lunes, 12 de septiembre de 2011

La pasión turca. Antonio Gala.





     "Este libro contiene la vida -fragmentos de la vida- de Desideria Oliván. Está compuesto por cuatro cuadernos y una especie de epílogo. Los cuadernos fueron escritos de puño y letra de ella, gran lectora y buena aficionada a crucigramas. Se han respetado, con escrupulosa exactitud, incluso sus contradicciones y alguna reiteración producto del descuido y alguna incoherencia. Sólo se corrigeron ciertos errores sin importancia, como el de llamar Simón a Simeón Estiliza, o el de confundir en dos ocasiones el Cuerno de Oro con el Bósforo.
     Las páginas con que el libro concluye proceden de lo relatado por Pablo Acosta, amigo muy afecto de Desideria Oliván.  
     Los cuatro cuadernos llegaron a manos del editor en el mismo lugar en que fueron traídos a España: una caja grande de delicias turcas".


    Hoy me alegra poder hacer esta entrada. Hace unas semanas comentaba que Antonio Gala había anunciado que sufría un cáncer de pronóstico severo. Esta mañana me avisaban que ya salía en la prensa el anuncio de su mejoría con estas palabras
     "No lo sé aún. Y menos si los sabios que me martirizaron han obtenido el triunfo. Ahora me han "hospitalizado" en La Baltasara. Pero necesito decir a quienes se interesan, y me es imposible comunicárselo de otro modo, que este viacrucis lo acabé, aunque aún conservo piel de cocodrilo, con buenos resultados; que una primera revisión fue satisfactoria; que yo me encuentro razonablemente animado y razonablemente hecho polvo; ...".
     Es una gran noticia para todos la mejoría de este autor del que se ha dicho muchas veces que sabe entender a las mujeres. También ha fomentado a través de su fundación, los nuevos talentos en este complicado mundo pero, para casi todos, es el autor de libros como La pasión turca o El manuscrito carmesí. Me voy a quedar hoy con el primero, La pasión turca.

     En este libro, Antonio nos cuenta una historia común de un matrimonio aburrido, aposentado en sus rutinas y una mujer que se siente feliz porque ni conoce ni sueña con algo mejor. Realiza un viaje a Turquía y, entre conversaciones y reflexions de corrillo, conoce al guía, del que se enamora perdidamente en una pasión tan desesperada como autodestructiva.

     Lo bueno del libro, lo realmente bueno, es la forma que ha encontrado Antonio de relatárnosla, a través de esos supuestos cuadernos que terminamos por tomar como reales y que nos lleva por el camino de la destrucción personal de Desideria de una forma increíble. Llegamos a entender lo que significa la pasión al margen del amor, la obsesión casi, en este libro cargado de erotismo y de inolvidales páginas por las que nos lleva, con su peculiar forma de expresarse, por las calles de Estambul.

     En realidad... lo bueno ha sido la noticia de hoy.

     Gracias

     PD: La película me pareció un horror, a vosotros no?

Sobre héroes y tumbas. Ernesto Sábato




    " Ya se alejan en medio del polvo, en la soledad mineral, en aquella desolada región planetaria. Y pronto no se distinguirán, polvo entre el polvo. Ya nada queda en la quebrada de aquella Legión, de aquellos míseros restos de la Legión: el eco de sus caballadas se ha apagado; la tierra que desprendieron en su furioso galope ha vuelto a su seno, lenta pero inexorablemente; la carne de Lavalle ha sido arrastrada hacia el sur por las aguas de un río (¿para convertirse en árbol, en planta, en perfume?). Sólo permanecerá el recuerdo brumoso y cada día más impreciso de aquella Legión fantasma. "En las noches de luna --cuenta un viejo indio-- yo también los he visto. Se oyen primero las nazarenas y el relincho de un caballo. Luego aparece, es un caballo muy brioso y lo monta el general, un blanco como la nieve (así ve el indio al caballo del general). Él lleva un gran sable de caballería y un morrión alto, de granadero." (¡Pobre indio, si el general era un rotoso paisano, con un chambergo de paja sucia y un poncho que ya había olvidado el color simbólico! ¡Si aquel desdichado no tenía ni uniforme de grandero ni morrión, ni nada! ¡Si era un miserable entre miserables!) Pero es como un sueño: un momento más y en seguida desaparece en la sombra de la noche, cruzando el río hacia los cerros del poniente. "


