móvil y beber a pequeños sorbos su vino blanco. Había llamado a Leo Baela tres veces sin respuesta, y las continuas visitas del maître preguntando por su acompañante le estaban crispando los nervios."

     Hoy traigo un libro que fue publicado en 2004 con un éxito que se medía más en la satisfacción de los lectores que en el número de ejemplares vendidos. Rescatado de las garras del olvido por Destino, sin haber perdido frescura, traigo a mi estantería virtual, El paso de la hélice.

     Conocemos a David, un editor que recibe de su jefe encontrar al autor más famoso de su editorial, para así poder publicar el siguiente título de una saga comenzada con La hélice. Lo necesita o toda la editorial puede ir al traste y el misterioso autor parece haber desaparecido. Por eso lo envía a un pueblo del Valle de Arán en el que acaso resida Thomas Maud. Y allí lo acompañamos buscando escritores escondidos y manos con seis dedos mientras mira de reojo a su mujer.
     Y también conocemos a Fran, un joven drogadicto que lee el libro y, de algún modo al hacerlo algo hace "click" en su cabeza y decide desengancharse y cambiar su vida. Junto a él haremos un terrible viaje al mundo de las drogas y también al de la superación.

     Menuda sorpresa ha sido este libro. Una historia sobre un hombre que se juega su seguridad por encontrar a un escritor que no quiere ser encontrado. Un escritor que consigue una obra que hace a la gente replantearse cosas, cambiar...y que lo hizo con millones de lectores y sigue prefiriendo el anonimato.Y una demoledora visión de los jóvenes que se enganchan a las drogas. Todo eso es el libro que os traigo, y también habla de inseguridad, miedo a la soledad, a la edad, de lealtad... muchos son los ingredientes que combina este autor entre historias inventadas y algún que otro demonio interior.

     La historia está contada de una manera fresca y sencilla que te permite pasar las páginas sin apenas darte cuenta y sonreír incluso cuando te topas con personajes que, leyendo la famosa obra que busca el protagonista, no son capaces de cerrar el libro. Porque eso es justo lo que nos pasa. Primero movidos por la curiosidad, por ver si nos van a desvelar la trama de tan fantástica historia,luego conmovidos por hombres sencillos que se agarran a lo que les da la vida, o por escenas inolvidables de árboles tallados (hay un momento en que nos hablan de un bosquecito ligado a las personas que me pareció particularmente hermoso, casi poético, y que no desvelaré el motivo para no privaros del placer de descubrirlo). El narrador consigue además que visualicemos las escenas, las torpezas, el calor de las relaciones fraguadas en entornos pequeños y las confianzas depositadas sin necesidad de extenderse en descripciones.

     Y al final... al final las cosas encajan de una forma casi natural. No busca sorprendernos como tampoco lo hizo durante el resto de la trama, pero el engranaje se mueve despacio y, personalmente, me dejó con una sonrisa en los labios. ¿De satisfacción? Puede, pero también de complicidad. Y es más que posible que esa sonrisa sea la responsable de que vaya a recomendar este libro a muchas personas a lo largo del verano. Y también, por qué no admitirlo, el motivo para buscar más obras del mismo autor.

     Preguntan en El paso de la hélice si un libro puede cambiarte la vida.Yo creo que sí. Por su lectura, por la forma en que nos llega o el modo en que lo dejamos ir, por quien lo presta o lo recibe, por los ratos que pasamos comentándolo. Quien sabe... incluso puede vayamos leyéndolo y, por no mirar, nos caigamos encima de esa persona especial.

     Y vosotros qué me decís, ¿puede un libro cambiarnos la vida?

     Gracias

lunes, 23 de junio de 2014

Mañana todavía. Doce historias para el siglo XXI.




     "En 2014, treinta años después de cruzar el 1984 imaginado por George Orwell, las distopías están de actualidad. Por un lado, se ha producido un boom del género en su vertiente juvenil, auspiciado sin duda por el éxito de la trilogía de Suzzane Collins Los juegos del hambre. Por otro, la crisis económica y la desafección política, con su consiguiente desconfianza hacia el futuro, han alimentado una mirada pesimista, y al mismo tiempo admonitoria, que encaja perfectamente con las bases del género. Las cosas aún podrían ir peor, parece que queremos decirnos, no se sabe si para evitarlo o para prepararnos."

