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sábado, 4 de octubre de 2014

Entrevista a Nieves Abarca

A nivel personal no puedo evitar pensar en la dificultad de escribir un libro a cuatro manos y dos cabezas. Siempre me resulta llamativa la capacidad de unión que tienen que tener sus autores para logar una historia compacta. Justo como en el título que os comentaba ayer. Por eso me pareció particularmente interesante acercarme a sus autores y preguntarles sobre el tema. Así que conozcamos mejor a Nieves Abarca, coautora de El hombre de la máscara de espejos.
     Nieves Abarca, estudió Historia del Arte en la Universidad de Santiago de Compostela y obtuvo un máster en Periodismo por la UOC. También posee estudios de anatomía patológica y medicina legal, especializándose en perfiles criminales. Colaboradora habitual de revistas y medios de divulgación cultural, es funcionaria de carrera y ha pasado más de diez años destinada en un cuartel de la policía.

     Ha publicado junto a Vicente Garrido las novelas Crímenes exquisitos y Martyrium.


     - La primera pregunta es sencilla; ¿cómo surge el proyecto de comenzar a escribir juntos?,¿os dividís las partes del libro? Me resulta muy llamativo que no se noten saltos, no se percibe la existencia de cuatro manos.
     - Vicente tenía muchas ganas de escribir una novela. Yo tenía muchas ganas de escribir una novela. Lo comentamos, comenzó como un juego, pero pronto nos dimos cuenta de que aquello se nos iba de las manos. Nos dividimos partes, aunque lo reescribimos todo una y otra vez para imitarnos el uno al otro, en cierto modo es como si fuéramos nuestros propios negros.
      - ¿Es difícil poner en común una trama tan compleja como puede ser la vuestra y no rozar? cotilleando un poco... ¿hay alguno que sea un poco más discutidor que el otro?
     - Casi no discutimos, aunque suelo ser yo la más "rabuda" en las discusiones. Al final Vicente saca a relucir sus mañas psicológicas y suele ganar siempre.
     - Cambio de editorial a una mayor, enhorabuena: ¿cómo se enfrenta uno a un cambio de editorial cuando ve la luz el primer título en el nuevo sello?¿Realmente hay más nervios o más confianza en números y promociones?
     - Yo siempre lo comparo con el jugador de fútbol que empieza en un equipo pequeño y es fichado por un equipo grande. Muchos nervios, mucha ilusión y responsabilidad (parezco realmente futbolista) y la posibilidad de llegar a mucha más gente.
     - ¿Existe el miedo a "estar a la altura"?
     - Creo que en nuestro caso no, porque Vicente ya ha escrito muchos libros, está acostumbrado a la exigencia, y yo tengo una enorme confianza en nuestras historias. Con sinceridad, creo que lo están.
    - La novela es estupenda, una tercera parte de una saga que para muchos será la primera porque, ¿se puede leer de forma independiente?
     - Por completo. Es una saga, los personajes viven una aventura distinta cada vez, y en este libro la aventura es nueva. Es cierto que hay detalles de los otros libros, pero es inevitable: la historia de los personajes labra su personalidad actual. Pero hemos sido cuidadosos para que se pueda leer de forma independiente y sin spoilers de los libros anteriores.
     - Llama la atención el cuidado de los perfiles, de los escenarios, de las actitudes, ¿cuánto hay de lo que pueden haber visto los autores en sus profesiones?
     - Una función del género negro es, precisamente, hacernos reflexionar sobre la violencia que puede surgir en diversas situaciones, a cargo de personas inesperadas. Por su trabajo, está claro que Vicente ha tenido acceso de primera mano a auténticos monstruos, y así se entiende que nos apoyemos en unas experiencias reales que otros escritores sólo pueden imaginar. Y creemos que eso se nota.
     - Viendo los prismas que tienen todos los personajes, el cuidado de poner las sombras en su justa medida a cada uno y la enorme cantidad de guiños que hay en vuestra novela, cualquier lector se pregunta el trabajo que hay detrás, ¿cuánto tiempo lleva perfilar una novela como El hombre de la máscara de espejos?
     - En realidad nos tomó un año el escribirlo, pero mucho de ese tiempo se invirtió en documentarnos, aunque también se trataba de encajar en la historia algunas de nuestras grandes aficiones, como el cine expresionista y la literatura gótica, que siempre nos acompañó en nuestra formación como lectores.
     - ¿Puedes dar alguna pista de obras o autores que los lectores podemos buscar en sus páginas?
     - Borges, Friz Lang, Valdés Leal, Cocteau, Orson Welles, Murnau, Argento, Poe... mucho cine y mucho arte acompañan a Valentina y a Sanjuán en su periplo negro.
     - ¿Cuánto hay de los autorees en Valentina Negro y Javier Sanjuán?
     - En realidad son dos personajes literarios, pero sin duda hay aficiones y actitudes de ambos que están en estos personajes. Nosotros lo dejaríamos ahí.
     - ¿Cómo los describirías en una sola frase?
     - Valentina es valiente y esforzada, con un profundo sentido del deber, insegura en realidad porque su nivel de exigencia es muy alto; tampoco le resulta fácil compatibilizar su vida profesional con la personal.
     Sanjuán ama su trabajo, pero al mismo tiempo tiene una empatía muy destacada, por lo que no es un fan de las historias truculentas. Como Valentina, en cierto sentido está solo, y le cuesta abrirse por completo a las relaciones amorosas que supongan un compromiso pleno.
     - Y la última pregunta es un clásico, más para mi que para el resto de lectores lo reconozco. ¿Qué estás leyendo?
     - Estoy con Nos vemos allá arriba de Lemaitre, Crónicas romanas de D Annunzio y la biografía de Jim Thompson Arte Salvaje.
     - Muchísimas gracias por tu tiempo.