      Me declaro en la primera línea, por si no se me nota luego, incondicional de este título. Hay libros que, desde el primer día, al abrirlos, presentimos que tenemos algo importante entre manos. Eso me sucedió con Sobre héroes y tumbas, apenas lo abres ya sabes que estas ante un libro que se sale de lo común. Como curiosidad diré que su autor estuvo a punto de quemar esta obra, como parece ser que hizo con alguna más, debido a que, cuando tuvo el resultado entre sus manos, no confiaba demasiado en su publicación. Está claro, incluso Sábato pasa por las mismas dudas que cualquier escritor.

     La novela se divide en cuatro partes, que van enlazadas unas con otras por medio de los personajes. Pero no voy a banalizarla limitándome a describirla parte por parte porque no sería justo. Además, es una novela de la que conviene tener una visión global.

     Nos cuenta... no, sería mejor decir que conocemos a Martín, un joven profundamente enamorado de una chica que sufre los abusos de su padre. Esto nos lo sitúa en los últimos años del peronismo y, por si se nos hacía sencillo, aparece un Informe de Ciegos que documenta que los ciegos son una suerte de criaturas subterráneas que quieren dominar la superficie. Si ahora añado que hay una red de túneles bajo Buenos Aires, por cierto, es ahí donde estamos, ya parece que nada de lo que pueda suceder nos va a sorprender... gran error.

     Dejemos de lado los temas polémicos, el incesto, violaciones, el Informe de ciegos que provocó malestar en determinadas asociaciones y organizaciones.. porque la novela que relata todo esto, en realidad nos cuenta mucho más. Dice Sábato que "hay una cierta belleza en el horror" y tal vez sea cierto, ya que la capacidad narrativa de Sábato supera los crímenes o los personajes para captar toda la atención del lector, que no es capaz de apartar la vista. Hay quien habla de morbo.
     Tiene personajes magníficos, Alejandra, la chica, por su entorno, Martín por su importancia y Vidal Olmos que, en un momento determinado hará las veces de narrador, conseguirá que lo miremos intrigados, casi girando la cabeza ante cada reflexión. Todos merecen la pena ser descubiertos en esta gran obra que, al cerrar su contraportada y mirarla, nos deja en la boca un regusto a soledad.


     Gracias

domingo, 11 de septiembre de 2011

Sorteo 100 seguidores Entre montones de libros.



     Bueno, pues ya terminé de preparar mi primer sorteo del blog y aquí os lo traigo. No esperaba llegar a cien seguidores, ya lo dije en su día, y he visto que mucha gente hace concursos cuando llegan a cifras representativas así que he decidido celebrar el aumento de un dígito mas.

     Sortearé cuatro libros entre todos los que queráis participar. Se asignarán tantos números como puntos tengáis en orden de inscripción, y tenéis para hacerlo hasta el 30 de septiembre, ya que hay exámenes para muchos he dejado un plazo un poco más amplio. Cuando finalice pondré la lista de participantes junto con sus números y, tras el sorteo del día 1 (Dios mediante y aunque el tiempo no acompañe,lo siento no he podido resistirme a poner la gracieta), se anunciará el ganador.

     Los libros, el primero es Viaje sin retorno de Antonio Lagares, recién salido a la venta y que reseñaré muy pronto.
     El segundo es Se lo que estás pensando de John Verdon, conocido por todos ya.
     El verano de los juguetes muertos, de Toni Hill, uno de los libros que más han sonado en muchas librerías.
     Y termino con otra novedad, Metamorfosis en el cielo de Mathias Malzieu.

     Para participar tenéis que rellenar el siguiente formulario

     Es internacional, gracias por preguntar, no me dí cuenta.