     Así comienza el magnífico prólogo a estos relatos escrito  por Ricard Ruíz Garzón. Ante un comienzo así, cuando uno echa un ojo a este libro...no le queda otro remedio que acabar comprándolo, por eso, hoy traigo a mi estantería virtual, Mañana todavía.

     Esta vez es un libro de relatos con un tema común: son distopías. Cada relato está escrito por una pluma diferente, y así encontramos a Laura Gallego, Emilio Bueso, Elia Barceló, Juan Jacinto Muñoz Rengel, Marc Pastor, Félix J. Palma o Rosa Montero entre otros. Cada uno con sus formas, cada uno con su estilo, pero todos con el denominador común de hacernos partícipes de un futuro, de un nuevo orden social en nuestro mismo planeta y... que no lo veamos tan lejano.

     Tengo que reconocer que he disfrutado y mucho de esta lectura. A momentos me estremecía pensando en el poder de las redes sociales y lo que pueden suponer en un futuro no tan lejano, o me veía en un mundo que iba a descubriendo girado del nuestro, o recordaba esas caravanas del lejano oeste... pero con una pequeña diferencia: el calentamiento global. He visto por ojos ajenos, descubierto chips, intentado diferenciar a inteligencias artificiales de las personas y he recordado el placer de la lectura. Porque también he encontrado alusiones a la lectura en varios relatos, al avance al modo, a las formas, al lenguaje... y ha sido una grata sorpresa añadida.

     Soy consciente de que el relato es un género que a muchos os echa atrás pero seamos justos, condensar una historia en apenas un puñado de páginas y que no necesitemos más es realmente un trabajo asombroso. Y poder parar una lectura a intervalos más cortos sabiéndola terminada para zambullirnos directamente en otra y luego obtener una visión de conjunto es un placer añadido. Por eso no puedo dejar de recomendaros que os acerquéis al género. Y este es un muy buen ejemplo.

     Hoy os invito a soñar con futuros inciertos tan imperfectos como el presente que nos toca vivir. Otro orden, otra sociedad, el mismo mundo, las mismas ciudades y poblaciones que ya conocemos, para que nos podamos sentir un poco como en esa escena archiconocida en la que las ruinas de una ciudad destapaban que no era otro planeta el que estaba dominado por los simios. Ahora os pondría la definición de distopía.... pero como bien dice Ricard en el prólogo, la RAE aún no incluye su definición. Así que os toca a vosotros internaros en ellas.

     Y ya que hemos hablado de relatos, decidme, ¿os influye que un libro sea de relatos para llevároslo a casa?

     Gracias

viernes, 20 de junio de 2014

Fuego blanco. Douglas Preston & Lincoln Child




     "30 de agosto de 1889
     El joven doctor se despidió de su esposa en el andén de Southsea, embarcó en el expreso a Londres de las cuatro y cuarto y llegó tres horas más tarde a Victoria Station. Abriéndose paso entre el ruido y el bullicio, salió de la estación y paró una calesa."

    Llevo años siguiendo la trayectoria de Pendergast. Un personaje carismático que es viejo conocido de millones de lectores: figura alta, ropa negra, piel pálida, pelo blanco y ojos grises con un acento casi dulce que trabaja para el FBI resolviendo casos imposibles. Cuando me enteré de que iba a salir un libro nuevo de la saga, marqué el día en el calendario. Por eso, hoy traigo a mi estantería virtual, Fuego blanco.

     Corrie Swanson estudia en la Universidad John Jay de Criminalística. Esta joven, protegida de Pendergast, es una mujer impulsiva e inteligente que decide elegir como proyecto para una beca el caso sucedido hace años de unos mineros devorados por un oso y estudiar así sus huesos para analizar sus lesiones. Lo que fuera una mina hoy es una ciudad de alto standing dedicada al esquí y no parece hacerles ninguna gracia que esta joven llegue a remover el pasado. La primera medida disuasoria es meterla en prisión, así que su protector deberá de ir a echarle una mano mientras comienzan a arder casas en esta pequeña ciudad... con sus residentes dentro.

     Lo primero que hay que señalar cuando se trata de una saga es si el libro puede leerse de forma independiente: bien, en este caso sí. No desarrolla una trama personal paralela al asesinato que nos pida un conocimiento previo y el no habernos acercado nunca a estos autores no hace que se nos escapen hilos pese a ser el volumen número 13 de dicha saga. El único riesgo es que os guste y queráis leerlos todos. Sé de lo que hablo, a mi me pasó...