     Tengo que dar las gracias a Nieves, una mujer estupenda de verdad y, como no, a todos los que os pasáis por aquí a diario a leer o comentar las publicaciones.

     Bibliografía:
     - Crímenes exquisitos
     - Martyrium
     - El hombre de la máscara de espejos

     PD. Os recuerdo que sólo queda una semana para apuntaros al sorteo de la galerada firmada Secretos del Arenal. Podéis tener más información pinchando aquí.

viernes, 3 de octubre de 2014

El hombre de la máscara de espejos. Vicente Garrido y Nieves Abarca




     "Andrea salió de su escondrijo detrás del enorme hórreo de piedra, caminó hasta la verja y movió con cuidado la puerta. Apenas miró hacia atrás, temerosa de que alguna profesora o incluso la portera del colegio estuviese mirando en aquel justo momento. Con rapidez, casi con pánico a que su huida fuese descubierta y sin atreverse a cerrar la verja, corrió unos metros camino abajo, apretando los libros contra su abrigo azul marino."

      Tras leer Crímenes exquisitos y Martyrium me picó la curiosidad por leer al dúo de autores que se habían unido en las novelas, así que decidí picotear un poco por separados con algún relato o libro escrito de forma individual. Lo que si tenía claro es que si se volvían a unir para escribir otro título, no podía faltarme. Por eso, hoy traigo a mi estantería virtual, El hombre de la máscara de espejos.

     La inspectora Valentina Negro no descansa, tras un caso que casi le cuesta la vida está inmersa en la caza de un terrible pederasta llamado el Peluquero. Será durante su captura cuando amenace con perder el control de sus emociones y también este momento en el que comiencen a aparecer cadáveres. Mutilaciones, simbolismos, chicas desaparecidas y películas snuff serán la marca del nuevo caso en el que Valentina Negro y Javier Sanjuán tendrán que colaborar estrechamente.

     Como siempre, aclarar en primer lugar que, si bien lo ideal es leer las novelas en orden, este título o cualquiera de los otros dos pueden ser leídos de forma independiente ya que son autoconclusivos. Si soléis pasar por aquí sabréis que para mi es algo importante, puesto que no siempre estamos dispuestos a volver atrás cuando lo que nos ha llamado la atención es la última publicación. Aunque tras leerla hayamos caído rendidos y decidido empezar por el principio.

     Explicado esto, me he encontrado una vez más con una novela francamente ambiciosa. En ella, y aprovechando cada página de su extensión, los autores tratan temas como la violencia, el poder o el sexo mostrándonos ambientes tan llamativos como espeluznantes. Busca y creo que logra, no caer en los viejos clichés de la novela negra, ya desgastados desde su punto de partida, y nos deja una pareja protagonista perfectamente dibujada, a la que imprime un carácter propio. En este caso, tanto Valentina como Javier se antojan cercanos al lector, bastante lejos de la imagen del detective acartonado que juega con su pose de maldito. Se trata en cambio de una pareja joven, con sus filias y sus fobias y también las muescas que les va dejando una trayectoria unida al crimen, por la que es fácil sentir una cierta simpatía sin que para eso nos tengan que relatar sus vidas privadas. La atmósfera es otro de los puntos cuidados al detalle. Tanto es así, que si tuviera que decir un rasgo sobresaliente en este libro sería el realismo que destilan sus páginas. Juega, y mantiene un notable equilibrio, a hacernos partícipes visualmente de aquello con lo que se encuentran sus personajes. Para ello usa descripciones frontales en las que tampoco se extienden demasiado, pero que recogen los datos más llamativos perfilando el resto. De este modo, pese a lo terrible de algunas de las situaciones: mutilaciones, asesinatos, determinado tipo de prácticas sexuales, no tenemos la sensación de que los autores se regodeen en el horror. Se limitan a mostrarnos lo que sucede sabiendo que van a provocar en el lector reacciones similares a las que leemos desencadenan en algunos de sus personajes al ser testigos de ello.
     La trama es compleja, no puede ser de otro modo para conseguir llenar más de 500 páginas sin que decaiga el ritmo, y hayamos guiños y referencias directas a la pintura, literatura o el cine. Eso convierte el libro en una entretenidísima historia que nos arrastra de ciudad en ciudad por sus páginas sin apenas darnos cuenta, hasta un final más que satisfactorio en el que procuran no dejar huecos en el tremendo puzzle que han ido presentando y que a mi me duró, tengo que confesarlo, dos tardes.