     Gracias y mucha suerte a todos

La crucifixión rosa. Henry Miller

     


     "Ha debido ser un jueves en la noche cuando la conocí por primera vez –en el salón de baile. Me marché a trabajar por la mañana, luego de dormir una o dos horas, con el aspecto de un sonámbulo. El día transcurrió como en un sueño.  Después de la cena me quedé dormido en el sofá y desperté completamente fresco, puro de corazón, y obsesionado con una idea –poseerla a cualquier precio. Caminando por el parque me debatí entre cuál tipo de flores enviarle con el libro que le había prometido (Winesburg, Ohio). Me acercaba a mi trigésimo-tercer año, la edad de Cristo crucificado. Una nueva vida se presentaba ante mi, si tuviese el coraje de arriesgarlo todo. En realidad no había nada que arriesgar: estaba en el peldaño más bajo de la escalera, un fracaso en todo el sentido de la palabra"

     «El objetivo de la vida, es vivirla, y vivir significa ser consciente, gozosamente, borracho, sereno, divinamente consciente.» H. Miller


     Recuerdo en casa de mis padres una colección de libros clásicos, encuadernados en piel roja, que mi madre me fue dejando leer. También recuerdo que había uno que quitó, sin decirme nada, cuando comencé a leerlos. En aquel momento ni me enteré, pero muchos años después en una visita a su casa, pasaba los dedos sobre los libros recordando cuando los leía, cuando descubrí que sobraba uno. Me puse a leer los títulos y me encontré Trópico de Cáncer, que no estaba allí cuando yo cogía los libros y me iba al sofá de la sala de estar. Estaba segura de eso. Así que, sin decir nada, cuando salí, decidí leer el dichoso libro, por pura curiosidad, y me fuí a una librería. Tras un rato de charla me llevé Trópico de Cáncer y La crucifixión rosa, cuyo título me atrajo tanto, que olvidé que mi primer propósito era desvelar el misterio del libro desaparecido, y comencé con ellos. Sexus, Nexus, Plexus.

     Antes de nada, diré que es un autor convertido en referente de la generación beat cuya obra está repleta de sexo, crítica, ironía y.. he dicho sexo? Tanto es así, que sus Trópicos fueron prohibidos en Estados Unidos y se confiscaban aquellos que entraban de contrabando desde Europa. Incluso hoy, en muchas bibliotecas de aquel país, aún se lleva un registro de sus lectores.
     En Sexus describe de forma casi biográfica el divorcio de su primera esposa y la entrada en su vida de su amante. Todo ello en Nueva York, acompañado de amigos y conocidos. Nos relata con un lenguaje impresionante, siempre para adultos, sus sueños por llegar a ser escritor y la importancia que tiene el sexo en su camino a la felicidad. Saca al hombre de su racionalidad para llegar a su verdadera naturaleza.
     Plexus tiene una parte que nos enseña la infancia del escritor y otra en el presente. En esta última descuida todo lo que no sea la escritura abandonándolo para poder publicar, y se rodea de dificultades económicas, sexuales.. que pueden llegar a hacernos sonreir. Hay asímismo una reflexión sobre la literatura en el mundo capitalista y el interés que tienen las editoriales en sacar novelas con una estructura determinada.
     Y finalmente Nexus es el cierre de la trilogía, es más íntimo, más en casa , ya que nos habla del matrimonio con su segunda esposa y las reflexiones que lo llevarán a viajar a Europa para intentar ser el escritor en el que desea convertirse.

     Hay que decir que son libros naturales, llenos de pensamientos humanos, que no han de ser siempre bonitos, y nos sitúa Francia en los años treinta. Es una joya de la literatura, que advierto no es apta para todos los públicos, con unas exhaustivas descripciones propias de un forense, tanto sexuales como psicológicas, mediante las cuales advierte de la cara más real de cualquier libertad en una sociedad y sus posibles consecuencias. Es mordaz, irónico y, me atrevería a decir, reflexivo cuando piensa que nadie lo está observando. Y todo esto es el aún hoy controvertido Henry Miller, cuya obra sigue resultando tan provocadora y frontal como el primer día. Tiene, según he podido observar, tantos seguidores como detractores, ahora sólo me falta saber vuestra opinión.

     Gracias

     PD. Pues me ha salido una entrada apta para todos los públicos. No olvidéis que los libros no lo son.

sábado, 10 de septiembre de 2011

EL cuervo. Edgar Allan Poe




     "Una vez, al filo de una lúgubre media noche,
mientras débil y cansado, en tristes reflexiones embebido,
inclinado sobre un viejo y raro libro de olvidada ciencia,
cabeceando, casi dormido,
oyóse de súbito un leve golpe,
como si suavemente tocaran,
tocaran a la puerta de mi cuarto.
"Es -dije musitando- un visitante
tocando quedo a la puerta de mi cuarto.
Eso es todo, y nada más."


