"Cuando empecé Carrie me habían cogido de profesor de lengua en la localidad cercana de Hampden. El sueldo estipulado eran 6.400 dólares anuales, cantidad que parecía inconcebible después de la lavandería y su 1,60 dólares por hora. Si yo hubiera hecho cálculos, incorporando las horas de reuniones y correcciones de exámenes, me habría dado cuenta de que era una suma más que concebible, y de que nuestra situación era más grave que nunca.
A finales del invierno de 1.973 vivíamos en Hermon, pequeña población al oeste de Bangor, y nuestra casa era una caravana doble."
Después de "nosecuantas" entradas me he dado cuenta que he ido recomendando a unos y otros durante mucho tiempo este libro. Es normal, un poco por su culpa me puse de nombre Mientrasleo, soy una persona bastante básica para estas cosas y me dije Mientras escribo dice un autor, Mientras leo, el lector. Además el libro es de un autor prolífico del que puedo decir haber leído casi todo y no sólo eso, sino que me gustó mucho.
Hay que decir que Stephen King siempre ha renegado de los libros que aconsejan sobre la forma de escribir y, aún así, sucumbió a la propuesta de elaborar uno él mismo. No está enfocado a un público concreto, sirve tanto a quien escribe como a quien lee pasando por aquel que, por ser fan de King, recoge todo fruto salido de su pluma. Y así, este título no demasiado publicitado, se ha ido convirtiendo en un libro conocido bajo la superficie de la publicidad, que va llegando a las librerías primero por petición expresa y luego, al ver que se repite esa petición, en pequeñas remesas que se van agotando incansablemente.
Es un libro que destila sinceridad, Stephen King nos invita y acompaña por su vida, fielmente ligada a la creación literaria, y, de paso, nos reflexiona sobre lo que a él le ha servido o no para madurar como autor. Divide para ello el libro en tres partes. La primera y la última son más autobiográficas; nos cuenta sus primeros recuerdos, su época en el periódico escolar y el lento ascenso en el mundo literario y su vida de pareja sin quitar ninguno de esos detalles que a uno le gustaría olvidar. Nos cuenta también sus comienzos, su caída en el alcoholismo, las drogas, su accidente casi mortal y su parón como escritor, algún momento duro de su vida familiar... y, en algunos casos, las experiencias que sacó de ello para sus siguientes libros. El segundo capítulo sería el cargado de dar consejos. En él propone una serie de ejercicios bastante divertidos de intentar. Orienta un poco al lector en la redacción, la importancia de las visiones que se muestran de una historia, y en la credibilidad de lo que se está contando. Lo cual, dicho por alguien que crea en sus obras terroríficas arañas-payaso, es muy de tener en cuenta.
No pretende adoctrinarnos ni nos parece un manual de aprendizaje, sino una lectura amena que nos acerca tanto al autor como al concepto de escribir a través de una historia interesante, que es la biografía de King. Cabe resaltar que su ascenso en el mundo editorial fue progresivo y que lo vemos pasando por muchas fases, con libros que hoy son reconocidos, y la facilidad con que nos lo va explicando que hace que, en muchas ocasiones, tengamos la sensación de estar escuchando la historia de boca de un amigo al que hemos encontrado en uno de esos días en que se siente elocuente.
Un libro recomendable para lectores y autores que a mí, personalmente, me pareció todo un descubrimiento. No sabía que podía encontrarme a este otro Stephen King, tan alejado de sustos y mónstruos como puedo estarlo yo en mi vida cotidiana. Y es que... a veces no viene mal verlos un poquito más de cerca.
Gracias
Qué mejor valoración de esta obra que la que hizo el propio King cuando dijo que sería recibido por la crítica "como si la puta del pueblo quisiera enseñar modales a las señoras decentes", aunque luego, entre sus páginas aludiría a la crítica sentenciando con un "no tiene mayor importancia".