     Pendergast es un personaje carismático rodeado de enigmas que resulta muy atractivo. Por si eso fuera poco, nos encontramos con una curiosa cena a la que acuden gigantes de la literatura hace más de un siglo, y buscamos el motivo de ese salto en la historia: lo hay, en el caso de estos autores siempre hay un motivo. Y mientras buscamos el motivo disfrutamos con la anécdota: la confidencia recibida por Doyle que de alguna forma lo dejó marcado. Y de un entorno en las Montañas Rocosas al que yo puse las calles y habitantes de Innsbruck desde casi el primer momento.
     Todo esto es lo que nos encontramos para aderezar un par de misterios cruzados que son conducidos con una tremenda agilidad por parte de los autores. Hay fuego, muertos del pasado que desvelan secretos y muertos en el presente que tal vez escondan también algún secreto. Literatos, policías locales, agentes especiales, militares retirados y también caciques locales. No faltan ingredientes en este novela para despertar la nuestra atención e interés desde las primeras páginas.

     Literatura de evasión, de entretenimiento, en la que lo que se busca es que el lector se quede "cinco minutos más" y en mi caso logra que deje de mirar el reloj. Un ritmo que va en aumento a medida que avanzamos páginas y un lenguaje que huye de tecnicismos o grandes parrafadas que puedan ralentizar la acción, son el resto de los ingredientes de una novela que me ha durado una tarde.

     En fin, que me engancho a sagas. Como todos, supongo, y lo hago consciente de sus virtudes y sus defectos. Así que decidme, ¿hay alguna saga a la que restéis enganchados?

     Gracias

jueves, 19 de junio de 2014

La transmigración de los cuerpos. Yuri Herrera




     "Lo despertó una sed  lépera, se levantó y fue a servirse agua pero el garrafón estaba seco y del grifo escurría nomás un hilo de aire mojado. Miró con rencor el tercio de mezcal sobre la mesa y sospechó que ése iba a ser un día horrible. No podía saber que ya era, desde hacía horas, verdaderamente horrible, mucho más que el infierno íntimo que se había procurado a tragos."

     Y cuando uno lee un título así se descoloca y no tiene claro lo que va a encontrar entre sus páginas., Ya lo había hecho el autor con títulos anteriores, y ahora repetía. Así que tenía que traerlo, era casi imperativa su lectura. Por eso, hoy traigo a mi estantería virtual, La transmigración de los cuerpos.

     Conocemos a El Alfaqueque, un hombre de esos que dicen con labia, de los que manejan las palabras y entrar y salir de barrios bajos y mediar entre bandas que nos pondrían los pelos de punta. En mitad de una epidemia... o en mitad de un asunto amoroso basado más en carne que en espíritu, se ve empujado a hacer de improvisado negociador entre dos familias. Cada una tiene el hijo de la otra y han de intercambiarlos, aunque sea muertos.

     Es curioso como se puede decir la palabra "epidemia" y que no sea la protagonista de la historia, sino la excusa para el aislamiento. Una ciudad en una situación extrema contada por un hombre de la calle cuyo mayor y mejor arma es la palabra y lo sabe, y adquiere así un tono casi irónico, como aquel que está ya de ida y vuelta de casi todo. De este modo entramos a ver como la usa para ligarse a su vecina, dejando al lector que piense que "no es interesante" y entonces gira dando un salto mortal y nos deja caer en la verdadera historia: el intercambio.
     Dos familias, una rivalidad, secretos y un punto intermedio necesario para lograr un fin. Y en ese punto se coloca nuestro protagonista para intentar hacer lo que mejor sabe: mediar.

    Casas cerradas, miedo, podredumbe y decadencia son el entorno en el que le toca desarrollarse a esta historia que, una vez superadas las primeras páginas y el uso de algunas palabras en mexicano que nos pueden descolocar, disfrutamos hasta la última letra. Reflexiones, pensamientos, palabras... porque estamos ante un libro cuya historia trata de la palabra. Y que se disfruta con cada una de ellas.
   
     Yuri Herrera: un descubrimiento ya confirmado.

      Antes de que empiecen a surgir listas por todas partes decidme una cosa, ¿sois de los que planeáis las lecturas vacacionales?

     Gracias

     La gente toda es como estrellas muertas: lo que nos llega de ellas es distinto de la cosa, que ya ha desaparecido o ya ha cambiado, así sea un segundo después de la emisión de luz o de la mala obra.
La transmigración de los cuerpos