     Hoy hizo un calor sofocante, tremendo,  pegajoso, que nos ha obligado a todos a dormir con las ventanas abiertas. Pero ni de lejos es tan pacífico como sale en las películas, siempre hay un ruido, un camión, unos faros de coche que atraviesan la cortina de casa. Te mueves, te desvelas y das un par de vueltas escuchando los ruidos de la noche dentro de tu propia cabeza. Así es como he llegado hasta aquí, a estas horas intempestivas, recordando El cuervo.

     Y justo en ese mismo sitio, casi me encuentro con el narrador de este poema, sentado, dormitando sobre unos libros, mientras su mente aún conserva los recuerdos de su amada Leonor y anhela la llegada del día que le distraiga de ese silencio en el que sólo se oye pensar. El silencio angustioso se torna más angustioso aún al oir unos ruidos, golpes a la puerta que lo despiertan, se dirige a ella y al abrirla, como surgido de la propia oscuridad, encuentra un cuervo que entra graznando a cualquier pregunta una única respuesta: Nunca más.
     Poco sabemos de esa respuesta, tal vez nunca volverá su amada, tal vez nunca la olvidará o no podrá echar al cuervo o, acaso, tal vez nunca más vuelva a amanecer para nuestro narrador. Con esta sencilla premisa angustia a narrador y lector, dando una respuesta a cualquier pregunta conocida, invitando a la mente a acercarse a sus temores más oscuros para saber que no va a obtener esperanza alguna.

     El mismo Poe en "Filosofía para la construcción" nos habla de este poema, El cuervo, para enseñarnos que nada en él fue dejado al azar, la noche negra, el pájaro igualmente negro, el blanco busto de Palas Atenea, el amante, la muerte. Eterno matrimonio el de la muerte y la noche que identificamos sin necesidad de que nadie nos guíe y acaso Poe pensaba en ello una noche cualquiera tras la prematura muerte de su esposa, cuando se le ocurrió el poema. Pero eso, son sólo conjeturas arriesgadas que se nos pasan por la imaginación mientras leemos a un indiscutible rey del género, del cual he traído una simple muestra y, si no me creéis, escuchad:


     Gracias

viernes, 9 de septiembre de 2011

Soy leyenda. Richard Matheson



     "En aquellos días nublados, Robert Neville no sabía con certeza cuándo se pondría el sol, y a veces ellos ya ocupaban las calles antes de que el regresara. Durante toda su vida, la hora del crepúsculo estaba relacionada con el aspecto del cielo, y por lo general, prefería no alejarse demasiado.
     Paseaba alrededor de la casa, bajo una luz grisácea y débil, con un cigarrillo en la boca y un hilo de humo por encima del hombro. Comprobó que la ventanas no tuvieran alguna madera suelta. Los ataques más violentos dejaban tablones rotos o medio arrancados, y debía remendarlos. Odiaba esta tarea. Hoy afortunadamente, sólo faltaba un tablón"


     Cuando me recomendaron este libro dudé bastante si cogerlo. El argumento era bastante sencillo, resumido en una línea nos contaba la historia del último hombre vivo en un mundo de vampiros. Al final, y como no era un libro muy extenso y, tengo que reconocerlo, es un tema en el que siempre pico, me decidí a empezar con él.

     Bien, efectivamente hay una especie de epidemia que ha convertido a todos humanos en vampiros, o casi. Porque queda Robert. Es un hombre aislado cuya vida se reduce a fortificar, defenderse matando vampiros y usar ajos y cruces para sobrevivir a las noches. Aunque Robert es mucho mas, no es un simple hombre que intenta sobrevivir sino que vive rodeado de recuerdos del mundo que conoció, intenta buscar respuestas a el mundo en el que vive ahora y, por supuesto, la mejor forma de luchar contra los vampiros.
 