     Un título que demuestra que para encontrarnos novelas negras no necesitamos salir de nuestras fronteras. Si aún no habéis leído nada de este dúo, os recomiendo que no esperéis más, El hombre de la máscara de espejos es una fantástica opción.

     Lo cierto es que la novela negra es un género en franca expansión al que tarde o temprano nos acercamos todos los lectores. Y vosotros, ¿sois lectores de novela negra?

     Gracias


miércoles, 2 de abril de 2014

Crímenes exquisitos. Vicente Garrido y Nieves Abarca




     "La furgoneta blanca subió lentamente con las luces apagadas por la estrecha carretera que llevaba al estanque de los patos. Eran las cuatro de la mañana. Todo estaba en completo silencio. De rato en rato, apareciendo tras alguna nube solitaria, la luz de la luna menguante iluminaba de forma muy tenue todo el parque, dándole un aspecto fantasmagórico al reflejo en las aguas verdosas."

     Llegas a una librería, pongamos Molist, y te recomiendan libros. Uno, el que traigo hoy. Miro la cubierta y recuerdo que ya lo tengo... y que aún no lo he leído. Así que cuando regreso a mi casa me pongo a ello. Me gusta, y al investigar siento que soy el último mono en leerlo... lo comento en un grupo de lecturas y deciden saltarse la conjunta para ponerse con él. Les gusta, les encanta. Al menos para entonces ya lo he leído. Pero ahora viene la duda, ¿qué digo que no hayan contado? Bien, en eso estamos. Hoy traigo a mi estantería virtual, Crímenes exquisitos.

     Conocemos a Valentina Negro y a Javier Sanjuan, inspectora de policía y criminólogo respectivamente. Y tenemos dos cuerpos con espectaculares puestas en escena, uno en Londres y otro en La Coruña. Valentina se encarga del caso de La Coruña y junto a Sanjuan unirá hilos en una apasionante trama en la que no faltan la corrupción o la trata de blancas y en la que tendrán mucha importancia Lua y Anido, periodista y fotógrafo.

     Estamos ante una novela que, de entrada, ya rompe con unos cuantos puntos habituales en estas historias: para empezar está escrita a cuatro manos, algo que siempre me llama la atención y que considero un riesgo, además su extensión es notablemente superior a lo habitual en las novelas del género negro y como broche os diré que si buscamos a un detective maduro, cansado y desgastado... no estamos en el lugar adecuado. De hecho y como si los autores reivindicaran el derecho a no usar al viejo sabueso, uno de los rasgos más repetidos de la protagonista del libro es su físico despampanante. Reconozco que me sonreí un par de veces con ello, ya que soy de las que suelen quejarse de los primeros, repetidos hasta el punto de parecerme desgastados al minuto de conocerlos.

     La novela, ambiciosa desde sus primeras páginas, nos introduce en un mundo que procura mantener un pie apoyado firmemente en la sociedad actual. Así, sin despistarse nunca la trama principal, irán apareciendo hilos que abriéndose como tentáculos. Nos sumergirán en un mundo en el que existe la corrupción a todos los niveles, hay trata de blancas, fraudes, prostitutas y sexo. De este modo el lector verá como la historia, y las páginas del libro, avanzan tan rápido como crecen sus ganas de conocer el desenlace. Un desenlace que  no solo está bien llevado, sino que además pone una guinda cuando ya no lo esperamos y que, tengo que decir, ha convertido esta parte en una de mis favoritas de la historia.

     Unos personajes sólidos, tanto los principales como los secundarios, completan esta novela que no pierde su negro color en ningún momento y la que os recomiendo acercaros. Añado, finalmente, que uno de los puntos más criticados ha sido la lista de marcas de ropa que aparecen en la historia. Bien, personalmente no me ha molestado, quizás porque ya lo viví con Patrick Bateman, y creo que forma parte de la puesta en escena de la novela a la que uno se acostumbra e medida que avanza.
     Comenzaba diciendo que los libros escritos a cuatro manos me parecían complicados, ya que muchas veces había desuniones. En este caso no es así y no soy capaz de distinguir si se han dividido las partes, o ha sido una única pluma la que ha dado la forma final a la historia para conseguir la homogeneidad que tiene. Pero me ha gustado, y tras leerla y recordando alguna de las frases que he leído a Nieves Abarca en las redes os puedo asegurar algo: es una novela negra, negra. Nada de negro mezclado con rosa palo.

     Muchas veces hemos hablado aquí de la extensión de los libros y de lo difícil que resulta que una historia no decaiga cuando se supera un determinado número de páginas. En este caso os puedo asegurar que el ritmo de lectura fue de menos a más.
     Y vosotros, ¿os sentís intimidados por los libros cuya extensión supera lo habitual?

     Gracias