     Mathesson mezcla con maestría vida cotidiana y descubrimientos, resume las rutinas de largos espacios de tiempo en pensamientos y nos coloca en una situación cercana al terror psicológico. Robert se ve muchas veces sin salida o, peor aún, sin futuro, lo razona, investiga, se desespera cayendo en la bebida.. pasa por los mil estados lógicos de una persona en una situación límite. Desarrolla además el autor, un brillante planteamiento que provoca que el lector sea capaz de cruzar la línea, impensable en un principio, que divide ese mundo que nos relata. Nos vemos planteándonos si, quedando un único humano, no sería lo lógico que desapareciera y la tierra se viera poblada por la ahora especie dominante. Si tenemos en cuenta que hablamos de vampiros, hay que reconocer el tremendo mérito de Matheson al conseguir que nuestra lógica avance hasta ponernos en ese sitio exacto mientras seguimos las vicisitudes del protagonista. Lo entendemos, pero comenzamos a mirar de otro modo sus actos.

     No busca la salvación ni la feliz solución del planteamiento o, tal vez, el conocimiento al que llega su protagonista sea el mejor de los finales felices para una obra así. En todo caso, si algo se le puede recriminar es su corta duración, ya que, al cerrar el libro, no podemos evitar quedarnos pensando en todo lo que hemos ido leyendo.

     Gracias

jueves, 8 de septiembre de 2011

Fiesta. Ernest Hemingway



     "El taxi ascendió por la colina, dejó atrás la plaza iluminada, volvió a la oscuridad sin dejar de subir, y después dejó la cuesta para encontrar en una calle en penumbra detrás de St. Etienne du Mont. Corría suavemente sobre el asfalto. Pasó los árboles y un autobús parado en la place de la Contrescarpe, después torció para circular por los adoquines de la rue de Mouffetard. Había luces a, ambos lados de la calle procedentes de los bares y de algunas tiendas que cerraban muy tarde. Íbamos sentados algo separados uno del otro y nos aproximamos al descender por la vieja calle. Brett se había quitado el sombrero. Tenía la cabeza echada hacia atrás. Vi su rostro con claridad cuando entramos en la avenue des .Gobelins. La calle estaba cortada por obras y los obreros trabajando, en la calzada a la luz de unas lámparas de acetileno. El rostro de Brett era blanco y la larga línea de su cuello destacaba en la brillante luz de los faroles. De nuevo la calle se oscureció y la besé. Nuestros labios permanecieron juntos, apretados, pero ella se separó y se apretó contra el rincón del asiento, lo más lejos de mi que pudo. Se quedó allí con la cabeza gacha."


     Desde que abrí el blog he traído libros que hablaban de amores, engaños, muertes, dinero, política, ideales... así que, al final, he decidido traer un tema polémico de verdad, los toros. Y lo hago de la mano de Hemingway con su novela Fiesta.

     La novela nos cuenta la historia de un grupo de americanos y británicos residentes en Francia que viajan en tren hasta Pamplona, donde viven los siete días de encierros, vino, fiestas y toros. Estos amigos, dos chicos  y una chica, que ya van viviendo situaciones tensas en el viaje, vivirán en estos días todo tipo de situaciones, empezando por el enamoramiento de la chica con un torero.

     La novela, al ser considerada por muchos como un relato de una búsqueda de fiesta permanente, fué malinterpretada según el propio Hemingway, que la consideraba una tragedia, y eso hizo que suprimiera de su título precisamente la palabra con la que la conocemos hoy en el mundo hispano. El título original sería The sun also ries. Contribuyó con esta novela a hacer conocida un fiesta de la que se declaraba apasionado, de hecho fue habitual durante algunos años, verle corriendo los encierros o incluso en la arena del coso taurino.

     Pero, bromas y toros a un lado, lo que mejor refleja el autor en el libro, es una de esas generaciones perdidas que nacen de las sociedades cada determinado número de años. En este caso, es la generación post Primera Guerra Mundial, la que ya no dispone de la posibilidad de coger un arma para demostrar su valía y que aún tiene el temor a la muerte y que, por tanto, no sabe bien lo que busca salvo no pensar, huir de nada en concreto y perderse entre roles sexuales, calles y vinos.

    Es, a mi parecer, una novela que merece la pena ser leída, de la que destaco que, pese a haberse hecho famosa por tratar los Sanfermines, tiene más hojas que transcurren fuera, que dentro de Pamplona. Sin duda una buena forma de acercarse a Hemingway si aún no lo conocéis y a n Hemingway mucho menos denso que el que podemos ver en El viejo y el mar. En resumen, un libro de los imprescindibles en mi biblioteca.

     Gracias